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Proyecto que regula cáñamo industrial y marihuana medicinal avanza al plenario 

Comisión de Ambiente dictaminó positivamente proyecto que regula licencias para siembra, industrialización y actividades de investigación con marihuana medicinal

El proyecto de ley que regula el uso de dos tipos de plantas de cannabis diferentes, cáñamo y marihuana, pasará al plenario con la aprobación de siete diputados de la Comisión de Ambiente, encargada de tramitar el plan presentado por la independiente Zoila Volio.

La última versión del expediente Ley de Producción de Cannabis y Cáñamo para fines Medicinales (21.388) recibió dos votos negativos, de los legisladores Mileidy Alvarado y Giovanni Gómez (ambos de Restauración Nacional).

En la discusión del fondo, diputados de las fracciones Partido Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana, Acción Ciudadana defendieron la iniciativa como una estrategia de reactivación económica.

Volio y el legislador José María Villalta (Frente Amplio) discutieron que existe confusión sobre los tipos de plantas, desconocimientos que reclamaron inclusive desde las consultas que se tramitaron ante instituciones públicas.

En el caso del cáñamo, una planta de cannabis que no tiene componentes psicoactivos, Villalta celebró que ahora el cultivo es “libre” y “sin restricciones absurdas ni arbitrarias”.

De acuerdo con el expediente, los productores que usen “cáñamo o cannabis no psicoactivo” con “fines alimentarios e industriales”, pueden hacerlo sin autorización especial ni licencias. No obstante, sí deberán registrarse como productores frente al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), y deberán ser autorizados “para la comercialización de semillas”.

Por otro lado, la discusión del cannabis medicinal (o marihuana que sí tiene el componente psicoactivo) fue afirmativa, con una extensa intervención de la diputada Mileidy Alvarado que manifestó reservas por el uso recreativo de la planta.

No obstante, liberacionista Paola Valladares aseguró que existen opiniones “tergiversando que sería la apertura para el uso recreativo de la marihuana pero no es en ese sentido”.

“A Costa Rica le ha costado mucho entrar al siglo XXI. Muchas veces por moral, prejuicios y estigmas hemos perdido oportunidades valiosas en dinámicas sociales, campos económicos y científicos”, afirmó la presidenta de la Comisión, Paola Vega.

Antes del trámite y votación en plenario, el expediente también será consultado con la Caja Costarricense del Seguro Social y las universidades públicas.

Límites para la marihuana medicinal

El proyecto de ley especifica que las autorizaciones que otorgarán el MAG y el Ministerio de Salud son para “fines médicos y terapéuticos”. MAG está a cargo de las licencias para la siembra, y Salud deberá autorizar el uso de la planta en productos medicinales, terapéuticos y cosméticos.

Además de avalar los laboratorios que usan marihuana para sus productos, Salud autorizará la investigación y docencia universitaria sin fines de lucro

La diputada Miledy Alvarado objetó que existe un articulado que habla de “cultivo doméstico de plantas de cannabis psicoactivo para autoconsumo”. No obstante, el mismo proyecto afirma que para ese autoconsumo, la persona deberá ser acreditada con “un carné que permita a las autoridades públicas identificar a la persona paciente”. Este trámite será responsabilidad de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

También, el proyecto afirma que para la siembra de autoconsumo el “Ministerio de Salud definirá la cantidad máxima de plantas que podrán autorizarse y las demás condiciones técnicas y de seguridad de esta actividad”.

Dado que la ley depende para su concreta ejecución de funcionarios públicos, el legislador Villalta advirtió que se necesita “capacitación y educación para entender lo que se está aprobando”.

El proyecto dice que el Poder Ejecutivo tiene que reglamentar la ley y crear de forma regulada “un sistema de trazabilidad o rastreabilidad que permita identificar el origen lícito, autorizado de conformidad con esta ley, de las plantas de cannabis, sus semillas, sus partes, sus productos y subproductos, extractos y derivados a lo largo de toda la cadena de producción”.

El liberacionista Luis Fernando Chacón y el socialcristiano Erwen Masís describieron que el proyecto abre oportunidades comerciales en momentos de crisis económica, dentro y fuera del país.

Masís explicó que cooperativas agroproductoras en Grecia, Naranjo, Palmares y Atenas “están esperando para combinar el café con el cáñamo o cannabis en sus tierras”.

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