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UCR alertó sobre disparo de casos COVID-19 hace un mes, pero Salud no tomó medidas

Programa alerta que el número de casos continuará en ascenso durante las próximas semanas, especialmente en la Región Central

En un informe del 9 de agosto de 2021, los académicos del proyecto Análisis y Simulación Espacial de la Pandemia COVID-19 del Observatorio de Desarrollo (OdD) y de la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica (UCR) alertaron a las autoridades sobre el aumento de casos en varias regiones del país y la necesidad de tomar medidas para contener la expansión del SARS-CoV-2.

No obstante, durante estas mismas semanas no sólo no se anunciaron nuevas medidas de contención, sino que se flexibilizaron algunas existentes.

Finalmente, este martes 14 de septiembre —recién pasado un fin de semana largo sin restricciones, marcado por altos niveles de movilidad en el país— el gobierno anunció que, como única medida ante una ola pandémica que no cede, reactivará la restricción vehicular sanitaria los fines de semana (ver recuadro: Gobierno reinstala restricción vehicular sanitaria fines de semana, aunque antes ha cuestionado su efectividad).

“Uno se frustra porque la decisión técnica indica otra cosa diferente a la decisión política que se tomó. No se tenía que haber dado esta liberación de medidas” – Melvin Lizano.

El informe detalló —con un mes de antelación— que para finales de agosto la región Central concentraría el 75,82% de los casos e informó que las áreas con altos niveles de presencia del virus se expandirían a nuevos distritos.

Por ejemplo, advirtió que varios corredores (zonas con alta concentración de casos) ubicados en Alajuela, Heredia y San José, no solamente continuarían presentando muchos casos nuevos, sino que crecerían geográficamente, de modo que podrían unirse unos con otros.

En el documento, los especialistas instaron a las autoridades a redoblar esfuerzos en las áreas más afectadas y a articular con los gobiernos locales para retomar la vigilancia sobre la aplicación de protocolos en espacios públicos, evitar la aglomeración de personas en sitios de recreación o esparcimiento y velar por el cumplimiento de los protocolos establecidos en las entidades con jornadas de trabajo presencial.

Además, recomendaron tomar en cuenta los datos analizados en el documento para priorizar las áreas con mayor posibilidad de aumento de casos en las jornadas de vacunación, que según indican, deberían realizarse de “forma proporcional a los casos activos o condiciones de vulnerabilidad de los distritos del país”. Durante más de un mes, sin embargo, las autoridades no tomaron nuevas medidas (ver recuadro: A pesar de alertas, el Gobierno insistía en aperturas).

Según el especialista existe una relación directa entre las mayores vías de comunicación y las zonas donde se presenta la mayor cantidad de casos. Imagen del proyecto Análisis y Simulación Espacial de la Pandemia COVID-19.

Faltan acciones a nivel local

Melvin Lizano, geógrafo e investigador del proyecto, comentó que se ha insistido mucho en las autoridades para que los informes que emiten “sirvan para la gestión y administración de la pandemia en los territorios”. Es decir, para que se puedan tomar y priorizar acciones a nivel local. “Si yo sé dónde tengo el mayor problema y la mayor posibilidad de que se me disparen los casos, ahí es donde debo evitar la aglomeración de personas”, explicó.

Para el académico, es esa atención en lo local y la articulación que conlleva, justamente lo que ha faltado en la gestión de la pandemia. Según dijo, es necesario aplicar estrategias conjuntas entre autoridades nacionales y municipales para poder controlar los “puntos calientes”.

En entrevista con UNIVERSIDAD, Lizano contó que en días anteriores pasó por Alajuela (distrito que tiene la mayor cantidad de casos de COVID-19 desde hace 25 semanas y que se proyecta seguirá a la cabeza), y fue evidente por qué continúa propagándose el virus en esa zona.

“Por todo lado, hay gente aglomerada en los negocios, en una taquería, en un taller, en el parque que está por la Escuela Central, en el Parque de los Mangos, en las paradas de buses. La gente no está guardando distancia ni respetando los protocolos, ni siquiera los mismos locales, y por ningún lado se ve que alguien este vigilando eso”, comentó.

Además, dijo el geógrafo, si se analiza la correlación de la incidencia de casos y el mapa de movilidad de Google Maps, salta a la vista que “hay una relación directa entre las mayores vías de comunicación, por las que circula la mayor cantidad de personas a diario y las zonas donde geográficamente se está viendo el problema”.

“Las vías de comunicación claramente favorecen la difusión del virus, entendiendo, claro, que no se desplaza en un carro o en una llanta, sino de persona a persona, en aglomeraciones o puntos donde hay cercanía entre las personas”, explicó.

“Lógicamente”, añadió, “nadie espera que la Fuerza Pública vigile hasta el último barrio del país, pero para eso existen autoridades municipales; para hacer esas intervenciones puntuales sobre los espacios que están dando problemas”.

Decisiones técnicas y políticas no se corresponden

Según el investigador, desde julio el análisis de datos arrojaba preocupaciones, pero para agosto ya estaba marcada la tendencia, y aunque se alertó, las autoridades no variaron el rumbo. “Uno se frustra porque la decisión técnica indica otra cosa diferente a la decisión política que se toma. No se tenía que haber dado esta liberación de medidas, porque eso es lo que estamos viendo ahorita básicamente, y le suma mucha presión en los servicios de salud”.

“A todo esto se suma, por ejemplo, este fin de semana largo. En una o dos semanas más van a haber aún más casos, porque la gente ha entendido que la liberación de medidas es porque ‘ya el virus pasó’, o ‘era pura vara’; y eso, sin contar toda la gente que cree en conspiraciones, porque esto es caldo de cultivo, se incentiva esa visión de que no era para tanto”, indicó el especialista.

Lizano, además, explicó que el informe de agosto se realizó cuando no se habían eliminado las medidas de los fines de semana, por lo que el panorama podría empeorar aún más.

Según las proyecciones del grupo, entre la primera y la última semana del mes de septiembre podría darse un incremento total del 20% en los casos activos y, consiguientemente, en las hospitalizaciones y muertes, considerando que el sistema de salud ya superó su capacidad.

De acuerdo con las proyecciones realizadas —que hasta el momento han sido 95% certeras— dijo, al final del mes el país tendría cerca de 106,000 casos activos. Para el 30 de septiembre la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) pronostica que habrá un promedio de 1,100 casos diarios, 352 personas hospitalizadas en salón y 222 en Unidades de Cuidados Intensivos.

Este martes el doctor y asesor de la CCSS, Mario Urcuyo, indicó que las próximas tres semanas “serán las más críticas”, al tiempo que se reportaron 17 667 nuevos casos, 1.343 personas hospitalizadas y 187 muertes por la COVID-19.


A pesar de alertas, Gobierno insistía en aperturas

Durante agosto y las primeras semanas de septiembre, a pesar de críticas y advertencias de gremios y especialistas; ya cuando el país reportaba más de 2,000 casos nuevos de COVID-19 por día y la variante delta (más contagiosa y letal) empezaba a predominar; el gobierno insistía en aperturas.

Durante esas semanas se anunció la eliminación de la restricción vehicular diurna de los sábados y domingos, se permitió el ingreso de público a partidos de fútbol, se redujo la distancia a un metro entre estudiantes en las aulas y se anunció el aumento de aforos para bares, establecimientos que ofrezcan actividades artísticas, salones de eventos sociales y parques nacionales.

La movilidad en el país seguía creciendo y se realizaban cada vez más actividades masivas, mientras especialistas y representantes de los gremios del área de la salud criticaban las aperturas anunciadas y reclamaban los “mensajes contradictorios” que emitía el gobierno en relación con la crisis sanitaria.

Mario Quesada, presidente del Sindicato de Médicos Especialistas, dijo en agosto a UNIVERSIDAD que ese era “uno de los peores momentos” para quitar la restricción de los fines de semana y que la medida respondía a presiones económicas. “Estamos sucumbiendo al peso político, son decisiones que no están tomando en cuenta la condición epidemiológica del país”, afirmó.

El epidemiólogo Juan José Romero consideró también que se estaban brindando mensajes contradictorios a la población al retirar todas las restricciones y tener todos los establecimientos abiertos, incluso con aforos ampliados, al tiempo que se insistía en que la gente se cuidara. “Es como hacer una fiesta, poner alcohol, tabaco, cocaína y marihuana sobre la mesa, pero decirle a la gente que ‘porfa’ no consuma”, resumió.

Además, el 6 de septiembre un grupo de cuarenta directores y directoras de hospitales, redes regionales de prestación de servicios de salud, la gerencia médica y el Centro de Atención de Emergencias y Desastres, manifestaron en una carta su preocupación por la sobre saturación de los servicios hospitalarios y las catastróficas proyecciones de aumento de casos; al tiempo que pidieron que se tomaran medidas para la seguridad de la ciudadanía.

Incluso días después de recibido el informe del OdD por parte de las autoridades, y mientras circulaban en medios críticas y súplicas del personal de salud para que se tomaran acciones, el presidente Carlos Alvarado insistía en que no se estaba considerando retomar cierres o restricciones para detener el avance de la pandemia. “No estamos contemplando endurecer medidas”, dijo a la prensa el 19 de agosto, y “nuestra estrategia es la vacunación”, indicaba el 26 del mismo mes.


Gobierno reinstala restricción vehicular fines de semana, aunque cuestiona su efectividad

Ante una ola pandémica que no cede, el gobierno anunció este martes 14 de septiembre la reactivación de la restricción vehicular sanitaria por placas pares e impares durante los fines de semana y entre semana de 5 a.m. a 9 p.m., como única medida para contener el avance del virus.

Esta decisión se tomó a pesar de que a finales del mes pasado el gobierno indicó que la medida, aplicada en fines de semana, aportaba muy poco a reducir los contagios, según los datos del Observatorio del Desarrollo de la UCR.

“Es mucho más fuerte e importante, por encima del 66%, la restricción vehicular nocturna, en la colaboración para disminuir contagios”, apuntó entonces el ministro de salud Daniel Salas.

Este martes, sin embargo, el mismo jerarca justificó la reinstalación de la medida indicando “que no es que no sea del todo efectiva, es que comparada la de la noche con la de los fines de semana, la de la noche tenía estimaciones de ser mucho más efectiva. Pero en este momento que todo es tan crítico, nos lleva a maximizar todas las posibilidades de reducir la movilización”.

Así, a partir del sábado 18 y hasta el 30 de septiembre la restricción vehicular sanitaria total funcionará de 5 a.m. a 9 p.m. en todo el país y se aplicará la restricción vehicular en fines de semana por placas pares e impares, como se realizaba meses atrás.

Durante la conferencia realizada este martes el jerarca de Salud recalcó que “ninguna restricción es suficiente si no existe responsabilidad individual”.


 

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