Deportes Leopoldo Luque, exintegrante de la selección de fútbol de Argentina en 1978

Fallece por COVID-19 excampeón mundial sobreviviente de dictadura argentina

El excampeón mundial de fútbol Leopoldo Luque falleció a los 71 años producto de la COVID-19 en Mendoza. Además de ganar el mundial 1978 con Argentina, fue un acérrimo opositor a la dictadura de Videla.

A sus 71 años, Leopoldo Luque se sumó esta tarde a la lista de figuras futbolísticas de Argentina que murieron en los últimos tres meses, pues este jugador falleció por COVID-19 en la Clínica de Cuyo en Mendoza. Ya habían muerto en su momento Diego Armando Maradona y el extécnico Alejandro Sabella a finales del año anterior, el 25 de noviembre y 8 de diciembre, respectivamente.

Luque empezó con síntomas desde el 25 de diciembre, aunque luego se lo diagnosticaron el 29 de diciembre, y el 4 de enero se complicó con una neumonía bilateral que lo mantuvo internado en el hospital desde entonces, y que terminó con un paro cardiorrespiratorio que le dio unos breves momentos de recuperación debido a las secuelas que le dejó y le costaron la vida.

En lo deportivo, Luque jugó 45 partidos con su selección y anotó 22 goles, cuatro de ellos durante el mundial que ganaron en casa en 1978. Además, de 1965 a 1986 militó con equipos argentinos de diferentes categorías y tamaños, desde el mítico River Plate hasta clubes mucho más modestos como el Boca Unidos de Corrientes, el Sportivo Guadalupe, Central Norte de Salta, Atenas de Santo Tomé o Deportivo Maipú, militantes en categorías inferiores. Solo tuvo un par de cortas experiencias en el exterior, jugando para el Tampico de México o el Santos de Brasil.

Como entrenador, hizo toda su carrera en Argentina desde 1986 hasta 2013, y a su paso entrenó desde equipos como Unión de Santa Fe hasta el Argentino de Mendoza.

Durante el mundial ganado junto con figuras como el hoy comentarista deportivo Mario Alberto Kempes, Luque también tuvo episodios difíciles, como el de sufrir una luxación de codo tras anotar el gol del triunfo 2-1 ante Francia, o el de dejar la concentración de la selección por el fallecimiento de un hermano en un accidente de tránsito ese día, y regresar justo a tiempo para los partidos finales ante Brasil, Perú y Holanda, soportando todo tipo de violencia, incluido un codazo de parte de los mellizos Van der Kherkhof en la final que le dejó la nariz rota y la camisa ensangrentada, pero en ese tiempo no se detenía el juego para brindar atención médica a los jugadores ni se les hacía salir a lavarse o cambiarse las prendas ensangrentadas.

Pero ninguna de esas experiencias se compara con la de haber sido secuestrado por la dictadura militar en 1979 en tiempos de Jorge Videla. Además, le robaron sus pertenencias, le amenazaron de muerte y le quitaron su automóvil para devolvérselo dos meses después.

Por eso, Luque se molestaba con solo escuchar los rumores de que la dictadura argentina les ayudó a salir campeones mundiales en 1978. «Me da bronca cuando dicen que salimos campeones gracias a la dictadura. Dicen que andábamos con los milicos y a mí me secuestraron, me robaron y no me mataron de milagro. Ya te digo: cuando empecé a caminar y a encarar para el descampado, en mi cabeza solo esperaba el sonido del disparo, el ¡Puum! que me matara».

Muy por lo contrario, Luque más bien fue partícipe de un homenaje a las Madres de la Plaza de Mayo en 2008, al punto de que las ayudó a sostener un cartel con las fotos de los desaparecidos por la dictadura. «Lo hicimos por las viejitas. Por su lucha, por lo que sufrieron, porque se lo merecen. ¿Vos sabés lo que es perder a alguien y no saber dónde está? Yo perdí a un hermano durante el Mundial, pero sabía que se había muerto, pude enterrarlo. Ellas no sabían dónde estaban sus hijos. Por eso fuimos al homenaje», reveló esa vez en la revista Líbero.

 

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