Universitarias

Mujeres profesionales son la mayoría, pero en desventaja frente a los hombres

Mujeres exponen mayores indicadores de desempleo y se encuentran sobre todo en puestos como subordinadas

El 61,5% de las personas que se graduaron de una universidad en nuestro país entre el 2014 y el 2016 son mujeres, no obstante, también son la mayoría de personas graduadas desempleadas. Al momento de salir de la academia, eran más féminas las que no tenían trabajo y en promedio duraron cinco meses más para encontrarlo.

Si se analizan los indicadores laborales ellas tienen puntajes más altos de desempleo, de empleo con poca o ninguna relación con lo que estudiaron y de mayor dificultad para completar la jornada laboral, esto sin importar si tienen un grado de bachillerato o licenciatura. En el área de Ciencias de la Salud, por ejemplo, el desempleo es del 14,66% frente al 5,08% de los hombres con título de bachiller, si obtienen la licenciatura, los números bajan pero la diferencia sigue siendo palpable: 7,57% frente a 0,70% respectivamente, lo mismo sucede para el área de Recursos Naturales.

Lorena Kikut Valverde, quien participó representando a la UCR en la investigación del CONARE, señala además que “en cuanto al tipo de contratación, si bien hombres y mujeres tienen mayoritariamente contratos por tiempo indefinido o en propiedad, los primeros presentan una ventaja sobre las segundas (73,85% y 63,45%, respectivamente). Lo mismo sucede en la categoría del puesto, donde los hombres muestran ventaja sobre las mujeres. Sin embargo, hay que considerar que esta variable es auto-reportada, por lo que la percepción del puesto por cada persona puede influir en el resultado”.

Al consultarle a las encuestadas sobre su categoría de puesto de trabajo, en el caso de la alta gerencia o dirección no existe una diferencia significativa. No obstante los números empiezan a distanciarse en otros puestos, por ejemplo en mandos medios o jefaturas la disparidad se incrementa, ellas representan un 18,28% contra 29,87% de los varones, pero en puestos subordinados ellas tienen un porcentaje más alto: 77,23% (los hombres 63,08%).

Más de la mitad obtuvieron un título en Ciencias Económicas o Educación. Otras áreas como Computación e Ingeniería son predominantemente masculinas.

Gabriela Arguedas Ramírez, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de la Mujer (CIEM) y docente de la Escuela de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, asevera que, a la luz de estos datos “lo que queda claro es que tanto el mercado laboral, como la sociedad en general, siguen premiando, de una u otra forma, a los hombres. ¿Cómo los premian? Valorando más el trabajo que hacen, aunque sea igual en todos sus aspectos, al que realizan las mujeres. Tolerando las conductas hostiles como el hostigamiento sexual en el empleo y la docencia, y normalizando, todos los días, la división sexual del trabajo”.

 

 

 

 

 

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