Universitarias

UCR volverá a aplicar exámenes de admisión anulados por uso de celular

La medida de restricción consistió en mantener el teléfono celular en una bolsa plástica antes y después de realizar la prueba de aptitud, así como la prohibición de utilizar el dispositivo dentro del edificio.

La Universidad de Costa Rica (UCR) reaplicará los exámenes de la Prueba de Aptitud Académica (PAA) del proceso de admisión 2022-2023 a los postulantes que se les anuló por el uso del celular antes, durante y después de su aplicación.

Durante el desarrollo de la prueba se estableció una nueva medida de restricción del dispositivo tecnológico, la cual consistía en guardar el celular en una bolsa plástica, suministrada por la Universidad, y también prohibía utilizarlo en el mismo edificio en el que se realizó el examen.

De esta manera, se les anuló a aquellas personas aspirantes a las que les sonó el teléfono cuando estaban realizando los ejercicios, o que salieron del aula respectiva cuando finalizaron la PAA, pero sacaron su teléfono de la bolsa plástica aún estando en las instalaciones.

Germán Vidaurre, director del Consejo Universitario (CU) de la institución, externó durante la Sesión del Consejo del pasado martes 15 de noviembre que percibió las medidas de los celulares “con buena rigidez, tal vez excesiva”.

“(La anulación) Es principalmente a personas que les sonó el teléfono antes de empezar la prueba, o durante la aplicación de la prueba, o cuando terminaron la prueba, salieron del aula y abrieron la bolsa con el teléfono dentro de la sede de examen, dentro del colegio donde estaban, por ejemplo, y no se siguió la indicación de abrirlo cuando estaban ya fuera de la sede de examen”, Javier Tapia.

Según comentó Vidaurre, un motivo de preocupación es que el panfleto enviado a los colegios solo indicaba la prohibición de utilizar el dispositivo en el aula, pero no señalaba el impedimento de manejarlo dentro del edificio. Sumado a esto, el director puntualizó que le “impresionó” la cantidad de bolsas plásticas utilizadas, cuando los celulares podían quedar en el maletín de cada participante.

“Siento que las medidas que se pusieron este año vinieron a resguardar la prueba en seguridad, y entiendo también lo que significa esa prueba y que hay muchos intentos de fraude o de poder robarse la información; pero también creo que las medidas excesivas llegan a tener un efecto que puede ser negativo […] Se valora lo que es la confidencialidad del material, pero es importante no causar perjuicios a la comunidad, mantener una buena imagen institucional y el cariño que le tiene la gente a la Universidad de Costa Rica”, añadió Vidaurre.

Ligado a lo anterior, Javier Tapia, director del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP), defendió a UNIVERSIDAD que la medida no era de prohibición del teléfono, sino una restricción “con el afán de prevenir la posibilidad de fraude, es decir, que se le tomen fotografías a la prueba que hay alguna manera de reproducción de la prueba”.

El director también puntualizó que la disposición se aplicó para “garantizar las condiciones de estandarización de la prueba”; con el fin de que todas las personas estén “organizadas y sometidas a las mismas condiciones, que ninguna tenga ventajas ni desventajas a la hora de aplicación. Si un teléfono celular suena, entonces, puede haber una persona dentro del aula que se sienta interrumpida y que afecte su desempeño”.

Tapia también afirmó que los exámenes que se reprogramarán representan una “proporción ínfima”, dado que la Universidad realizó aproximadamente 70.000 exámenes de admisión y tan solo recibió 27 apelaciones.

El director del IIP explicó que el periodo de apelación finalizó el pasado 13 de noviembre, pero aún no existe precisión sobre cuántos exámenes serán reprogramados, porque cada caso está siendo analizado.

“Yo tomé la decisión de revertir las anulaciones que se dieron de la prueba habitual académica por uso del teléfono en la mayor parte de las circunstancias, no en todas. Digamos, si tenemos sospecha de que alguien estaba usando el teléfono para hacer fraude, es decir, reproducir la prueba, eso sí, ahí no estoy revirtiendo la anulación […] Hemos estado analizando cada caso y en cada caso se tomaba la decisión adecuada”, argumentó.

A pesar de lo anterior, Tapia afirmó que “el procedimiento que se aplicó no resultó tan adecuado” porque provocó dificultades y anulaciones; por lo que la medida no se mantendrá para el proceso de admisión 2023-2024 y se buscará otra solución al respecto.

“Sin duda siempre buscamos facilitar las cosas para que los jóvenes o las personas puedan aplicarla la PAA (Prueba de Aptitud Académica) en las mejores condiciones posibles […] Estamos tratando de actuar correctamente y siempre a favor de las personas que aspiran a formar parte de la Universidad de Costa Rica”, señaló.

Falta de claridad sobre reprogramación

Ante consulta de UNIVERSIDAD, Tapia respondió que no conoce la exactitud sobre la fecha en la que se repondrán los exámenes, cuándo se publicarán los resultados de admisión, ni tampoco los temas de logística sobre a dónde se estarán reprogramando las pruebas.

Sin embargo, para el resto de los postulantes, la UCR dará a conocer el resultado de la PAA el próximo 1 de diciembre a partir de las 8:00 p.m., en el sitio web de la Oficina de Registro e Información (ORI).

La PAA es un instrumento aplicado anualmente por la Universidad, como método de selección a los aspirantes para ingresar a la institución, el cual mide el razonamiento matemático y verbal. Este promedio de admisión se calcula con base en 800 puntos, y toma en consideración el resultado de la prueba escrita y la nota de presentación de secundaria.

De acuerdo con el Reglamento del Proceso de Admisión de la Universidad, el IPP es la instancia responsable del “diseño, aplicación, calificación, actualización y evaluación de la PAA. Le corresponde resolver las consultas, peticiones o apelaciones relacionadas directamente con la aplicación y resultados de la PAA, así como elaborar y ejecutar el presupuesto de la PAA”.

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