Centroamérica

Tormenta Amanda deja 10 muertos en El Salvador antes de degradarse a depresión tropical

Las lluvias continuarán hasta el lunes y el ministerio de Medio Ambiente alertó ante la "alta probabilidad" de múltiples deslizamientos de tierra, caídas de roca y flujos de escombros que puedan afectar vidas humanas y viviendas.

La tormenta Amanda dejó este domingo diez muertos, viviendas destruidas o inundadas y cortes de electricidad en El Salvador, donde el gobierno decretó el estado de emergencia, antes de degradarse a depresión tropical al entrar en Guatemala, donde también causó estragos.

Diez personas murieron en El Salvador, cuatro de ellas en la capital San Salvador, por el paso de Amanda, la primera tormenta de la temporada sobre el océano Pacífico, declaró en rueda de prensa la comisionada presidencial de operaciones de gabinete de gobierno, Carolina Recinos.

En la periferia de la capital se reportaron tres muertos: dos en Ciudad Delgado y uno en Soyapango. En el poblado de San Juan Opico, en el central departamento de La Libertad, hubo tres fallecidos más.

Recinos indicó que una persona está desaparecida en San Salvador.

En San Salvador, se perdieron 50 viviendas impactadas por las fuertes corrientes y un «hundimiento» se llevó 23 vehículos, reportó el alcalde Ernesto Muyshondt.

«Vivimos una situación sin precedentes, una emergencia de gran magnitud dentro de otra emergencia de enormes proporciones [por el contagio masivo por el coronavirus] como nunca se ha vivido en nuestro país», dijo Muyshondt.

El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, dijo que las lluvias dejaron en las últimas horas hasta 400 milímetros de agua, mientras que el promedio acumulado en un año en el país es de 1.800 milímetros.

«El río se desbordó, perdimos todas las cosas, nos hemos quedado sin nada donde vivir», declaró Isidro Gómez, uno de los damnificados en el Barrio San Jacinto, periferia sureste de San Salvador.

Gómez pidió ayuda al gobierno para conseguir un sitio donde dormir con su familia.

Otro de los afectados, Mariano Ramos, relató que en la madrugada de este domingo «bajó una correntada de lodo y agua» que afectó a todos en la Colonia Luz, al suroeste de la capital, donde se reportó un anciano fallecido.

Estado de emergencia

Ante las fuertes precipitaciones, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, decretó este domingo el estado de emergencia.

«El estado de emergencia ha sido decretado por este servidor para un período de 15 días, prorrogables», anuncio Bukele en Twitter.

Antes, la Protección Civil salvadoreña había declarado alerta roja por las inundaciones generalizadas y cortes de electricidad en la mayor parte del país centroamericano, usualmente muy vulnerable ante fenómenos climáticos.

En algunas colonias inundadas  brigadas de organismos de socorro y efectivos del ejército realizaban labores de rescate.

Amanda se degradó este domingo a depresión tropical al adentrarse en Guatemala, país que también se mantiene en alerta por las precipitaciones.

La Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred) de Guatemala advirtió en un boletín que las lluvias continuarían «en las próximas horas» con un «incremento [del caudal] en los ríos», y posibles «derrumbes en las carreteras (…) e inundaciones en las áreas de la costa sur».

El vocero de la Conred, David de León, dijo a periodistas se reportaban algunas inundaciones y al menos cinco derrumbes que han bloqueado carreteras, pero no se han realizado evacuaciones.

En San Salvador, el director de Protección Civil, William Hernández, reportó que en todo el país hay más de 200 viviendas inundadas, personas evacuadas por el desbordamiento de ríos y quebradas.

También Hernández reportó árboles derribados, deslizamientos de tierra, calles inundadas, vehículos dañados y cortes de electricidad.

Para atender a los damnificados Protección Civil tiene habilitados diez albergues en la zona occidental de El Salvador que es la que ha sufrido la mayor cantidad de ríos desbordados.

En virtud que las lluvias continuarán hasta el lunes, el ministerio de Medio Ambiente de El Salvador pidió a la población tomar acciones ante la «alta probabilidad» de múltiples deslizamientos de tierra, caídas de roca y flujos de escombros afectando vidas humanas y viviendas a lo largo de la cadena volcánica y la zona costera.

En el Salvador, un país de 6,6 millones de habitantes, el 87% de los escasos 20.742 km2 del territorio se considera vulnerable ante fenómenos hidrometeorológicos.

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