Gonzalo Ramírez: “Voy a ser facilitador del debate”

Presidente de la Asamblea Legislativa deja en manos de las diferentes fracciones construcción de agenda

La Asamblea Legislativa entró en periodo de sesiones ordinarias -en que la agenda es controlada por el Directorio legislativo- bajo la presidencia del diputado cristiano Gonzalo Ramírez, cuya designación fue pletórica de polémica.

El abogado y pastor evangélico del Partido Renovación Costarricense se plantea su puesto como el de un simple facilitador del debate y evita tomar posición ante temas controversiales, aunque insiste en que no puede hacer de lado sus “valores y principios judeocristianos”.

¿Considera que la política electorera pueda perjudicar la gestión del parlamento bajo su liderazgo, partiendo de ejemplos como Liberación Nacional (PLN) que trata de desfinanciar el programa Puente al Desarrollo?

-Lo que hemos dicho una y otra vez es que nuestra presidencia en este año tiene un espacio de mucho diálogo, vamos a tratar de que sea un año muy productivo y que algunos temas electorales no trasciendan más allá de los últimos once meses, o menos, que tenemos en la Asamblea Legislativa.

Si al final los diferentes partidos políticos quieren gobernar, tienen que poner su grano de arena en estos once meses, y entender que cuatros años se nos hacen muy cortos.

Si al final los diferentes partidos políticos quieren gobernar, tienen que poner su grano de arena en estos once meses”.
Gonzalo Ramírez, presidente de la Asamblea Legislativa

En las últimas semanas hemos visto declaraciones muy duras de la dirigencia o exdirigencia de su partido contra usted. ¿Es su llegada a la presidencia de la Asamblea Legislativa un proyecto político del PLN?

-Es mi llegada a la presidencia de la Asamblea Legislativa un cumplimiento de la palabra que se dio desde que quedó electo Rafael Ortiz. Se hizo un bloque que reafirmó que Ortiz iba a ser en el primer año, en el segundo año Liberación Nacional y en el tercer año un minoritario. Con los votos del PLN llegó don Rafa Ortiz; aquí hay una verdad y es que el PLN tiene 18 votos y con eso no alcanza para llegar a la presidencia de la Asamblea Legislativa.

Los proyectos del Estado laico y  de libertad religiosa han generado no poca atención del público. En su opinión, ¿cuál de esos proyectos son los dos prioritarios y qué posibilidad tienen de salir adelante?

-Con ese y todos los proyectos que están en la Asamblea Legislativa hemos tomado una decisión y cumplimos una función: el presidente de la Asamblea Legislativa es un facilitador del debate. Estoy dentro de la Asamblea Legislativa, no se van a negociar mis principios ni valores, pero como presidente voy a ser facilitador del debate. ¿Qué significa esto? Significa que todos los proyectos dentro de las comisiones van a llevar su trámite correspondiente y una vez que lleguen a plenario y les corresponda ponerse a discusión, pues los pondremos en discusión.

¿Qué proyectos quiere ver aprobados durante su gestión?

-Hay proyectos de infraestructura, seguridad, temas sociales, pero ya no depende de mí, se ponen en la mesa no solamente de parte mía sino de las diferentes fracciones. Lo último que hablamos en la anterior reunión de jefes de fracción fue que íbamos a construir una agenda donde cada una de las fracciones iba a poner tres temas; se escoge uno y hacemos posposiciones en la agenda, para ver temas en los que todos estuviéramos incluidos y que fuesen expedientes que afectaran a Costa Rica de forma positiva.

Hay varios expedientes en seguridad que son importantes, el de ley de justicia restaurativa, ley de creación de la jurisdicción especializada en la delincuencia organizada en Costa Rica, tratar de avanzar con la extinción de dominio, la ley de autorización para la titulación de flujos de caja en obra pública, la ley de conversión del Consejo de Transporte Público en Dirección de Transporte Público, la reforma a la Ley de Tránsito, proyectos de estabilidad fiscal como la ley de  Pensiones del Poder Judicial -que tiene vía rápida. Otros como topes de salarios, el proyecto de ley que se propone para hacer un ajuste de los salarios de ministros y viceministros para dejar de tener esos problemas sobre si tienen prohibiciones o no. Hay algunos temas en niñez, y otros sociales que queremos que salgan.

Aquí es dar oportunidad a las diferentes fracciones ponernos de acuerdo y sacar temas que afecten al país de forma positiva y con visión de futuro. Por ahí es donde estamos construyendo la agenda. Ya hay trabajo realizado con expedientes que pusimos en un semáforo, expedientes que  están en verde, amarillos y otros rojos.

Ante el encendido digital de la televisión en diciembre hay un tema urgente y cada vez más polémico, que es el dividendo digital, la multiplicación de canales de transmisión en la frecuencia que utiliza uno solo en la actualidad. ¿Qué posibilidades cree que hay para que un proyecto de ley que regule el dividendo digital salga a tiempo?

Eso no depende de Gonzalo Ramírez, depende de las nueve fracciones. Tenemos que ponerlo en la mesa como una urgencia, como se puso el tema del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que sacamos exactamente el día en que estaba exponiendo Costa Rica en Estados Unidos el tema de seguridad y nos incluían seguramente en una lista gris. Hay temas urgentes que esta Asamblea ha visto y los saca. Si terminamos viendo el tema del apagón analógico para ir a la digitalización de la televisión, si hay una conciencia de que es urgente, pues nos sentaremos a sacar temas urgentes para este país,  así lo hemos demostrado.

Es importante, si usted me pregunta cuál va a ser parte del sello nuestro en la Asamblea Legislativa, decir que vamos a abrir foros de alto nivel los que, como parte del parlamento abierto, puedan venir los sectores de la sociedad, interesados en diferentes temas, a tener una discusión. Poder sentarse realmente en la casa de la democracia de este país a hacer ese debate de alto nivel político; al final vamos a recoger los insumos y se los vamos a pasar a los 57 diputados y diputadas para que puedan tomar decisiones.

¿Cuáles son los riesgos para la democracia de vincular la religión con la política?

-Nosotros tenemos un país de principios y valores judeocristianos y no podemos negar que este país se ha construido a la lo largo de la historia con esos principios. El aporte del sector religioso ha sido enorme en el sector social, en el sector familiar, en el sector salud; y cuando las diferentes personas participan en la política y tienen principios y valores de cualquier tipo no los puede guardar el domingo y traer el lunes un ser humano independiente. Creo que los principios y valores que tengo -que se han formado mucho en el tema de las enseñanzas religiosas- no los puedo dejar guardados el domingo en una gaveta para las funciones de lunes a sábado, sino que los vivo en los diferentes ámbitos, no solo en lo político.

Si entendemos la libertad de culto no solo como la que tiene una persona de practicar una doctrina religiosa cualquiera, sino la libertad de que no se le imponga una doctrina religiosa, ¿no hay un riesgo inherente a ejercer la política desde una tradición religiosa específica?

-No creo, porque aquí no hay imposiciones. La casa de la democracia de este país está representada por diferentes sectores y tienen una posición, y el llegar a acuerdos significa eso: nadie aquí se puede imponer. Se lo voy a poner al contrario, uno solo podría limitar que eso sucediera.

¿No corre el riesgo de invisibilizar todas esas tradiciones culturales que también tenemos y que en algunos casos preceden a la doctrina religiosa judeocristiana?

-Es que usted me está diciendo que yo opine de algo con lo que se construyó este país. Diay, el país se construyó así. ¿Por qué? Porque nuestros antepasados tuvieron ese origen, no sé si al final ese origen ha construido una Costa Rica en la que todos nos alegramos de vivir.

Creo que en Costa Rica -y lo dicen hasta algunos estudios que ustedes han hecho, en los que todavía se dice que Costa Rica tiene un alto porcentaje de gente conservadora-, si usted le pregunta a la gente si está feliz o no por vivir en este país, si se siente bien con los principios que le han legado sus papás y sus abuelitos, la sociedad costarricense va a decir que nos sentimos bien con esos principios que nos han legado.

¿Debe el Estado ser laico, o debe tener una confesionalidad?

-Creo que se debe abrir la discusión. Hay Estados laicos que funcionan bien, hay Estados no confesionales que funcionan bien. Hay una diferencia entre confesional y no confesional y laico y no laico.

Hoy Gonzalo Ramírez funciona como presidente de la Asamblea Legislativa, entonces hay algunos temas en los cuales ya no funciono con qué pienso yo, lo que yo creo como presidente de la Asamblea y como un político que viene de un sector es que tiene que abrirse la discusión para que prevalezca la democracia.

Después de ser diputado y presidente de la Asamblea Legislativa, pasará a ser una figura de referencia en su partido, ¿cómo ve el futuro después de las tensiones que se han dado?

-Nuestro partido está creciendo, hicimos la renovación de las estructuras en los 81 cantones, hay mucha más dirigencia, las puertas se han abierto porque hemos dicho que este no es un partido de una persona, sino que es abierto para que gente que tenga interés en servir a Costa Rica en algún área pueda venir y aportar desde esta plataforma que se llama Renovación Costarricense.

Esperamos que para el próximo cuatrienio podamos triplicar la cantidad de diputados, se trabaja en ello y la intención es seguir haciendo grande este partido en el cual nosotros participamos con mucha pasión.


Los principios y valores que tengo -que se han formado mucho en el tema de las enseñanzas religiosas- no los puedo dejar guardados el domingo en una gaveta”.
Gonzalo Ramírez, presidente de la Asamblea Legislativa


 

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