Dota aspira a ser referente con medidas sanitarias contra el COVID-19 en recolección de café

Los productores doteños se niegan a que el cantón se vuelva un foco de pandemia como le sucedió a la agroindustria en la zona norte, por lo que se organizan comunitariamente para enfrentar la llegada de la recolecta del café.

Santa María de Dota. El cantón de Dota ya pasó a la historia como el cantón récord sin casos de COVID-19 durante los primeros cien días de pandemia en el país. Ahora con su fuerte modelo cooperativo aspira a ser el referente nacional con la llegada de la recolección de café mediante la aplicación de nuevos protocolos de salud, campañas de información y mucha organización comunitaria.

No se quedan sentados porque saben que según la Organización Panamericana de la Salud, Costa Rica estará en su pico de casos en octubre y en noviembre, cuando inicia la cosecha de café en la Zona de los Santos.

La alianza entre los pequeños comercios y los líderes comunitarios de Dota les ha permitido adoptar los protocolos sanitarios para continuar abiertos. Fotografía: Miriet Ábrego.

Leonardo Chacón, el alcalde de Dota, se prepara para las proyecciones de las autoridades de salud: más de mil casos diarios en todo el país “¿El peor escenario? que los migrantes no puedan ingresar porque el país sufriría una pérdida económica impresionante”.

Ni las autoridades ni los vecinos organizados se creen inmunes al virus, pero no esperan sentados su llegada. Iván Brenes, jefe de la Unidad de Salud de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), asegura que han empezado a prepararse para la cosecha desde el día uno de la cuarentena pero que “todos son planes, esto es nuevo para todos”.

El café es el tercer producto agrícola de mayor exportación en Costa Rica y genera 285 millones de dólares en divisas, lo que representa un 0.26% del Producto Interno Bruto nacional, un 5.63% del PIB agropecuario y un 7.74% del PIB agrícola, según datos publicados por el Instituto de Café de Costa Rica (Icafe) en el 2019.

La Zona de los Santos produce alrededor de la mitad de la cosecha de café y este año los productores tendrán que realizar inversiones para la adecuación de los albergues donde los más de 12 mil recolectores vivirán durante la cosecha. El ingreso de los recolectores aumentará la población total de los tres cantones (Dota, Tarrazú y León Cortés) en una tercera parte, restándole a la ventaja que tenían los cantones por su baja densidad poblacional.

Además, dos lineamientos nuevos establecidos por el Ministerio de Salud y la CCSS los obligarán a que contraten indígenas ngobes desde antes de que ingresen al valle para que realicen 14 días de cuarentena en una sola finca y que los dueños de fincas reporten a diario las condiciones de salud de sus empleados.

“Antes la gente venía en una buseta a las 11 de la noche y se quedaban en el parque esperando a que en la mañana llegaran los finqueros y ver quién los contrataba, yo lo vi todavía en la cosecha pasada. Los nuevos lineamientos lo que les dicen es que nadie viene si no está ya contratado para poder darle trazabilidad”, contó Brenes.

La cosecha de café es recolectada principalmente por población indígena ngobe, proveniente de Panamá, que sigue religiosamente la ruta del café, la cual iniciará pronto en con la recolección en la zona sur del país.

“(Los migrantes) No son el problema, son parte de la solución integral de lo que estamos planteando porque los necesitamos muy pronto” aclaró Chacón, quien además de ser alcalde también es caficultor.

El Instituto Costarricense del Café (ICAFE) emprendió una campaña para motivar a los costarricenses desempleados a recoger café en esta primera cosecha. Sin embargo, los caficultores dudan de los resultados sobre esa convocatoria. Primero, porque creen que la mano de obra será no solo insuficiente para atender la demanda, sino por la capacidad para responder a una carga de trabajo a la que no están acostumbrados.  Pero, sobre todo, temen que esos trabajadores estén contagiados con el virus, al provenir de la Área Metropolitana, foco de la infección en este momento.

“Yo soy caficultora, pero yo a los finqueros no les serviría, soy muy lenta. No sé si la gente que venga esté preparada para la carga de trabajo”, comentó María Elena Brenes, odontóloga y vecina organizada de Dota.

Luis Madrigal, gerente de Cooperativa de Caficultores de Dota (Coopedota), considera difícil que la mano de obra nacional sea suficiente porque según sus proyecciones habrá una muy buena cosecha, lo que mantiene en incertidumbre a los finqueros.

“Hemos tenido mucha apertura en sensibilizarnos para entender que la salud y la economía van de la mano y que si hay una afectación en una hay en la otra”, es la opinión de Madrigal sobre el proceso que iniciaron en marzo con las autoridades locales para la planificación de la cosecha.

El 60% de los recolectores de café son extranjeros, según datos del Icafe, y 28 mil ticos ya se apuntaron a la convocatoria para participar de las cosechas estacionales, sin embargo se estima que los finqueros ocuparán alrededor de 85 mil personas en varios cultivos, que incluyen naranja, melón y caña de azúcar.

Las cooperativas de la Zona de los Santos y las autoridades locales están monitoreando la cosecha cafetalera en la zona sur del país, que inicia en setiembre en Coto Brus, en caso de tener que modificar sus estrategias.

¿Cómo han logrado evitar el coronavirus?

Especialistas en salud, sociología y geografía consultados por este semanario se plantearon hipótesis sobre lo que le permitió a Dota retrasar la llegada del coronavirus y coincidieron en que es un fenómeno con múltiples causas.

La densidad poblacional del cantón es uno de los factores que pudieron influir, coincidió la epidemióloga, Ana Morice, el director del Área de Salud de los Santos, Iván Brenes, y el director de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica, Mauricio Vargas.

Según los profesionales, la poca cantidad de personas por metro cuadrado le facilita a los vecinos de Dota el aislamiento. Sin embargo, el médico particular de Dota, Jorge Roldán asegura que sí hay menos densidad que en otros cantones, pero que ese “no es el tema”.

“En algún momento se habló, incluso en televisión nacional, de que en Dota hay 17 personas por método cuadrado pero hay que tener mucho cuidado con ese dato. Dota tiene 400 km cuadrados de territorio pero 320 son reserva, entonces no son 17 son 84 y ahí ya la cosa cambia. La gente puede creer que vivimos en cabañas separadísimas” explicó Roldán, quien en su lugar cree que el logro se debe principalmente a la organización comunal.

Dota tiene 7800 habitantes de los cuales 3500 se concentran en el distrito central, según datos obtenidos de la Municipalidad. También, es un cantón independiente económicamente: solamente Coopedota mueve en transferencias 30 millones de dólares anuales y su actividad beneficia a 900 pequeños productores.

El geógrafo Melvin Lizano cree que el aislamiento en el que está la Zona de los Santos le da otra ventaja ya que convierte a sus cantones como destinos y no cantones de paso.

Al cantón de Santa María de Dota se puede llegar por El Empalme del Cerro de la Muerte o por Desamparados, también hay otras rutas por Parrita pero son de difícil acceso y esto permite a las autoridades locales darle seguimiento al ingreso de personas.

Los comportamientosy costumbres de la población también pudieron haber influido. La socióloga Magda Madrigal, que trabaja con ciudadanos organizados en Dota, considera posible que la vida tradicional familiar de la población doteña los protegiera del riesgo de contagio.

“La gente es casera, de estar en la casa son su núcleo familiar entonces la pandemia no les altera mucho su cotidianidad porque la vida pública no forma gran parte de su dinámica” explicó Madrigal.

El alcalde de Dota atribuye la falta de casos a que los pobladores se mantienen informados y son “obedientes” con las medidas sanitarias.

Dota es un pueblo pequeño en el que todos se conocen por lo que la presión social y el autocontrol ciudadano también juega un rol importante y por eso “nadie quiere ser el primer caso” agregó Madrigal.

Brenes coincidió con la socióloga en que la suspensión de las reuniones en la iglesia local, parque y las clases presenciales en las escuelas previeron muchos contagios, ya que en una comunidad con tan poca actividad social estos se vuelven los mayores centros de reunión.

“Lograr que los niños y adolescentes no jueguen o saluden es complicadísimo. Además, los maestros de la Zona de los Santos vienen de todo lado” dijo Brenes.

La estrategia del “metro cuadrado”

Los galerones, el protocolo de recibimiento y la formalización de la contratación de los y las recolectoras de café requieren reformas importantes para mitigar el ingreso del coronavirus a la Zona de los Santos, coincidió el alcalde, el director del Área de Salud de la CCSS y el médico privado que asesora las Cooperativas.

“También hay varios escenarios posibles que tenemos que contemplar, si la zona está mal pero el país está bien las autoridades de salud nos van a ayudar y mandamos a los hospitales, pero si el país está mal y nosotros también es otro caso” mencionó Brenes.

Jorge Roldán, médico privado residente de Dota, considera que “se puede hacer más” de lo que ordenan las autoridades de salud, por lo que se ha encargado de generar su propio contenido educativo y de organizarse con otras personas vecinas para alentar la llegada del virus.

“No tenemos cinco meses de estar alejándonos del precipicio, tenemos cinco meses de caminar a la orilla del precipicio. Lo que se ha logrado no sirve para prevenir, no hay casos ni fallecidos, gracias a Dios, pero seguimos tan vulnerables como Tibás, Heredia y cualquier otro sitio.

El 16 de marzo, cuando se decretó la emergencia nacional, la región abrió un “Comité COVID” con representación de la Fuerza Pública, Bomberos, Cruz Roja, el Ministerio de Salud, las tres alcaldías y la Caja Costarricense del Seguro Social.

Las cooperativas cafetaleras iniciaron la preparación de sus propuestas paralelamente y tras meses después de iniciar su trabajo presentaron los protocolos ante las autoridades en salud la semana pasada.

“Se ve que se lo están tomando muy enserio, aunque siguen siendo planes porque es una situación nueva” valoró Iván Brenes, director del Área de Salud de los Santos.

Los empresarios, el gobierno local, las autoridades en salud y los ciudadanos de Dota tienen claro que para enfrentar la llegada del coronavirus todos tienen que poner de su parte.

“Nosotros nos basamos en la lógica del metro cuadrado. Las personas tienen que tener claridad del alcance de su metro cuadrado” explicó Luis Madrigal, gerente de Coopedota quien considera que bajo esa lógica una empresa o una autoridad pública tiene más responsabilidad ante la pandemia.

Mientras la fuerte organización cooperativa se prepara para mejorar las condiciones de los albergues, varios vecinos de la Zona se organizan para distribuir información validada y atender las necesidades de las familias con menos recursos que no pueden acceder al equipo de protección necesario para prevenir contagiarse con el virus.

El galeno Roldán considera que las estrategias de comunicación y promoción de la salud son fundamentales para prevenir contagios. Hace publicaciones sobre la pandemia en su Facebook desde antes de que se declara emergencia nacional, muchas de ellas han sido compartidas cientos de veces por los locales.

“Nos enteramos de que había gente que no tenía mascarilla y hace quince días empezamos a organizarnos para llevarles mascarillas y de una vez enseñarles cómo usarlas. A las mascarillas les hicimos pruebas que grabamos en video y subimos a redes sociales” contó Roldán.

Ahora él, con ayuda de una persona ngobe que estudió en la comunidad, preparan videos en su lengua indígena que expliquen los lineamiento sanitarios, el uso de mascarilla y lavado de manos para que todos los finqueros se los puedan mostrar a los recolectores.

“El Ministerio de Salud tiene pictogramas (dibujo) en ngobe pero no tenemos la certeza de que todos puedan leer y necesitamos generar conciencia de que este año la cosecha es distinta” explicó Roldán.

Para este doctor, muy involucrado con las televisoras locales, la comunicación digital ha sido efectiva porque gran parte de la población del cantón tiene un teléfono y hay buenos niveles de escolaridad.

Magda Madrigal, socióloga que trabaja con la comunidad de Dota, considera posible que se generen tensiones entre la población “que viene y la que ya está” y cree importante que además de los protocolos, las autoridades de salud trabajen con las organizaciones comunales.


“En la recolección de café estamos, y digo estamos porque soy productor de café, muy preocupados por lo que viene” Leonardo Chacón, alcalde de Santa María de Dota.

 


“Esta pandemia ha venido a desnudar muchas cosas que nosotros como funcionarios de salud ya sabíamos” Iván Brenes, director del Área de salud de los Santos la CCSS.4

 


 “¿Cuál es el secreto? El compromiso individual de cada persona, gente informada y atenta” Jorge Roldán, doctor privado y vecino de Dota.

 


“Con la pandemia hay que vivir el día a día, eso lo tenemos que tener claro como ciudadanos”  María Elena Brenes, odontóloga y vecina de Dota.

 


“Faltan varios meses para la cosecha de café pero no nos puede topar mal parados. Hay una buena cosecha y la mano de obra foránea es de gran valor para el país” Luis Madrigal, gerente de Coopedota.

 



Río Cuarto es el último cantón en presentar un caso de coronavirus

El cantón más joven del país previno el ingreso del virus durante los últimos cuatro meses y su alcalde le atribuye el logro a la disciplina de la población la cual se “siente dolida” por la noticia.

Lucía Molina

lucymolina07@gmail.com

El cantón de Río Cuarto es el último cantón en el que se presenta un caso de coronavirus, después de cuatro meses de mantenerse libre del virus.

“A la gente le ha dolido porque se ha cuidado muchísimo pero yo lo que les digo es que no bajemos la guardia que llegamos ser un cantón ejemplo y que mantengamos las medidas” dijo José Miguel Jiménez, el primer alcalde de este cantón

Hasta el 2017 Río Cuarto formó parte de Grecia, lo que lo convierte  es el más jóven del país. Según Jiménez, como distrito representó el 67% de Grecia pero no compartía ningún límite con límite y para trasladarse se tomaban horas por lo que pobladores locales apoyaron la idea de independizarse.

El alcalde considera que el que hasta ahora presenten un caso es un logro de la comunidad, la cual ha sido muy obediente con las medidas, y de la coordinación entre instituciones públicas.

Según Iván Brenes, médico del hospital de Grecia, Río Cuarto se caracteriza por tener una baja densidad poblacional lo que también le facilita a sus vecinos mantener la distancia.

“Muchas de las actividades están orientadas a la agricultura local por lo que no es una población que se traslade grandes distancias. Eso puede estar influyendo en la propagación” señaló Brenes.

El cantón tiene cultivos de piña y tubérculos, ganadería, lechería, granjas de cerdos y aves. Jiménez dice el principal reto actual es impulsar el turismo local para que la gente visite las “bellezas naturales” del cantón.

Brenes considera que es un cantón vulnerable por su índice de pobreza, el tránsito de mano de obra migrante en las piñeras y los pocos fondos del gobierno local por su reciente incorporación.


 

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