Empresarios se escudan en paraísos fiscales para perder rastro de negocios

María Flórez-Estrada ( maria.florez-estrada@ucr.ac.cr )
Ernesto Rivera C. ( ernestoriverac@gmail.com )
Hulda Miranda ( huldamp@gmail.com )
María Flórez-Estrada ( maria.florez-estrada@ucr.ac.cr )
Ernesto Rivera C. ( ernestoriverac@gmail.com )
Hulda Miranda ( huldamp@gmail.com )
  • Los archivos filtrados del bufete panameño Mossack Fonseca funcionan como un mapa de carreteras para recorrer el opaco laberinto de sociedades que controlan sociedades y cuentas bancarias en Bahamas, Seychelles (África) y Panamá desde en donde un grupo de empresarios de Costa Rica.

Empresarios de Costa Rica acudieron al bufete panameño Mossack Fonseca para pedirle crear estructuras, servicios jurídicos en el extranjero y manejar cuentas bancarias en paraísos fiscales como Panamá, Islas Seychelles, Islas Vírgenes Británicas y Bahamas, que les permitieran disimular la identidad de los beneficiarios finales en sus negocios.

Entre los servicios más solicitados se encuentran la compra y conformación de sociedades en paraísos fiscales que, finalmente, resultaban tener el control de sociedades en Costa Rica, y la provisión de nombres de empleados de Mossack Fonseca para que aparecieran como integrantes de la juntas directivas y apoderados de esas sociedades adquiridas desde Costa Rica.

También se utilizaba al bufete panameño para crear y administrar fundaciones privadas en Panamá, una singular figura jurídica que permite controlar y administrar patrimonios extranjeros sin dejar registros públicos sobre los verdaderos dueños del patrimonio, así como establecer fideicomisos.

Oficinas jurídicas y bancos se usaron para depositar salarios de ejecutivos y pagar dividendos de accionistas cosarricenses como si fueran la distribución de beneficios de una fundación extranjera.

Estas actividades y propósitos se reflejan en los correos electrónicos que empresarios y abogados de bufetes de Costa Rica mantuvieron con los panameños de Mossack Fonseca, cuyos archivos fueron filtrados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés).

Estos archivos, a los que UNIVERSIDAD tiene acceso, revelan que ese contacto lo mantuvieron empresarios como Álvaro González Fonseca, presidente del Grupo Torneca; el colombiano nacionalizado costarricense Ricardo Merizalde Mejía, presidente de Europrefa S.A.; Eric Koberg Herrera, de la empresa de seguridad privada CSS y el abogado (ya fallecido) Giancarlo Piva Rodríguez, entre otros.

Los bufetes costarricenses que mediaron en las comunicaciones de estos empresarios con Mossack Fonseca fueron Batalla & Asociados y Facio & Cañas. Sin embargo, estos no son los únicos bufetes de Costa Rica que intermediaron en esta clase de servicios.

Los archivos filtrados en los Papeles de Panamá contienen copia de correos electrónicos enviados a Mossack Fonseca, las respuestas enviadas desde Panamá, correos internos, listas de clientes y comentarios que elaboraban los abogados panameños sobre los abogados de Costa Rica y sus clientes.

El bufete Mossack Fonseca ha sido cuestionado y sus actividades han provocado investigaciones en varios países por la ayuda que dieron a políticos, empresarios, actores y deportistas para evadir el pago de impuestos y ocultar sus actividades financieras en distintos paraísos fiscales del planeta. Ver nota con presentación.

Además, en una presentación ante abogados y representantes de bancos de Centroamérica y el Caribe, el abogado de Mossack Fonseca, Ramsés Owens, promocionó al bufete panameño como una oficina que brindaba servicios para blindarse en contra de: Cónyuges, ex-cónyuges, herederos forzosos no deseados, actores de procesos de quiebra y administraciones tributarias.

A la luz de lo anterior, consideramos que la información que aquí publicamos es de interés público.

Dividendos desde Seychelles

Un ejemplo de estas prácticas jurídicas se refleja en las comunicaciones y documentos que se intercambiaron el empresario costarricense Álvaro González Fonseca y los funcionarios de Mossack Fonseca, Ramsés Owens y María González Siburu.

Álvaro González Fonseca es presidente y representante legal de la empresa Tornillos Especiales de Centroamérica (Torneca) y según un documento -filtrado en los Papeles de Panamá- también tiene el cargo de “protector” de la MFM Foundation, una fundación panameña de interés privado. Según la ley de Panamá, en este tipo de fundaciones el cargo de “protector” se otorga a la persona que tiene control absoluto de la entidad, pero cuyo nombre no se registra en documentos públicos.

Los documentos filtrados revelan que MFM Foundation era dueña de la totalidad de las acciones de la sociedad Alloy Steel Products Inc. en islas Seychelles, un paraíso fiscal ubicado en el océano Índico, en la costa noroeste del continente africano.

De acuerdo con los correos electrónicos y sus adjuntos, Alloy Steel Products en Seychelles y otra compañía del mismo nombre, pero ubicada en Panamá, se emplearon para hacer traspasos de dinero a la MFM Foundation y luego trasladarlos en forma de “beneficios fundacionales” a Sylvia Yamuni -esposa de Álvaro González desde hace 31 años- y a otros de sus familiares.

La documentación también muestra otra forma de girar importantes sumas de dinero: la MFM Foundation hizo transacciones de hasta $650.000 en forma de “donaciones” a la empresa Tornillos Especiales de Centroamérica S.A. (Torneca), representada por Álvaro González, a través de un fideicomiso manejado por Mossack Fonseca.

Todas estas comunicaciones para coordinar los giros, se realizaron a lo largo de varios años. Entre ellas, se registran algunas en el 2005 y el 2006 entre Álvaro González Fonseca, como representante de Alloy Steel Products Inc., y los abogados de Mossack Fonseca.

UNIVERSIDAD envió consultas a Álvaro González Fonseca preguntando sobre el origen de los dineros que ingresaron a las cuentas de las empresas mencionadas en este reportaje, así como las razones por las que empleó una fundación y un fideicomiso en Panamá para distribuir distribuir dinero entre familiares, accionistas y ejecutivos.

Sin embargo, el empresario no respondió a los correos electrónicos enviados. Además se contactó a una de sus hijas, Andrea, quien aseguró que le transmitiría el mensaje, pero el cierre de esta adición, ni ella ni su padre se comunicaron con este medio

Según los registros del Ministerio de Hacienda, en el año 2013 Torneca era una firma morosa reiterada en el pago del Impuesto de Ventas con una deuda de C/.16,421,645. Vea aquí

Sin embargo, ante nuestra consulta, la oficina de prensa de ese ministerio confirmó que ” las deudas que les fueron certificadas en su momento ya se pagaron y que actualmente la firma se encuentra el día con todas sus obligaciones”.

Para comunicarse, González utilizó la cuenta de correo electrónico ttp@tradedirect.biz. Una investigación del periódico inglés The Guardian detalló que la provisión de este dominio para crear cuentas de correo electrónico que sirvieran para encubrir identidades, era un servicio que el bufete panameño ofrecía, por $1.500 anuales.

En un correo del 16 de octubre del 2005 enviado a María González Siburu, abogada de Mossack Fonseca, se revela que la cuenta en Islas Seychelles se utilizaba para distribuir dividendos y pagar salarios fuera de Costa Rica.

“Cuando se aporta dinero a ASP (Alloy Steel Products) se hace de acuerdo a lo que acordamos al principio que se contabilizaría como una cuenta por pagar accionistas. Se van a pagar unos dividendos por US$120,000. El destinatario final es la señora Silvia Yamuni Jiménez, cuenta #00102423049. del BANCO DE COSTA RICA , cédula número 1-443-051”. Vea correo aquí.

Al día siguiente la abogada González Siburu respondió: “Muy Estimados Señores de Alloy Steel: En referencia a su e-mail que antecede, nosotros consideramos que lo más apropiado para proceder con esta solicitud es que los fondos se envíen a MFM Foundation como dividendos, y de ahí se pasen a la señora Silvia Yamuni en concepto de distribución de beneficios fundacionales de MFM Foundation. Mucho le agradeceremos confirmarnos si está de acuerdo” (sic).

Ese mismo día desde el correo ttp@tradedirect.biz se responde: “confirmo que enviar el dinero a MFM y luego a SYJ esta bien conmigo”.

En los archivos de Mossak Fonseca se adjunta además una copia de la solicitud de transferencia de fondos por $120.000 desde el Banco Continental a la cuenta de Silvia Yamuni en el Banco de Costa Rica.
Este tipo de operaciones son sostenidas en el tiempo. Por ejemplo, al año siguiente, el 7 de febrero del 2006, la firma Alloy Steel envía otro correo con el Asunto:

“Traslado de fondos”: “Por este medio solicito debitar la cuenta de ASP Panamá por un monto de $30,000 y enviarlo a ASP Seychelles pasando los fondos por Mossfon Trust”.

Otro de los usos que se le dio a este sistema de transferencia de dinero entre sociedades y fundaciones en el extranjero fue el pago regular de salarios de ejecutivos que laborabana en Costa Rica.

En un correo del 9 de marzo del 2006, desde la cuenta de correo de ASP se escribe a la abogada de Mossack Fonseca: “por favor proceder con los siguientes transferencias correspondientes a los ejecutivos quincena del 15 de Marzo. Para fondear LAC (Latin American Consulting) debemos pasar de ASP Seychelles el monto de $13,000. Luego se debe debitar de la cuenta de Latin American Consulting según el detalle adjunto” (sic).

Y se detallan los nombres de Johel Solano López, David Sossin, Marvin Sossin, Martin Burban y EIN INTERNATIONAL SERVICES.

Años más adelante, el 31 de marzo del 2011, Marissa Vega, gerenta de la oficina de Alloy Steel, escribe a Mossack Fonseca con el Asunto: “RE: Transferencia de Marzo. Importancia: Alta: Buenas tardes. Les informo que los fondos de LACC se encuentran disponibles desde hoy en la mañana para que procedan con la transferencia a los ejecutivos según las instrucciones previamente dadas por el señor Álvaro González. Agradezco nos confirmen tan pronto los fondos hayan sido enviados” (sic).

En marzo del 2012, los correos revelan otra modalidad de hacer envíos de dinero a través de donaciones desde MFM Foundation hacia Torneca, utilizando como puente un fideicomiso ligado a Mossack Fonseca. Este método queda constando en un contrato hallado en los adjuntos de los correos intercambiados entre Marissa Vega y los funcionarios de Mossack Fonseca Jessica Cherigo y Valentín Ureña Tercero.

En ese contrato se establece que MFM Foundation donaría $650.000 a Torneca a través de la cuenta del Agente Escrow (Fideicomiso Mossfon Escrow). Añade que los fondos se mantendrían en el fideicomiso hasta que el donatario proporcione una cuenta para que se transfieran.

En otra de las solicitudes por parte del equipo de Alloy Steel se pide transferir $230.000, pero que, en esa ocasión, el destinatario sea Empresas Michigan S. A., cuya junta directiva está integrada por Alberto Gamboa Yamuni, Silvia Yamuni Jiménez (esposa de Álvaro González Fonseca), Andrés Valenciano Yamuni e Ileana Yamuni Jiménez.

Vea más documentos de este caso aquí.
Torneca 10, Torneca 11, Torneca 12, Torneca 13, Torneca 14


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