Universitarias José Angel Vargas:

“Yo quiero revisar el tema salarial en la Universidad, pero cuidando siempre los derechos laborales”

Vargas asegura que buscará cuidar a las personas nombradas en la partida de Servicios Especiales, la cual considera se ha manejado políticamente en los últimos años.

Defender el modelo de universidad solidaria, que permita la movilidad social y que pueda mantener a sus estudiantes en las aulas, pese a las circunstancias difíciles, es como describe su propuesta el candidato a la Rectoría de la Universidad de Costa Rica, José Angel Vargas.

Vargas apunta a un trabajo de transparencia y equidad presupuestaria para distribuir mejor los recursos que recibe la institución, con un diálogo interno que permita identificar las necesidades institucionales.

“El año 2021, va a tener ₡30 mil millones menos en relación con este 2020. Eso significa pues menos recursos de vínculo externo, menos recursos para la acción social, menos recursos para sedes regionales y para otras partidas de la de la Universidad”, comentó Vargas.

Ante este panorama, el aspirante y filólogo apuesta por un trabajo colaborativo a lo interno de la institución que permita optimizar el uso de los recursos; como llevar inversión en equipos que no se necesiten en una sede y trasladarlos a otra donde haya necesidad el próximo año.

Ante la situación de estrechez presupuestaria, Vargas cree que se tiene que tener cuidado con la venta de servicios, pues se puede “caer en la tentación” de pensar que de esa manera es como se debe llenar el faltante presupuestario.

“La Universidad no puede traicionar a los mismos profesionales que se gradúan, por ejemplo, con vender los mismos servicios que ofrecen personas graduadas de la Universidad.  En eso me parece que tiene que ser muy fiel para no vender servicios repetitivos tampoco”, comentó.

“No voy de ninguna manera a propiciar un vínculo externo que esté desconectado, descontextualizado de esa misión y objetivos,  porque somos una universidad pública no somos una empresa”, acotó.

Vargas añadió que no se puede olvidar que existe una obligación establecida constitucionalmente del Estado con las universidades para su financiamiento, aunque siempre serán bien recibidos los recursos externos, estos no pueden estar por la libre.

Sobre el modelo de universidad que quiere impulsar desde la Rectoría, Vargas apuntó que es el mismo modelo que lo albergó a él como estudiante con beca 11, en una sede regional y que le permitió avanzar hasta llegar a ser director del Consejo Universitario, al tiempo que le permitió ayudarle a su familia y a su comunidad.

“El modelo de universidad pública humanista abierto a todas las disciplinas debe ser laico, inclusivo y democrático, no jerárquico ni vertical como hemos tenido en los últimos años en la administración universitaria”, comentó.

El aspirante a la Rectoría insistió en que su modelo está alejado del modelo privatizador neoliberal, sino que sea el de una universidad que le responda al país en todas las regiones y a los sectores más vulnerables en particular.

Vargas cree que se debe discutir y analizar un nuevo esquema salarial que genere mayor equidad, pero también motivación al personal, contrario a la línea que desde hace años golpea a la institución que pretende que haya salarios muy bajos.

“Hemos llegado al punto de que mucha gente se le dice prácticamente que es una sinvergüenza porque está trabajando en la Universidad de Costa Rica y está devengando un salario. Quieren llevar los salarios de la Universidad al piso, por eso está la Ley del Empleo Público”, criticó.

Para el candidato debe haber un reconocimiento de los méritos en la labor universitaria y tomar en cuenta otras injusticias como el interinazgo y el hecho de que algunas personas no reciben salario algunos meses al año por esa condición.

“Yo quiero revisar el tema salarial en la Universidad, pero cuidando siempre los derechos laborales, los méritos y la justicia porque no estamos aquí para asumir recetas fáciles, como me parece que se están dando en los últimos tiempos de aceptar todo lo que afuera se está proponiendo”, aseguró.

El aspirante a la Rectoría también aseguró que, desde hace mucho tiempo, ha escrito sobre la necesidad de regresar a una negociación quinquenal del Fondo Especial para la Educación Superior, que beneficie a las universidades y al propio gobierno.

“No creo que para el Gobierno le sea tan favorable tampoco estar haciendo negociaciones anuales. Yo creo que sí tenemos un plan nacional de educación superior quinquenal, tenemos para proyectar con muchísima claridad un desarrollo de las instituciones por cinco años”, argumentó.

Bajar interinazgo 7% al año

Vargas destacó la modificación reglamentaria que aprobó recientemente en el Consejo Universitario para que, quienes cumplan los requisitos, puedan solicitar a las unidades académicas su plaza en propiedad y aseguró que presupuestariamente se puede trabajar en una asignación de plazas que rondaría el 7% anual, de manera que en cuatro años mejore sustancialmente la situación del interinazgo que calculó actualmente cercano al 60%.

Sobre la contratación de servicios tercerizados y las condiciones laborales que tienen algunas de las personas que trabajan para esas empresas externas, como es el caso de la limpieza, Vargas respondió que la institución ha sido “mezquina” y contraria a la igualdad de condiciones laborales en estos casos, por lo que se debe hacer un análisis presupuestario de sus implicaciones.

“¿Cuál es la diferencia entre una conserje de la Universidad y una persona de una empresa externa? Le pongo algo más grave, la seguridad tercerizada. Una persona que no conoce el ambiente universitario, que no sabe cómo funciona un museo, que no tiene sentido de lo que es un centro de investigación, ¿cuándo va a poder dar una respuesta apropiada y universitaria?”, cuestionó.

Sobre el sistema de becas, el candidato respondió que “se mantienen y se refuerzan, pero no se tocan”, y se mostró abierto a posibles alianzas con organizaciones para que puedan financiar a estudiantes en sus estudios.

“¿Si cortamos las becas, qué futuro tiene la juventud si le limitamos los recursos para que puedan estudiar? Yo tengo eso clarísimo. El papel de la universidad pública en este momento es retener a estas personas hasta que se gradúen porque eso es el producto que nosotros le devolvemos a la sociedad”, destacó.

Vargas también considera que se debe revisar el reglamento de becas para que sea más flexible y responda mejor al contexto de la pandemia, así como a las necesidades específicas de los estudiantes en las distintas regiones del país, y sus diferentes realidades particulares.

El candidato considera que es un error tratar diferente a las sedes regionales, pues si bien cada una tiene una identidad propia, administrativamente, la UCR debe comportarse como una sola.

“Yo apostaría por un reforzamiento integral de todas las sedes regionales y tiene que ver también con el reconocimiento a la labor histórica que han hecho, un reconocimiento a la capacidad de investigación acción social y en docencia innovadora”, destacó.

Sobre la partida de Servicios Especiales de la Rectoría, Vargas aseguró que lo primero que haría es cuidar a los más de 500 funcionarios que tienen allí su nombramiento, pues sabe que existe temor sobre lo que pueda pasar en el futuro con esos fondos.

“Primero me pondría la mano en el corazón, para ver quiénes están ahí y ver si incluso si hay posibilidad de llevarlos a una determinada unidad académica por algún alguna gestión administrativa, pero yo no quiero llegar a cortar, no me sentiría bien, no es mi trabajo en este momento llegar acá a despedir personas, pues ha sido una partida de manejo político”, aseguró.

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