Universitarias

Tribunal reinstala a residente de Neurología que denunció acoso

Además, la resolución indica que la Universidad de Costa Rica deberá resolver cualquier recurso administrativo en relación con la evaluación final de un curso, cuestionada por el estudiante en este caso.

El Tribunal de apelaciones de lo Contencioso administrativo y Civil de Hacienda otorgó una medida cautelar y ordenó el reintegro del residente que meses atrás denunció haber sido separado de su puesto tras ser víctimas de tratos discriminatorios y enseñamiento capacitista en el Posgrado de Especialidades Médicas, específicamente en la especialidad de Neurología.

«Carlos» interpuso la medida mientras avanza el proceso de disputa por su residencia en los tribunales y el pasado 30 de noviembre el tribunal revocó la resolución de separación y ordenó a la Universidad de Costa Rica a través del Sistema de Estudios de Posgrado, reincorporar al estudiante en el programa de posgrado de especialidad de neurología «a partir del próxim0 diez de enero de dos mil veintidós, para lo cual se deberán tomar las medidas administrativas necesarias e indispensables para dar cumplimiento a lo resuelto tanto por la universidad como por la Caja Costarricense del Seguro Social».

Además, indica la resolución «Deberá la Universidad en virtud de la reincorporación del aquí solicitante, resolver cualquier recurso administrativo pendiente en relación con la evaluación final del curso 4.1 del programa, correspondiente al cuarto semestre de la especialidad».

«Carlos» asegura estar satisfecho con la medida aunque admite que existe un grado de incertidumbre, pues el proceso judicial podría concluir incluso después de que él termine sus estudios. «No sé, luego no me dan el título porque el tema está en disputa o así, es complicado», dice.

El joven admite que por un tiempo pensó que aunque la autoridad judicial lo reinstalara, no volvería a la residencia pues teme volver a ser víctima de acoso y enfrentar a las personas a las que ha denunciado por estos actos. Sin embargo, dice, ahora cambió de opinión y ha decidido volver, eso sí, tomando desde el inicio las acciones legales y administrativas que correspondan «para protegerse».

En julio pasado un grupo de residentes separados de sus cargos denunciaron en las páginas UNIVERSIDAD haber sido víctimas de tratos discriminatorios y acoso laboral, sexual, académico y capacitista en el Programa de Posgrado en Especialidades Médicas. Uno de ellos fue «Carlos».

El estudiante, que es una persona en espectro autista, asegura que en la especialidad decidieron “que no lo querían”. A pesar de haber ingresado con honores a la residencia y tener buenas calificaciones, una vez que empezó la especialización los profesores y especialmente, el director del programa, se ensañaron con él, según cuenta.

De acuerdo con el joven, aunque cuando cursaba la carrera aún no tenía diagnosticada su condición, sus profesores sabían y más bien, constantemente le insistían en que acudiera donde un especialista para certificar la misma pero al no tener acceso a un dictamen, y aunque pidió no hacer examen oral, le aplicaron la prueba que califica como un “examen irregular”.

Según dice, se trataba de un caso clínico del Hospital Calderón Guardia en el que ni los doctores a cargo tenían un criterio unificado, que se aplicó a todos los estudiantes independientemente del nivel y de si conocían el caso de previo. Adicionalmente, el tribunal se conformó el mismo día, incluyendo a un médico que no estaba nombrado, y de la prueba no quedó evidencia alguna, además de que el joven asegura que le cambiaron datos cruciales del caso a medio examen.

A causa de este examen, el joven decidió acudir donde un profesional que certificó su condición, para poder solicitar que no se le volvieran a aplicar exámenes orales y apelar la prueba, pues obtuvo un 55. De igual manera, a pesar de los recursos interpuestos para apelar la nota de ese semestre y pedir un período de prueba, fue separado de su puesto.

“Esto es un modus operandi de la universidad. Usan los exámenes, las notas, se deshacen del estudiante alegando bajas calificaciones, pero hay un trasfondo del por qué no lo quieren, que es la razón real”, dijo a UNIVERSIDAD la abogada que lleva su caso, que seguirá en vías judiciales.

Sobre el tema, el Programa de Posgrado en Especialidades Médicas (PPEM) indicó en un derecho de respuesta a los reportajes de UNIVERSIDAD, que para esa unidad «el acoso laboral, el hostigamiento sexual y las conductas inapropiadas de índole similar son inaceptables, por lo que constantemente se ha comunicado al personal docente, administrativo y al cuerpo estudiantil la importancia de interponer formalmente las denuncias correspondientes para diligenciarlas de manera inmediata sin dilaciones de ninguna especie, como ya lo hemos hecho hasta este momento».

«Desde el PPEM contamos con apertura al diálogo y pruebas contundentes para exponer la verdad real que subyace en los casos que han sido presentados por los medios de comunicación de manera sesgada. Nuestra pericia y transparencia nos ha llevado a que ninguna persona estudiante separada haya sido reinsertada al Sistema por criterios judiciales, lo cual demuestra un actuar apegado a la normativa universitaria. Nuestro compromiso y labor desinteresada nos permite también demandar respeto y atención de un tema sumamente delicado como la salud, mejorando y buscando alternativas de solución permanente para nuestro Posgrado», se lee en el texto remitido por el PPEM.

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