Universitarias Comportamiento de la pandemia y posibilidades presupuestarias serán claves para continuidad de los apoyos

Se mantienen beneficios en becas, pero ajustan para evitar otro “hueco fiscal”

 La vicerrectora de Vida Estudiantil, María José Cascante, explicó que “cumplir con expectativas de tanto dinero es muy complicado en la situación fiscal en la que estamos”.

Las autoridades universitarias no están dispuestas a que se genere “otro hueco fiscal”, aunque mantendrán el apoyo por conectividad y los aumentos temporales de 30% en la beca de alimentación y 15% en la de gastos de carrera dados a los estudiantes para el primer semestre de 2021, producto de la crisis sanitaria generada por la COVID-19.

La vicerrectora de Vida Estudiantil, María José Cascante, fue así de tajante al afirmar a UNIVERSIDAD que la carencia de recursos es el verdadero problema del conflicto, que se generó la semana trasanterior por el anuncio de faltante de presupuesto para financiar el incremento en el número de personas becadas, el pago de los beneficios por el regreso a la presencialidad en las clases y en particular por el de conectividad al servicio de Internet.

La semana pasada el rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Gustavo Gutiérrez, bajaba el tono de protesta en los estudiantes, tras anunciar el 24 de abril, que se continuaría con el pago de los beneficios estudiantiles.

 “Nadie esperaba que eso se fuera a sostener tanto tiempo y al encontrarnos con más virtualidad nos encontramos con un sistema que puede estar en riesgo”, vicerrectora de VIVE.

“Estos beneficios serán depositados en las fechas del primer depósito de mayo, retroactivo para incluir el mes de abril. La continuidad de ese apoyo para el segundo ciclo será analizada según el comportamiento de la pandemia y las posibilidades presupuestarias”, reza el comunicado.

En la respuesta a la comunidad universitaria se detallan soluciones a corto, mediano y largo plazo, para mantener estas ayudas estudiantiles, que habían sido eliminadas el 9 de abril mediante la circular R-22-2021.

Esa decisión fue tomada debido a las restricciones impuestas por la regla fiscal, además de que el monto de conectividad no fue presupuestado para el 2021, según Gutiérrez.

Tras esto, estudiantes en todas las sedes universitarias se manifestaron y fueron recibidos por el propio Gutiérrez, la vicerrectora de Vida Estudiantil (VIVE), María José Cascante y otras autoridades.

 

“El problema es que no hay plata”

“En este momento este es un sistema que cubre a más de 25.000 estudiantes, entonces cualquier ajuste, cualquier monto, pues es muy difícil de realizar”, aseveró.

La Vicerrectora explicó que el presupuesto que se maneja no tiene un amplio margen de acción que permita solventar la situación.

“La realidad es que nosotros entramos con un presupuesto limitado y con una herencia de déficit, que es lo que yo no quiero. Yo no quiero que comprometamos el sistema de becas más y generar un hueco fiscal. Que el primer semestre nos cueste el segundo semestre”, explicó Cascante.

Asimismo, otra problemática es el cambio de la situación económica del estudiantado, a causa de la crisis económica que el país atraviesa.

“Nadie esperaba que eso se fuera a sostener tanto tiempo y al nosotros encontrarnos con más virtualidad nos encontramos con un sistema que puede estar en riesgo, porque no es solo el tema de la virtualidad, también es el cambio de las condiciones socioeconómicas de la población que entra a la Universidad y la que es regular”, explicó la funcionaria.

Cascante delineó tres situaciones fundamentales para entender este panorama:

  • Existe una mayor demanda en las solicitudes de becas, a raíz de los estudiantes de nuevo ingreso y estudiantes regulares que solicitan recalificación de sus becas. En la UCR existen alrededor de 29.000 becarios.
  • El Ministerio de Hacienda informó que, según la Clasificación Interinstitucional de Clasificadores, las becas se consideran como gasto corriente y no como inversión, lo cual limita el actuar de la Universidad debido a la regla fiscal.
  • La fluctuación de las actividades universitarias. Ahora se abrieron más de 100 cursos presenciales, lo cual genera mayor presión en la partida de transportes, que se había utilizado el año pasado para financiar los aumentos temporales y la conectividad. Además, se reabrió el programa de residencias.

“El problema es que no hay plata y no se presupuestó porque son montos muy altos. No estamos hablando de poco dinero, estamos hablando de déficit en la ejecución ordinaria y estamos hablando también de ejecuciones extraordinarias”, acotó la Vicerrectora.

¿Por qué no se presupuestó?

Según el exvicerrector de la VIVE en la administración de transición, Carlos Sandoval, los beneficios en cuestión no se presupuestaron debido a la incertidumbre sobre la evolución de la pandemia.

“En aquel momento, nosotros como administración de transición estábamos terminando y no sabíamos que pasaría. En diciembre había un cierto aire positivo, en el sentido de que íbamos hacia una tendencia a la disminución de los casos”, aseguró Sandoval.

El exvicerrector explicó que desde diciembre se realizaron estimaciones sobre distintos escenarios, para que la administración entrante tuviera conocimiento de la situación.

“Nos reunimos con el nuevo equipo de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil para hacerles ver que ahí estaban los escenarios y que, pues ya era resorte de ellos darle seguimiento”, manifestó.

Asimismo, sobre el apoyo de conectividad, Sandoval comentó que este no se presupuestó debido a una imposibilidad técnica.

“Dado que fue por vía de resolución, un rector no podría dictar una resolución que tenga vigencia más allá de su periodo de nombramiento. Este detalle es importante porque esta discusión no sería relevante si el apoyo de conectividad estuviese normado en el reglamento de becas, pero como no está normado tiene que salir por vía de resolución y esta solo puede tener vigencia durante el tiempo en que la persona que firma esté nombrada, sino estaría excediéndose en sus facultades”.

Soluciones a corto, mediano y largo plazo

La circular emitida por la Rectoría contiene varias acciones para mantener los beneficios temporales, al menos durante el primer semestre de 2021.

A corto plazo, la Universidad tomará 576 millones de colones del fondo de transportes para reasignarlo a la población a través de los aumentos en alimentación y gastos de carrera.

Según Cascante, para reponer estos fondos “se van a hacer los estudios presupuestarios para tener la respuesta antes de terminar el semestre”.

Por otro lado, se seleccionó 9.595 estudiantes que necesitan de manera prioritaria el apoyo de conectividad, a quienes se les otorgará los 15.000 colones mensuales. Se redujo la cantidad de personas para evitar la duplicidad de apoyos y tener mayor sostenibilidad de los fondos.

También, se gestionó la creación de un fondo solidario de apoyo extraordinario para conectividad, para que cualquier persona interesada pueda donar un monto voluntario.

A mediano plazo, la UCR inició conversaciones para que una parte de la población becaria pueda acceder al programa de Hogares Conectados a través de los recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel).

También, se empezó el proceso para activar la cláusula de escape de la regla fiscal, que permite hacer una excepción de la aplicación de este mecanismo, durante emergencias. Este recurso se utilizó también durante la administración de transición.

De igual forma, se iniciaron gestiones para ver la posibilidad de ejecutar, de manera anticipada, un monto del Fondo de Desarrollo Institucional, para garantizar la sostenibilidad del Sistema de Becas.

A largo plazo, se estudia una reforma a la estructura salarial universitaria y se analizan acciones para fortalecer el Sistema de Becas.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de la UCR (Feucr), Catalina Chaves, expresó que “en realidad son escenarios que se plantean, pero que siguen sin resolver el fondo de la situación”.

Según la presidenta de la Feucr, “sigue sin garantizarse estas mejoras que hubo durante el II y III ciclo de 2020, para las mismas personas”, pues el beneficio de conectividad se dio a todos los estudiantes con beca 4 y 5, en contraste con los 9.595 a los que se les otorgará durante el primer semestre.

Chaves también aseguró que “desde la semana pasada, solicitamos información a OBAS sobre la cantidad de estudiantes con beca 4 y 5, para que podamos tomar decisiones y plantear escenarios desde la Federación”.

 

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