País Ante aumento de casos por COVID-19

Sindicatos médicos llaman a confinamiento y cierre de aeropuertos ante COVID-19

Cinco sindicatos médicos hicieron un “vehemente llamado para tomar medidas extraordinarias ante la gravedad de la crisis sanitaria” derivada de la pandemia por COVID-19. Entre ellas, proponen  el confinamiento inmediato desde este momento y hasta fin de año; también piden cerrar aeropuertos y fronteras, así como una extensión de la restricción vehicular sanitarias. Estas  medidas sugeridas son similares a las tomadas en Semana Santa.

El llamado lo hicieron directamente al ministro de Salud, Daniel Salas, mediante una carta firmada por la Unión Médica Nacional (UMN), Sindicato de Profesionales en Ciencias Médicas de la CCSS e Instituciones Afines (Siprocimeca), Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (SINAME), Asociación Nacional de Profesionales en Enfermería (ANPE) y Sindicato de Médicos Veterinarios (SIMEVET).

“Entendemos que lo que indicamos son medidas dolorosas en plena época navideña pero lamentablemente hay que aceptar que son estrictamente necesarias”, se lee en el misiva.

Precisamente, y ante el aumento de casos de COVID-19, la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) informó ayer que apenas quedan solo 16 camas libres para pacientes críticos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de un total de 116 con que dispone el país.

Nuestros hospitales están colapsando y como país ya no contamos con recursos para brindarle atención a los conciudadanos que la requieran en las Unidades de Cuidado Crítico. Este colapso tendría, como lógico resultado un inminente y catastrófico aumento de la mortalidad por COVID-19, estamos ante el escenario más perjudicial, y nos depara la situación más difícil para Costa Rica”, manifestaron los sindicatos.

Los hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tenían, al 20 de diciembre, una ocupación de 349 camas de un total de 359 ubicadas en UCI para atender a personas enfermas con COVID-19.

En cuanto a la ocupación de camas destinadas a pacientes críticos en las UCI, en adultos era del 97% y en pediátrico era del 40%.

Con respecto a las camas en UCI severas, se tenían 233 habilitadas; de estas, 156 estaban ocupadas y 63 estaban disponibles al domingo 20 de diciembre. “Catorce camas están bloqueadas igualmente por la atención de pacientes que requieren aislamiento por presencia de microorganismos altamente peligrosos”, detalló la CCSS en un comunicado.

Mediante el decreto ejecutivo N° 42607-S, la CCSS tiene la potestad de utilizar las camas de internamiento y los recursos asociados a este servicio, sea de forma total o parcial, de los hospitales privados para la atención de personas con COVID-19. La institución aún no ha recurrido a esta alternativa.

En abril, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamaron al sector privado a sumarse en la lucha contra la pandemia. De hecho, los hospitales privados reforzaron la atención en países como Inglaterra, Irlanda y España ante solicitud de las autoridades sanitarias.

“La batalla no se gana en las UCI. La batalla más importante es la de la prevención y la libramos en las comunidades, en los centros de trabajo y en los lugares de atención al público”, suele ser el mensaje que reitera Salas desde marzo en las conferencias de prensa.

El factor navideño

El virus causante de COVID-19 se transmite por gotículas respiratorias expelidas por una persona infectada a una sana, es decir, el vector de transmisión es el propio ser humano. De allí que las medidas preventivas -como lavado de manos, uso de mascarilla y distanciamiento social– resultan esenciales ante la ausencia de una vacuna.

“Un grupo importante de la población no comprendió el mensaje y abarrotó comercios, rompió burbujas en cenas, fiestas y tamaleadas que han culminado en esta catástrofe. Sin ningún miramiento ni restricción hemos abierto nuestras fronteras y aeropuertos aún ante la triste evidencia de una gigantesca segunda ola en los Estados Unidos y Europa, países donde incluso se enfrentan ya a una nueva cepa mutante del virus de COVID de alto poder de infectividad”, señalaron los sindicatos médicos.

De hecho, países europeos -como Alemania y Reino Unido- decretaron confinamiento para este fin de año ante el incremento de casos y muertes.

“La guerra no se gana en esa batalla hospitalaria sino en el hogar de cada familia, que respetando las directrices sanitarias ya conocidas venzan la transmisión del virus; sin embargo no fuimos capaces como nación de visualizar el alto costo de ignorar las advertencias hechas una y otra vez desde hace 9 meses, y ahora enfrentamos las peores consecuencias”, se lee en la carta sindical.

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