La Propuesta de Ley de Pesca de Camarón es Inconveniente para Costa Rica

El impacto de este tipo de artes de pesca en los ambientes marinos y fondos oceánicos es alto, ya que deteriora el paisaje marino, impacta negativamente los fondos marinos y sus ecosistemas.

La Fundación Neotrópica dirigió el pasado 18 de octubre una nota expresando su posición respecto al proyecto No. 21.478, “Ley para el desarrollo y aprovechamiento sostenible del camarón en Costa Rica” a los diputados de la Asamblea Legislativa.   Se solicitó en primer lugar el involucramiento de las organizaciones no gubernamentales dentro de los procesos de consulta y audiencia que la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Agropecuarios y Recursos Naturales de la Asamblea Legislativa ha venido desarrollando. Las ONGs somos parte fundamental de la sociedad civil organizada, nuestra labor social es la de facilitar y acompañar a las personas proyectos de carácter ambiental necesario para lograr mecanismos que permitan la aplicación del artículo 50 de la Constitución Política. Esta solicitud no fue ni siquiera respondida.

Nuestra solicitud buscó presentar ante ese cuerpo legislativo las razones por las cuales de ser aprobado este proyecto de Ley pondrá en detrimento la supervivencia y estabilidad del océano costarricense. Compartimos con la opinión pública estas posiciones.

En primer lugar la investigación del Incopesca realizada con miras en cumplir ante el Voto de la Sala Constitucional, N° 10540-2013 del 7 de agosto del 2013, a nuestro criterio evidencia carencias importantes en el proceso metodológico, por ejemplo en los muestreos efectuados, en la temporalidad de la investigación y en las campañas de muestreo dispuestos. La investigación en torno al aprovechamiento de camarón debe tener exigencias técnico científicas que utilicen los estándares internacionales apropiados, que garanticen la revisión de pares y promuevan un aprovechamiento realmente sostenible, en ello, que vaya más allá de la reducción de la fauna de acompañamiento o la inclusión de dispositivos de extracción de tortugas o peces.

El impacto de este tipo de artes de pesca en los ambientes marinos y fondos oceánicos es alto, ya que deteriora el paisaje marino, impacta negativamente los fondos marinos y sus ecosistemas, tanto aquellos arenosos como los lodosos, lo cual destruye las cadenas tróficas, reduciendo los especímenes y la biodiversidad marina presente. Se requiere un acompañamiento exhaustivo por parte de la academia e investigadores en ciencias marinas y en pesquerías, que permita validar las metodologías empleadas y los resultados durante las investigaciones asociadas a artes de pesca.

La participación durante el proceso de consulta de este expediente ha sido sesgada, esto ya que no ha considerado que las organizaciones no gubernamentales de carácter ambiental y que otros sectores pesqueros, quienes no están a favor de la pesca de arrastre, podamos dar nuestro punto de vista. En una sociedad democrática, esta acción violenta y pone en perjuicio los derechos como ciudadanas y ciudadanos que tenemos, erosionando los valores democráticos que la Asamblea Legislativa representa y que debe ser el derrotero de las decisiones políticas sobre la aprobación de leyes. Esta es una obligación que el país ha asumido con vista del artículo 50 de la constitución y del Acuerdo de Escazú.

Este proyecto no permitirá un desarrollo sostenible democrático en el mar o en la zona costera, ya que excluye la discusión de los elementos sociales y ambientales, pilares del desarrollo sostenible. Es importante señalar, y al amparo del reciente premio “Campeones de la Tierra” otorgado a Costa Rica en las Naciones Unidas, que la Asamblea Legislativa de Costa Rica no puede y no debe ser omisa en que cualquier intento de reactivación de la pesquería de arrastre de camarón es una regresión ambiental, va en contra del principio indubio pro natura y por ende no respeta el principio preventivo y precautorio establecidos por nuestra normativa y jurisprudencia.

También es prudente considerar, el reciente informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático sobre el Océano y la Criósfera, el cual señala que estos espacios proveen servicios irreemplazables para los seres humanos, donde el océano ha soportado la mayor parte de los impactos absorbiendo más del 90% del calor adicional atrapado en la atmósfera por la actividad humana, con ello la acidificación y desoxigenación están alterando la productividad de los océanos y ponen en riesgo la vida marina y ecosistemas únicos como los arrecifes de coral. Y en nuestro caso otros tales como los manglares, pastos marinos y ecosistemas de fanerógamas.

Por lo anteriormente expuesto, desde la Fundación Neotrópica nos oponemos a la propuesta de proyecto de Ley anteriormente señalada. Esta propuesta podría acusarse de evidenciar la intención institucional de favorecer a un sector específico, del sector camaronero y de una parte de la Asamblea Legislativa, que favorece los intereses extractivistas y contrarios al modelo económico más verde adoptado por el país desde hace más de una década, de reactivar la pesca de arrastre en Costa Rica. Los artes de pesca propuestos son de alto impacto negativo para la vida marina y los ecosistemas.

Somos conscientes de las necesidades de empleo de la zona pacífica del país. Apoyamos decididamente el que se implementen actividades productivas sostenibles que promuevan empleos que produzcan mejoras en los medios de vida de las poblaciones vulnerables de esta importante región. Sin embargo, en este caso, la actividad, tal y como la pretende legitimar el proyecto, es destructiva e inequitativa para las poblaciones que se dedican a las actividades pesqueras artesanales y de pequeña escala, así como para aquellos sectores dedicados al ecoturismo y las actividades de ocio y recreación: un costo de oportunidad que el país no puede pagar al lado del deterioro de su base ambiental.

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