País Obituario

Mario Devandas falleció preocupado por la sostenibilidad financiera de la Caja

Devandas, economista y con un doctorado en educación, tuvo una larga participación en los movimientos sociales

Sus inquietudes eran muchas, pero la principal preocupación del representante de los trabajadores en la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Mario Devandas Brenes, quien falleció este 25 de diciembre, a sus 74 años, era la sostenibilidad financiera de la institución y el régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

Devandas, quien padecía de cáncer, fue la principal voz que alertó sobre la deuda del Estado costarricense con la Caja por ¢1,95 billones y la urgencia de que el gobierno de Carlos Alvarado Quesada asumiera el compromiso de cumplir con el pago de un monto que crecía conforme pasaban las últimas administraciones.

La denuncia del directivo fue dada a conocer en abril, a un mes de que se conociera el primer caso de COVID-19 en el país; y de que la CCSS asumiera no sólo la responsabilidad de la atención a los pacientes, sino que viera menguados sus ingresos por las disposiciones tendientes a reducir la base mínima contributiva en las cuotas aportes obrero-patronales, las cuales se mantuvieron por cuatro meses.

“Se ha dicho de manera falaz y malintencionada que la Junta Directiva de la CCSS propuso que se le pagara de un solo golpe ¢1,9 billones. Lo que se hizo fue dar propuestas, por ejemplo, establecer bonos que el Poder Ejecutivo pudiera invertir a largo plazo, ganando intereses, que el Banco Central los fuera comprando paulatinamente e ir entregando el dinero a la Caja para ir resolviendo sus problemas de liquidez y no tener que recurrir a las reservas”, explicó Devandas para la edición del 28 de abril de UNIVERSIDAD.

Albino Devandas, su hermano, dijo a este semanario que el directivo de la Caja siempre vio la seguridad social como un sistema total y mostró una gran preocupación por su financiamiento.

“Estaba muy preocupado sobre de dónde saldrían los recursos para las finanzas y pensó que era urgente que los grandes capitales aportaran para la institución. Le preocupaba cómo harían las personas pobres para atenderse porque no estaban aseguradas”, comentó.

Devandas, directivo por ocho años en la Caja, consideraba vital que la institución y el sector público invirtieran en obra pública, por lo cual era un duro crítico de la propuesta de Gobierno y de la Asamblea Legislativa, la cual aprobó recortar el presupuesto ordinario del Gobierno Central en ¢150 mil millones para el 2021.

Abogó para que iniciativas no empezadas por la CCSS, como los hospitales de Cartago y Golfito, continuaran csu proceso licitatorio y también se mantuvieran en curso los proyectos del hospital de Puntarenas, Turrialba y las torres del México y Calderón Guardia.

“Son inversiones muy importantes, que darán muchos empleos directos e indirectos, pero sin un arreglo de pago habrá que echar mano de esas reservas y muchas de esas obras tendrán que ser postergadas. Hay que tomar en cuenta que en estas reservas también hay muchos gastos de mantenimiento de infraestructura que ya están funcionando; si se suspenden, después resultará mucho más caro atenderlas, dijo Devandas a este semanario.

También sostuvo la tesis de que era urgente que se le permitiera al régimen de pensiones de la IVM invertir en títulos de proyectos de obra pública, algo que los gobiernos no han propuesto como opción para el mercado.

Los fondos de pensiones y los dineros que administran las operadoras de pensiones complementarias tienen una enorme cantidad de ahorro nacional, que podría no estarse canalizando de la mejor forma, dijo en entrevista con este medio.

“No hay titularización por negligencia de los gobiernos y es posible que haya intereses particulares para que eso no se dé”, dijo el representante laboral de la Caja en diciembre, cuando UNIVERSIDAD reveló que ¢237 mil millones de los fondos de pensiones del ICE, Jupema y la operadora de la Caja se destinan a financiar torres de condominios de lujo, bodegas, centros comerciales, edificios en Zonas Francas, colegios privados, oficentros y malls, por no existir obra pública en la cual invertir.

Devandas, un economista con doctorado en educación, tuvo una larga participación en los movimientos sociales y fue diputado por el partido Pueblo Unido (entre 1978 y 1982).

Fue dirigente sindical durante la huelga de 1976 del ICE, cuando participó en una huelga de hambre, por la cual estuvo preso por casi cuatro meses en la cárcel de Tibás y posteriormente en la de Heredia, según detalló su hermano.

Además, participó en favor de los movimientos sociales contra los proyectos de apertura del ICE y la firma del acuerdo del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.

Albino Devandas recordó que él (Mario) siempre estuvo preocupado porque las organizaciones sindicales y las agrupaciones con visiones progresistas se unieran en un frente con una estrategia común, de cara a las agrupaciones del empresariado.

“Él decía que hablábamos mucho del pueblo, pero no con el pueblo. Él siempre estuvo muy identificado con el pensamiento social del Papa, que mostraba en esencia las necesidades de los más necesitados”, destacó.

“Mario fue diputado y no tuvo pensión de diputado y fue educador y no tuvo pensión de educador, fue pensionado de la Caja y luchó por ella”, recordó su hermano.

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