Cultura

Filme tico sobre “héroes” de las filas en Migración se estrena en línea este sábado

Película Avanzaré tan despacio, de la cineasta costarricense Natalia Solórzano, muestra el calvario de la burocracia nacional

El documental Avanzaré tan despacio , de la cineasta costarricense Natalia Solórzano, muestra las vicisitudes de varios protagonistas de las filas de la Dirección de Migración y Extranjería (DMEX), que esperan pacientemente concluir la engorrosa tramitología y burocracia que impone un sistema identificado por la creadora audiovisual como “violencia institucional”.

El largometraje se estrena este sábado 7 de noviembre a las 5 de la tarde, en el marco de la octava edición Costa Rica Festival Internacional de Cine 2020 (CRFIC2020), que este año debió reprogramarse en modo virtual debido a la pandemia causada por el COVID-19.

Las entradas se obtienen en la plataforma en línea de Preámbulo, programa del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica (Centro de Cine), en el siguiente enlace: https://tv.festhome.com/ff/preambulo-en-linea/1852/187610.

Para esta función habrá 250 espacios disponibles y las primeras 100 personas pueden apartar su entrada gratis, el resto pueden adquirirlas a 2500 colones hasta que se llene la sala virtual.

Con la dirección de fotografía a cargo de Cristobal Serra, Avanzaré tan despacio fue producido por María Fernanda Carvajal y co producido por Karina Avellán; resultó ganadora de una Mención Especial del Jurado del CRFIC 2020.

Esta es la segunda vez que Solórzano participa en el CRFIC como directora; en la última edición ganó el Premio del Público en la Competencia de Cortometraje Nacional por su obra “La Bohemia”.

Después de la película habrá una sesión de preguntas y respuestas para conversar con el público sobre el proceso del filme. Igualmente, se podrá ver la película en su segunda función dentro del festival, la cual será el viernes 18 de diciembre a las 7:00 p.m., también en la plataforma en línea de Preámbulo.

Como en una alegoría kafkiana, la película muestra el avance lento en las filas de la DMEX, mientras los usuarios enfrentan el calvario burocrático que implica obtener una cédula de residencia.

Solórzano abordó el documental con una investigación en el sitio durante dos años y luego, con sus propios recursos económicos, en 10 días grabó el material que fue editado por Lorenzo Mora.

Conociendo detalladamente las dinámicas en la DMEX, en el lapso de grabación y de común acuerdo con varios usuarios, escogió a los protagonistas del documental y los siguió de forma meticulosa.

Película Avanzaré tan despacio, dirigido por Natalia Solórzano

Así les colocó un micrófono para que se escucharan sus conversaciones y a partir de estas interacciones contar las historias de su tránsito por la institución.

El hilo conductor de la película fue tejido por una pareja de chilenos, una catalana y un nicaragüense, a través de los cuales, al igual que ellos, la audiencia «avanza tan despacio que parece que retrocede».

Las historias, que poseen cierto distanciamiento, toques humor y dramatismo, logran crear una arco dramático que evoluciona con el objetivo de comprobar la premisa y la tesis que plantea Solórzano.

Al respecto, la directora dice: «es posible encontrar dentro de mi película rastros de la violencia institucional contra las personas que migran y que desean regularizar su situación. Una violencia pasiva, que te hace regresar una y otra vez, y que hace al espectador preguntarse ¿hasta dónde van a aguantar? ¿es posible tener tanta paciencia y resignación?”

El hallazgo de los personajes de la historia fue casual, aunque Solórzano hace hincapié en que al conocer el funcionamiento de la DMEX sabía de antemano cómo interactúan y qué hacen los usuarios.

“El planteamiento que tenía para la película era que yo no quería buscar los personajes desde antes, no quería conocerlos ni conocer su vida», precisó.

Solorzáno no había tenido contacto con ninguno de los usuarios y los seleccionó en el lugar. “Yo quería ir y grabar y según escuchara a la gente y los observara, los viera relacionarse con otra gente, pedirles que se dejaran microfonear y seguirlos. Eso hicimos con varios personajes y nos quedamos con estos, especialmente con Wilberth Martínez (el nicaragüense), Ana Raventé (la catalana), y una pareja de chilenos”.

“Lo único que hacíamos era hablar con ellas cuando grabábamos, saber lo que iban a hacer a continuación, entender para qué oficina iban, cuál era el plan que tenían, para dónde se iban a mover, pero no sabíamos nada más de ellos, ni cómo iban a reaccionar ni qué conversaciones iban a tener con otras personas”, agregó Solórazno.

Avanzaré tan despacio tuvo su estreno internacional en el Festival IDFA en Ámsterdam, el festival de documentales más importante del mundo, y a finales de noviembre competirá en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara en la sección de Largometraje Iberoamericano Documental, que también fue pospuesto este año debido a la crisis sanitaria. En diciembre, además, podrá verse en un Festival en Perú y estará disponible temporalmente para el público de Bolivia y Ecuador.

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