Visas de estudiantes ticos en Estados Unidos peligraban ante medida del gobierno de Trump

La política anunciada pretendía quitar la visa a estudiantes extranjeros en universidades estadounidenses si sus cursos eran completamente en línea. 

Durante una semana la incertidumbre embargó a los estudiantes costarricenses en Estados Unidos, tras haberse anunciado una orden ejecutiva que pretendía quitar la visa a estudiantes internacionales cuyas clases fuesen trasladadas a modalidad virtual ante la pandemia por COVID-19. 

La medida anunciada el 6 de julio por la Oficina de Inmigración y de Aduanas indicó que los estudiantes con visas F-1 y M-1, cuyos centros de estudios pretendieran operar virtual, debían abandonar el país o matricular en otra institución con clases presenciales, de lo contrario, podían ser deportados.  

“Sí habían estudiantes con grandes dudas y nos contactaron, pero al mismo tiempo el propio gobierno de los Estados Unidos emitió varios comunicados y al final rectificó la medida en un período muy rápido. La gente dejó de tener esa preocupación rápidamente”, comentó el Embajador de Costa Rica en Estados Unidos, Fernando Llorca. 

Tras una serie de cuestionamientos y demandas por parte de 18 estados, el Distrito de Columbia e instituciones educativas, entre ellas la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), se llegó a un acuerdo el 14 de julio para anular la decisión. 

Durante el año académico que contempló 2018-2019, Estados Unidos registró un total de 1.095.299 estudiantes internacionales, provenientes en su mayoría de China, India y Corea del Sur, según el reporte anual Open Doors del Instituto de Educación Internacional de Estados Unidos. 

Jesús Madrigal está haciendo una pasantía con una pequeña empresa de mercadeo para apoyar a pequeños empresarios en Costa Rica mediante un mercado en línea. Foto cortesía Jesús Madrigal

El mismo informe señala que en el año 2019 un total de 1.157 costarricenses se encontraban en Estados Unidos realizando sus estudios, 73.2% cursando un doctorado.

Los estados con mayor número de estudiantes costarricenses son Florida, Nueva York, Massachusetts, California y Georgia. 

Costa Rica es el país de Latinoamérica que más estadounidenses recibe en el sistema educativo nacional. En el año 2018 el país se posicionó como el noveno en el mundo en contar con estudiantes del país norteamericano, para un total de 8.681 según Open Doors. 

En la región le siguen México y Ecuador, con 5.963 y 4.055 estudiantes registrados en sus sistemas educativos nacionales en 2018, respectivamente. 

De acuerdo con el ciclo académico en el país norteamericano, actualmente los estudiantes se encuentran en vacaciones e inician el nuevo ciclo lectivo en otoño (septiembre). 

Por lo anterior y en el contexto de pandemia, los estudiantes han buscado alternativas para regresar a Costa Rica. 

“La respuesta ha sido la misma que al resto de costarricenses en los Estados Unidos, o a extranjeros con residencia en Costa Rica; pueden hacerlo en estos vuelos chárter, que salen de los aeropuertos que el gobierno de los Estados Unidos ha determinado”, agregó el Embajador. 

Universidades se opusieron

El estudiante costarricense Jesús Madrigal obtuvo hace cuatro años una beca completa del Programa Walton para estudiar en Estados Unidos.

Al día de hoy está por terminar su carrera en Mercadeo y Negocios Internacionales con una especialización en Psicología, y el ciclo pasado logró figurar en la lista de los mejores 432 estudiantes de la Universidad John Brown en Arkansas. 

“Muchos se pronunciaron en contra, nunca vi que alguien estuviera a favor”, comentó Madrigal, quien se encontraba con su familia en Costa Rica cuando anunciaron la medida. 

De acuerdo con el estudiante, cuando se reportaron casos positivos por COVID-19 en Arkansas las medidas tomadas fueron más críticas y la universidad decidió cerrar. El semestre continuó en modalidad virtual y muchos de los estudiantes internacionales se quedaron en el campus.

Sin embargo, la universidad está preparándose para retomar lecciones presenciales en septiembre acatando las medidas sanitarias correspondientes. 

“Yo no estaba tan preocupado porque mi universidad dijo que iba a dar clases presenciales, pero sí me preocupaba que ocurriera de nuevo lo que pasó este último semestre, en que todo estaba normal y después cerraron para hacer todo en línea. Entonces ahí sí pensé qué podía pasar”, dijo Madrigal. 

La Universidad John Brown se pronunció en contra de la orden ejecutiva en redes sociales debido a que la medida obligaría a sus estudiantes extranjeros a abandonar el país si hubiese que hacer una transición de clases presenciales a virtuales el próximo semestre, y agregó que está en disposición para atender a los estudiantes internacionales con vivienda y educación como lo ha hecho hasta ahora. 

“A ellos les sirve tenernos a nosotros. Nosotros generamos ingresos a la universidad porque el programa paga todo y somos personas muy ambiciosas”, dijo el estudiante, y agregó que ha notado un interés real de la universidad hacia el bienestar de los alumnos. 

Madrigal recién regresó a Estados Unidos tras haber venido a Costa Rica previo a su próximo período, contrario a sus compañeros de otros países centroamericanos, quienes no lograron regresar a sus países para las vacaciones. 

El costarricense Elías Loría estudia en Estados Unidos desde hace seis años. Actualmente cursa un posgrado en Psicología Escolar en la Universidad de Houston y trabaja en investigaciones para mejorar las herramientas de evaluación de las habilidades académicas de estudiantes latinos y estudiantes con trastorno del espectro autista. 

La Universidad de Houston publicó el 8 de julio un pronunciamiento en el cual detalló que desde junio planeaba incorporar clases presenciales y virtuales, y cuyo máximo interés es la finalización exitosa de los proyectos académicos y de investigación de sus estudiantes internacionales. 

De acuerdo con Loría, la universidad atrasó el inicio del ciclo lectivo en marzo y ante la situación de emergencia empezó en modalidad virtual. Cuando la orden ejecutiva fue anunciada, el estudiante contactó a la directora del programa para conocer cómo les podía apoyar. 

“La medida tomada por el gobierno de Donald Trump me tomó por sorpresa y creó mucha ansiedad y estrés. Uno comienza a planear lo que pasaría si tengo que devolverme, en mi caso no podría continuar la carrera sin verme afectado gravemente, ya que tenemos pasantías que debemos completar cada año y no se pueden hacer en otro país”, dijo Loría, quien se mantuvo en Estados Unidos ante la incertidumbre por la situación con el COVID-19. 

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