Los tentadores negocios de la Fanal y el CNP

Las jugosas ganancias e ingresos que tienen en la actualidad el Consejo Nacional de Producción (CNP) y la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) no han pasado desapercibidas y los convierten en seductores activos estatales.

Según datos provistos por el CNP, las ventas del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) están robustas y los negocios de la Fanal generan –y seguirán generando– rentabilidad, no solo por las concesiones para producción de bebidas alcohólicas, sino también por el alcohol que dicha fábrica vende a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y el que empezará a vender este año al Ministerio de Educación Pública (MEP).

Asimismo, en el valor comercial de la Fanal aún no se ha contabilizado la marca ni las posibilidades de ganancias en caso de que prosperara el plan de producir etanol (alcohol anhidro) y vendérselo a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) para la mezcla y venta de biocombustibles, aunque esto último requeriría una inversión de por lo menos $3 millones en una nueva planta.

En su comparecencia el pasado 10 de febrero ante la Asamblea Legislativa, el nuevo Ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles, anunció la venta de la Fanal como una de las medidas acordadas por el Gobierno para reducir el déficit fiscal. Chaves precisó que la venta o la opción de concesionar la operación de la Fanal generará un 0,03% del Producto Interno Bruto (PIB) y que por aparte se fortalecerá el CNP. Dicho porcentaje del PIB se acerca a ¢1.041 millones aproximadamente.

Según detalló Rogis Bermúdez, presidente ejecutivo del CNP, en el 2019 este ente cerró con más de ¢67 mil millones en ventas, lo cual significó un crecimiento de un 42% con respecto al año anterior y aseguró que a través del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) están vendiendo cinco veces más de lo que vendían en el 2014, con el mismo personal.

Al cierre de 2016 las ventas de la Fanal fueron de ¢11.914 millones, según el Reporte Agregado sobre las Empresas Propiedad del Estado 2019. En 2017 éstas aumentaron un 0,5%. De acuerdo con cifras del Sindicato de Empleados del Consejo Nacional de Producción (Sinconapro), en 2019 las ventas fueron de  ¢27.800 millones (cerca de $48 millones).

El lado oscuro de la Fanal es que arrastra una deuda, que para algunos es “generada” a partir de una diferencia de interpretación de una fórmula tributaria con el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), que mantiene el caso en los juzgados. Según Bermúdez, la deuda de impuestos atrasados más intereses y multas asciende a ¢63 mil millones, lo cual significaría 6,6 veces el valor comercial de la Fanal –que se estima en ¢9.500 millones–.

Esta diferencia en la metodología con que se calculan los impuestos que debe pagar la Fanal al IFAM y al Instituto de Desarrollo Rural (Inder) habría sido aclarada con un reciente criterio emitido por el Ministerio de Hacienda el pasado 13 de febrero, que le daría la razón a la Fanal y cambiaría el panorama.

Torres de la Fanal, en la planta en Alajuela (Foto: Miriet Abrego Zúñiga)

EL PODER DEL PAI

Como se puede ver en el recuadro “El CNP en cifras”, mucho ha cambiado desde que en mayo de 2013 un informe de la Contraloría General de la República (CGR) recomendara “replantear la institución” o valorar “un proceso ordenado de cierre y redistribución de funciones”. En ese momento se dio una salida abrupta de personal.

Renunciaron alrededor de 700 personas porque creían que la institución la iban a liquidar y quedaron unos 400 empleados, indicó Bermúdez, quien llegó al puesto de presidente ejecutivo en mayo de 2018.

En el 2014 el CNP recibió una inyección de capital para pagar deudas y reactivar el PAI y empezaron a crecer las ventas.

Con respecto a los atrasos en los tiempos de pago a los productores, Bermúdez precisó que cuando asumió el mando de la institución estaban atrasados en ¢15 mil millones y pagaban a cuatro o cinco meses. Ahora están atrasados en ¢5 mil millones y están pagando a mes o mes y medio, depende del producto. Su gestión se ha enfocado en que las instituciones paguen más rápido las cuentas por cobrar.

PROYECTOS DE LEY

El apoyo del Poder Ejecutivo al PAI “es total”. “Lo único que se ha hablado es de fortalecerlo, de darle mercado, que el pago sea ágil, que todo lo que se consuma en las instituciones del Estado sea de producción nacional. Hay un apoyo enorme”, expresó.

No obstante, a nivel legislativo no es así. En este momento existen cuatro proyectos de ley presentados a la corriente legislativa, que plantean que otros actores entren a competir en el PAI vendiendo sus productos a las instituciones del Estado o que se venda o se concesione la Fanal.

Uno fue presentado en 2017 por diputados del Movimiento Libertario y plantea abrir el monopolio para fabricar alcohol etílico en el país y cerrar el CNP.

Otro es impulsado por el diputado socialcristiano Pablo Heriberto Abarca. Propone trasladar el PAI al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), trasladar la Fanal a la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica), e –igualmente- eliminar el monopolio para fabricar alcohol etílico en un plazo de cinco años.

Los otros dos han sido presentados individualmente por los diputados Wagner Jiménez (Liberación Nacional) y Nidia Céspedes (Nueva República), pero plantean lo mismo: Abrir el PAI y que entren a jugar otras empresas.

Rogis Bermúdez explicó que el CNP está en una “lista blanca”, que incluye a empresas que quedaron protegidas cuando entró a regir el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Al sacarlo de esta lista, como se pretende con estos proyectos de ley, el Estado no estaría en obligación de comprarle solo al CNP, sino que en el PAI podría competir cualquier empresa con productos agroalimentarios importados.

“Cualquiera sería proveedor y podría traer el producto de donde quisiera. Ocasionaría un daño al programa y a los productores agrícolas nacionales porque el CNP tendría que competir con todos afuera, con las grandes cadenas comerciales y los importadores”, declaró Bermúdez.

“Son cuatro proyectos de ley que, de aprobarse, don Carlos Alvarado ha dicho que está en disposición de vetarlos, pero eso tiene que ir a resello a la Asamblea Legislativa y si tienen 38 votos, no serviría de nada el veto”, añadió.

Unas 180 personas trabajan en la planta. Foto: Miriet Abrego Zúñiga

CONDONAR LAS DEUDAS

Manuel Porras, secretario General del Sinconapro, comentó a UNIVERSIDAD: “Lo que interesa no es solo la Fanal; son los negocios del CNP. Pero en este momento, ante la situación que tiene la Fanal, nadie la va a comprar. Para vender o concesionarla necesariamente habría que condonar las deudas. Entonces, qué bonito ¿verdad? Se la concesionan a una empresa privada y se condona la deuda y se resuelve el tema de la base imponible”.

Según Porras, Laica podría ser uno de los actores interesados; pero cuando este grupo de ingenios azucareros conoció la deuda de la Fanal, más bien se hizo a un lado.

Los otros consorcios que han manifestado interés, según Porras, son el Grupo Pellas de Nicaragua y Centenario Internacional.

Bermúdez afirmó que podría haber muchas empresas interesadas, incluyendo concesionarios actuales y empresas internacionales, “pero no en estas condiciones” (Ver entrevista adjunta).

CRITERIO DE HACIENDA

Un criterio emitido por el Ministerio de Hacienda el pasado 13 de febrero le daría la razón a la Fanal sobre la disputa tributaria que mantiene con el IFAM y el Inder y cambiaría drásticamente el panorama sobre las deudas que acumula la Fábrica Nacional de Licores.

El pasado 27 de enero el CNP envió una consulta a Hacienda (oficio PE 030-2020) solicitando criterio sobre la forma de cálculo de los impuestos que recaen sobre la Fanal.

Hacienda respondió lo que estipula la Ley N°7972, “Creación de cargas tributarias sobre licores, cervezas y cigarrillos” y dijo que el impuesto específico sobre las bebidas alcohólicas se calcula por cada mililitro de alcohol absoluto contenido en cualquier bebida alcohólica de producción nacional o importada y según el porcentaje de concentración de alcohol por volumen. Además, indicó que se calcula antes del impuesto general sobre las ventas.

Luego añadió que en mayo de 2001 la Dirección General de Tributación emitió una resolución “estableciendo el procedimiento de cálculo de los márgenes de utilidad y la exclusión de los costos y gastos de distribución para la determinación y corrección de subvaluaciones de la base imponible del impuesto selectivo de consumo para los fabricantes de bebidas alcohólicas”. Añadió que el procedimiento se divide en dos secciones: la primera dirigida a aquellos fabricantes de bebidas alcohólicas que trasladan sus productos a un distribuidor exclusivo o único y la segunda, atañe al fabricante que asume total o parcialmente la distribución de sus productos (Oficio DGT-262-2020).

Manuel Porras indicó que el criterio de Hacienda explica que la fórmula que se ha venido usando por la Fanal es la correcta.

Con respecto a qué va a pasar con la deuda, dijo que “esos son procesos que están en los estrados judiciales y se supone que hay que esperar”. Agregó que este argumento le ayuda al CNP a respaldar el proyecto de ley que impulsan en la Asamblea Legislativa y que les condonaría esa deuda.


El CNP en cifras

Las fuentes de ingresos del Consejo Nacional de Producción (CNP) son ventas del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI); servicios (inspecciones en fronteras o puertos); venta de semillas y la Fábrica Nacional de Licores (Fanal). Desde el 2017 no reciben transferencias del Gobierno Central.

2013

Ventas de productos agropecuarios a través del PAI: ¢17 mil millones

Atendía 120 comedores estudiantiles

Asesoría a 88 agroempresas

2019

Atiende 1.853 comedores estudiantiles

Asesoría a 270 agroempresas

PAI vende a hospitales, cárceles, CEN Cinai y otras entidades públicas

Ventas del PAI

2017: ¢32 mil millones

2018: ¢47 mil millones

2019: ¢67 mil millones

Fuente: Rogis Bermúdez, presidente ejecutivo del CNP.


Alcohol que será utilizado en el sistema hospitalario de la CCSS. (Foto: Miriet Ábrego).

Los negocios de la Fanal

  1. La Fábrica Nacional de Licores (Fanal) tiene el monopolio de la producción de alcohol y puede otorgar concesiones para la producción de bebidas alcohólicas a empresas, siempre y cuando no compitan con sus productos.

Concesionarios activos al 2020:

  • Centenario Internacional S. A.
  • Licores y Cremas Lizano S. A.
  • Buen Fresco Soleado S. A.
  • Distribuidora La Florida S. A.
  • Corporación Amalfitalia S. A.
  • Vinícola Costa Rica K.N.B. Ltda.
  • Cooperativa de Productores de Leche
  1. Más de 200 clientes de alcoholes formulados para usos industriales (farmacéuticos, industriales, diluyentes, materia prima y otros).
  2. Venta de alcohol a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS):
  • Se vende en distintas presentaciones: alcohol puro 95 grados, alcohol de fricciones a granel, desnaturizado, anhidro y en solución antiséptica.
  • Según cifras provistas por la Fanal, durante 2019 vendió a la CCSS aproximadamente 603.709 litros de alcohol en sus distintas presentaciones.
  • La diferencia de precios es clara. Por ejemplo, el alcohol puro de 96 grados se lo venden a la CCSS en ¢762, que es el costo de producción. Pero a farmacias y otras industrias se lo venden a ¢1.019.
  • 3. En 2020 la Fanal empezará a vender alcohol al Ministerio de Educación Pública (MEP).

Fuente: CNP.


Rogis Bermúdez asumió la Presidencia Ejecutiva del CNP en mayo de 2018. (Foto: Katya Alvarado).

Rogis Bermúdez:

“Por esa sanción nos van a cerrar cinco días”

En esta entrevista Rogis Bermúdez, presidente Ejecutivo del CNP, explica la sanción a la que tienen que hacer frente por las diferencias de cálculos sobre impuestos que adeudan.

¿Quién es responsable de las deudas e impagos de la Fanal?

—Las deudas tienen que ver con dos cosas. Con un tema de administración y con una diferencia de la estructura tributaria con el IFAM, el Inder y Hacienda. Hay una diferencia porque la Fanal defiende una fórmula y el Inder y el IFAM defienden otra. Con la estructura nuestra pagamos ¢448 de impuesto al IFAM por litro de Cacique. Con la estructura del IFAM pasaríamos a ¢803 por litro. En el tiempo la deuda se ha acumulado y sumado intereses y hoy está en ¢63 mil millones. Ese es el riesgo que tiene el CNP, que a pesar de ese 42% que crece, si un día le embargan las cuentas, cerramos todo.

Vea un ejemplo. En el 2013 la Fanal pagó unos impuestos atrasados un mes. Entonces Hacienda le impuso un castigo. Por esa sanción nos van a cerrar cinco días al CNP y a Fanal. Al año hacemos 400.000 transacciones. Si nos cierran cinco días, ¿qué va a pasar? En una semana estaríamos dejando de hacer 8.000 cobros, o ventas, transacciones. Tenemos que cerrar antes del 31 de mayo de este año. Ya nos avisaron. Lo que tenemos que ponernos de acuerdo es con la fecha para hacer el cierre.

¿Y desde que usted entró al CNP han tratado de solucionar esa diferencia de cálculo?

—Sí y se ha dado la tregua. La facilidad para poder firmar arreglos de pago a 15 años o a 30 años nos ayuda a salir. Porque si no, no podríamos. Tenemos que resolver. Esa es la situación de Fanal, que es una situación real que hay que resolver. Eso solo se resuelve por Asamblea Legislativa.

¿Por qué?

—Porque son cobros judicializados y una condonación de deuda sería la única forma. Otra es arreglos de pago a 50 años. Otra es subiendo el precio, pero usted no va a pagar el litro de Cacique a ¢30 mil, para asumir las deudas.

Si alguien compra la Fanal ahorita, ¿qué pasa con todas esas deudas?

—Vamos a ver. Le voy a poner un ejemplo, yo voy a vender mi casa. Mi casa vale ¢50 millones. Pero tiene una pequeña hipoteca de más o menos ¢300 millones. ¿Usted me la compraría? No. Entonces se la alquilo. Pero alquilarla cuesta ¢50 mil colones al mes; pero como tengo una hipoteca no se la puedo alquilar en menos de ¢300 mil colones. ¿Me la alquilaría? Jamás. Esa es la situación de la Fanal.

¿A quién le podría interesar un negocio así?

—Buenos, eso es lo que yo podría preguntar. En este momento hay que tomar una decisión sobre Fanal. ¿Quién lo va a comprar en esas condiciones? Nadie. ¿Quién lo va a concesionar en esas condiciones? Nadie”.

¿Qué haría falta para que esa venta fuera un buen negocio?

—Bueno, hay que cuantificar la marca, por ejemplo. La marca no está cuantificada en esos ¢9.500 millones. Yo no veo un escenario de venta. No es el más atractivo. Habría que ver otros escenarios. Si se da en concesión, que es un escenario acceptable, habría que ver las condiciones y particularidades que se deben poner en un cartel para concesionar. Hay que ver qué pasa con las concesiones, hay que ver qué pasa con el alcohol que se vende a la Caja, hay que ver qué pasa con el contrato que vamos a agarrar para vender el alcohol al Ministerio de Educación Pública, a los comedores estudiantiles.

¿Qué actores estarían interesados en una compra de la Fanal?

—No sé, pueden haber muchos. Empresas internacionales. Pero no en estas condiciones.

¿Y no todos los que tienen concesiones tienen las capacidades?

—No sé; algunos sí.

¿Cuáles?

—No sé, tenemos varios concesionarios grandes pero no sé qué capacidad tendrían. Puede ser que a algunos les interese. Pero también pueden haber empresas internacionales. Es un escenario que ni se ha consultado.


 

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