La Universidad de Costa Rica (UCR) informó que el domingo 23 de noviembre recibió una nueva amenaza de ataque por correo electrónico. Las autoridades señalaron que las actividades académicas y administrativas continúan desarrollándose con normalidad.
Como parte de los protocolos para la valoración de este tipo de mensajes: “se ha reforzado la presencia y vigilancia del personal de seguridad en todas las sedes y recintos universitarios, según la disponibilidad operativa”, según se informó en un comunicado publicado por la Coordinación Institucional para la Atención de Emergencias (CIAE).
En el mismo aviso resaltaron que el Centro de Informática, en coordinación con la Sección Especializada contra el Cibercrimen del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), se encuentra investigando el origen de la amenaza con el fin de identificar a la persona responsable. También la administración universitaria está realizando las diligencias formales ante las autoridades competentes.
Cinco amenazas hacia universidades públicas en un mes
El 20 de noviembre el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) confirmó que recibió una amenaza vía correo electrónico. La misma situación ocurrió el 18 de noviembre y también el pasado 14 del mismo mes; ese mismo día se ordenó la evacuación de todos sus centros académicos y campus a nivel nacional.
El 16 de octubre llegó una amenaza de ataque armado a la UCR, según un mensaje enviado por correo electrónico a nombre de un grupo que se hace llamar “764”, que también ha dirigido advertencias contra universidades en otros países. Eso provocó la necesidad de evacuación inmediata de todos los recintos.
Una segunda amenaza en dicha institución se recibió el 16 de noviembre, lo que activó las alertas universitarias y se efectuó una requisa a las personas que estaban ingresando a la Facultad de Ciencias Sociales —entre ellas estudiantes y funcionarios—.
El 20 de noviembre, el Consejo Nacional de Rectores (Conare) emitió un pronunciamiento condenando las amenazas en TEC y UCR, considerándolas como “un serio atentado contra la seguridad de sus comunidades y contra los principios de la educación superior pública”.
