Torneo de tenis se realizará del 15 al 20 de enero en el Country Club de Escazú

Copa del Café esconde su gloria para Costa Rica

Grandes figuras como Roger Federer y Juan Martín del Potro pasaron por este torneo

Mejor participación costarricense: subcampeonatos de Fred Thome en 1984 y Juan Antonio Marín en 1993.

Desde 1965, cuando inició, la Copa del Café se ha consolidado como uno de los torneos juveniles de tenis más importantes del mundo, pues en él jugaron niños y adolescentes que mostraron sus primeras armas y con el pasar de los años se convirtieron en referentes legendarios del “deporte blanco”. Los argentinos Guillermo Vilas y Juan Martín del Potro, el suizo Roger Federer y el sueco Bjorn Borg, quien incluso ganó la edición de 1973, son solo algunos ejemplos.

Y en cuanto a las mujeres, algunas de las que posteriormente destacaron en la élite fueron la checa Lucie Safarova, la bielorrusa Victoria Azarenka y la argentina Gisela Dulko, ganadora de la edición 2001. Sin embargo, esta rama femenina comenzó en 1984, casi veinte años después de la primera edición.

Su sede de juego es el Costa Rica Country Club, en Escazú, porque en sus principios se le confió la organización a los socios de este club, pero tras el éxito y aceptación entre los tenistas nacionales y extranjeros, se siguió realizando de manera anual y además se consiguió su aprobación ante la ITF, quien para este año la califica como de grado 1, uno de los más altos Torneos Regionales e Internacionales de Selecciones, únicamente por debajo de Grand Slams.

Desde 1965, primer año en que se hizo la competencia, los extranjeros siempre se dejaron el título principal, siendo los tenistas estadounidenses y sudafricanos los que más copas ganaron con un total de 13 oportunidades (siete y seis, respectivamente).

Sin embargo, a pesar de haber ganado la primera edición con Patrick Kramer, los africanos desaparecieron de los primeros planos y no han vuelto a ganar un título en el torneo desde 1991, cuando John de Jager superó al italiano Juri Margotto en la distancia máxima (tres sets, tomando en cuenta que este torneo gana el primero en dejarse dos).

La hegemonía norteamericana ha sido más constante a lo largo del tiempo; incluso, las dos últimas ediciones fueron ganadas por estadounidenses: primero Jeffrey Wolf y luego Vasili Kirkov. Pero también han sacado campeones a lo largo de las épocas, como Brian Gottfried en 1971, Bobby Blair y Shelby Cannon en los 80 y Levar Harper-Griffith en 1999, además de Noah Rubin en 2012.

Mientras tanto, en la rama femenina hay una mayor distribución de los países que han ganado, pero también Estados Unidos comanda el palmarés con un total de cinco títulos, luego de haber tenido que esperar 26 ediciones para ganar por primera vez el título femenino, con Madison Keys en 2009. Pero luego se vino el dominio norteamericano con Sachia Vickery en 2012, Catherine Bellis en 2014, Michaela Gordon en 2015 y Amanda Anisimova en 2016; hegemonía interrumpida solo por la rusa Varvara Flink en 2013 y la inglesa Emily Appleton, en 2017.

Las perseguidoras más cercanas de las norteamericanas son Bélgica, Croacia y Alemania con tres títulos cada país.

Para este año, las principales candidaturas recaen en varios estadounidenses, principalmente Trey Hilderbrand y Govind Nanda, aunque los brasileños Mateus Alves y João Ferreira, así como los argentinos Facundo Díaz y Agustín Riquelme son los mayores candidatos a cuestionar el poderío norteamericano.

Mientras, entre las mujeres parten como favoritas varias estadounidenses como Vanessa Ong y Elizabeth Mandlik, aunque la colombiana Camila Osorio es la mayor candidata a cuestionar este dominio como la mejor sembrada. Sin embargo, hay que considerar también a otras grandes sembradas como Gabriela Rivera, de Guatemala; Anastasia Iamachkine, de Perú; Ana Geller, de Argentina; y a Alexandra Vagramov, de Canadá.

Costa Rica, siempre fuera

Por otro lado, a pesar de la importancia del torneo que se realiza en Costa Rica, ninguna figura nacional ha conseguido alcanzar el título, solo dos subcampeonatos.

El primero vino con Fred Thome en 1984, víctima de Cannon con un 3-6, un 7-6 y un 2-6. De acuerdo con el periodista José Antonio Pastor en su libro 50 años Copa del Café, esto fue posible gracias a que Thome ya había tenido experiencias de intercambio estudiantil en Estados Unidos, y por tanto había podido jugar varios torneos internacionales como el Orange Bowl.

Posteriormente, en 1993, Juan Antonio Marín, el último tenista profesional nacional que se destacó, repitió la gesta de llegar al último partido, contra el rumano Razvan Sabau, quien le barrió con un 6-2 y 6-1.

Eso sí, de ahí en adelante Marín haría una brillante carrera de once años entre 1996 y 2007 que le llevó, entre otros logros, a ser el número 1 del ránking de la ATP el 11 de octubre en 1999 y a ganarle ni más ni menos que a figuras como el sueco Andreas Vinciguerra o el chileno Marcelo Ríos.

Fuera de estas participaciones sobresalientes, la norma ha sido siempre quedarse en las primeras o segundas rondas, y no se prevé una nueva excepción, pues en la llave principal masculina no hay ningún costarricense entre los 46 sembrados, y de los 14 nacionales que deben jugarse las llaves de clasificación preliminares solo hay tres ranqueados en la ITF: Rodrigo Crespo, número 1737, y Samuel y Felipe Cruz, quienes empatan en el lugar 2198.

Y en la rama femenina tampoco hay costarricenses en la llave principal y, de las 15 inscritas en la llave de clasificación preliminar, solo siete ranqueadas en la ITF, de las cuales la mejor ubicada es Tania Lea Aizenmann, en el lugar 1374.

La entrada es gratuita antes de las 5 p.m., luego costará de ₡2.000 a ₡10.000 según día y localidad, y puede ser adquirida en eticket.cr.

 

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