Universitarias En Instalaciones Deportivas

Vecinos de Montes de Oca están de nuevo preocupados por construcción de otro edificio en Finca 3

Aseguran que impacto ambiental será importante, si bien las autoridades universitarias señalaron que proyecto es “ambientalmente responsable”

La construcción del nuevo edificio de la Oficina de Bienestar y Salud (OBS), en las instalaciones deportivas (Finca 3) de la Universidad de Costa Rica (UCR) es de nuevo motivo de preocupación para algunos vecinos de Montes de Oca, debido al posible impacto ambiental que esta pueda tener en esta zona, ubicada el distrito Las Mercedes.

La profesional en Manejo de Recursos Naturales, Paulina Mata Monge, quien es vecina de la zona, señaló los peligros del proyecto iniciado esta semana, el cual se construye en Finca 3, en las instalaciones deportivas de la UCR. Este proyecto forma parte de una serie de propuestas planteadas por la administración del exrector Henning Jensen, entre ellos la construcción del edificio de la Facultad de Odontología.

El rector Gustavo Gutiérrez Espeleta, expresó en un comunicado de prensa que aunque también se opuso a la construcción de Odontología por el impacto ambiental en esa zona, suspender el contrato para construir la OBS podría generar consecuencias económicas, porque se daría  un incumplimiento contractual.

El Vicerrector de Administración, Roberto Guillén, dijo este lunes 12 de diciembre a este semanario que en Finca 3 «hay unos árboles, pero eso no es ni bosque primario, ni secundario, ni terciario» y que esa área ya tuvo su impacto, en clara alusión a la construcción también en la administración anterior de Odontología, que generó las mismas quejas del grupo de vecinos. Guillén también anunció que los árboles se repondrán a cambio de sembrar tres por cada uno de los talados.

“Se eliminarán aproximadamente ocho mil metros cúbicos de suelo, siendo el suelo uno de los ecosistemas más complejos y biodiversos de la naturaleza, cuyos millones de organismos interactúan para facilitar los ciclos que posibilitan la vida en nuestro planeta. Los suelos, además, secuestran carbono, igual que los bosques, y por eso es vital conservarlos para mantener su rol de mitigación de la emergencia climática actual», dijo la vecina.

Ciudadanos utilizan el espacio de las instalaciones deportivas como zonas de recreación y deporte (Foto: Paulina Mata)

Para Mata, también ingeniera electricista, existen otros lugares donde se pudo haber ubicado el edificio, pero la UCR no ha optimizado el espacio: “Todos esos proyectos de la administración anterior perfectamente pudieron caber en unas pocas torres de hasta siete pisos, en sitios donde había edificaciones viejas de uno o dos pisos, como es el caso del edificio Saprissa y las explanadas de parqueos”.

Asimismo, destacó que la construcción podría tener efectos más allá del terreno a construir, pues el transporte de materiales y maquinaria pesada podría afectar las zonas residenciales circundantes, causando contaminación en el aire y sonora; afectando la infraestructura vial y el alcantarillado; y aumentando la posibilidad de inundaciones por la pérdida de los suelos.

“Estos suelos además son enfriadores naturales del gran calor urbano generado por una ciudad devastada y cubierta por cemento, asfalto y techos. Los planes de arbolitos 3×1, jamás compensan la devastación de estos suelos”, agregó la ingeniera.

Las intervención de árboles y el cierre perimetral comenzó el pasado 13 de diciembre (Foto: Paulina Mata)

Mata también señaló el impacto de la luz artificial que podría tener la nueva edificación, puesto que la ausencia de oscuridad nocturna puede afectar la biodiversidad de los alrededores.

También, la residente de Montes de Oca hizo hincapié en la importancia de proteger las quebradas cercanas a la nueva edificación:

“Según dictamen de la Dirección de Agua, la quebrada permanente está entubada y se origina debajo del bulevar, muy cerca de la futura construcción de OBS. Cumplir con un retiro de 50 metros de otra naciente que es intermitente, ubicada en el estadio, no exime a la obligatoriedad del retiro de 100 metros de la naciente permanente de la quebrada, razón del litigio en el Tribunal Ambiental desde hace 4 años”, aseveró Mata.

Finalmente, la vecina explicó que desde la Universidad ha habido una respuesta pobre hacia las solicitudes de información y apoyo que se han realizado:

“En este proceso de casi ocho años de lucha por salvar los ecosistemas de las Fincas 3 y 4 y parte del Corredor Biológico del Río Torres, hemos sido víctimas de obstrucción o letargo a la entrega de información”, manifestó.

UCR afirma que el proyecto es responsable

El vicerrector de Administración de la UCR, Roberto Guillén, manifestó  que “se ha tenido todo el cuidado ambiental para mitigar, se ha tomado todas las previsiones desde el punto de vista ambiental”.

Según la página web de la UCR, serán doce árboles los que se van a cortar y compensar, además de nueve que serán trasplantados.

Otras medidas ambientales que se adoptarán, según el vicerrector, son el manejo adecuado de aguas residuales y la electricidad, de modo que la construcción será eco amigable: “Son requisitos desde el cartel y que son vigilados por la Unidad de Gestión Ambiental”.

Guillén agregó que, de cualquier forma, por ley no es posible cambiar la localización del proyecto, puesto que ya existen condiciones negociadas y pactadas, además de que no se pueden afectar los servicios públicos: “Estaríamos afectando los servicios que se le van a dar a los estudiantes en materia de salud”.

Igualmente, según información publicada por la UCR respecto al proyecto, “los estudios técnicos realizados por la Unidad de Gestión Ambiental, la Oficina Ejecutora del Programa de Inversiones (OEPI) y la Escuela Centroamericana de Geología de la UCR indican que en el área del proyecto no existen cuerpos de agua, ni superficiales ni subterráneos. Además, no existe evidencia de que el área del proyecto corresponda con una zona de recarga acuífera”.

Sobre las quebradas, la UCR afirma que “se resguarda un retiro de 22.5 metros lineales, desde el tramo entubado que desfoga en la “Quebrada sin nombre”, el cual corresponde a la tubería que canaliza el flujo de las aguas pluviales que drenan del Estadio Ecológico”.

Además, “se asegura un retiro de 88 metros de radio, con referencia a la naciente intermitente declarada por la Dirección de Aguas en el Estadio Ecológico”.

En la imagen se muestran las áreas de retiro que se respetarán desde las tuberías pluviales que atraviesan la Finca 3 y desde la naciente intermitente que se ubica en el Estadio Ecológico. (Foto: UCR)

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