Universitarias Docentes de derecho

Se debe crear incentivo para docentes interinos y eliminar beneficio de antigüedad en catedráticos

En su análisis encontraron problemas como desigualdades en las condiciones laborales, docentes con una producción académica limitada, la transformación de docentes a administrativos permanentes y dificultades para evaluar y sancionar.

Dos docentes de la Facultad de Derecho están convencidos de que para incentivar la carrera académica dentro de la Universidad de Costa Rica (UCR) se debería crear un escalafón a las personas docentes en condición de interinazgo, evitar que el profesorado se dedique a funciones administrativas por largos períodos y reducir radicalmente todo estímulo salarial por antigüedad a los catedráticos.

Estas propuestas, hechas ante la Comisión Técnica de Diagnóstico Salarial,  las presentaron Alejandro Guevara Arroyo y Rosaura Chinchilla Calderón (adhesión), quienes consideraron que en medio del debate sobre el proyecto de Ley Marco de Empleo Público se debe evidenciar “desajustes internos” en el esquema salarial de las universidades públicas con el fin de buscar reformas que reviertan esas brechas.

“Pensamos la reforma salarial como parte en específico de una reforma a la carrera académica”, dijo a UNIVERSIDAD Guevara.

La actual discusión nacional sobre el esquema salarial de las universidades públicas ofrece a la comunidad de la Universidad de Costa Rica una oportunidad notable para emprender reformas internas prioritarias”, comentó  Alejandro Guevara Arroyo.

La sugerencia de los educadores forma parte de una serie de propuestas que se han planteado ante la Comisión Técnica de Diagnóstico Salarial, la cual deberá presentar varios modelos salariales en agosto a fin de elaborar una propuesta final de estructura salarial dentro de la UCR, que elimine las desigualdades internas en las remuneraciones.

La institución propuso al Poder Ejecutivo y al Congreso que en lugar de ser incluidas en la Ley de Empleo Público, las propuestas podrían definir el nuevo modelo salarial que las regirá en los próximos años.

“Yo he visto desigualdades excesivas en las condiciones laborales de las personas que ocupan diversos lugares en el nivel académico, por ejemplo las del profesorado interino”, explicó el profesor Guevara.

 

El escalafón para el profesorado interino

 

Los docentes de derecho señalan que la carrera académica y cada una de sus etapas, deben estar dirigidas a satisfacer los objetivos y principios de la UCR (investigación, docencia y acción social)

Tanto Guevara como Chinchilla denunciaron que “actualmente son graves las condiciones laborales de los profesores interinos”, ante  lo cual proponen incentivar una carrera académica cuyo primer escalafón sería el de profesor interino.

“De nuestra experiencia personal se puede extraer que una persona que, en la Facultad de Derecho, imparte cuatro cursos (tiempo completo) como profesor interino, no podría tener una forma de vida económicamente autónoma propia de un profesional, sino que requiere un segundo trabajo o depender económicamente de otras personas”, menciona el documento de la propuesta.

Para los abogados es insensato que se desestimule a personas con genuina vocación académica a enseñar.

La propuesta señala que ese primer escalafón debe diseñarse bajo tres puntos principales: garantizar la estabilidad laboral, mejorar las condiciones salariales básicas y aplicarse un proceso de acceso al puesto de interino que no quede a la elección discrecional de las autoridades de cada escuela o facultad.

Vida académica e investigación

Chinchilla y Guevara señalan que para evitar el traslado de académicos a administrativos, debería establecerse normativa que establezca un periodo de tiempo definido a fin de evitar que las personas académicas no se dediquen a esas actividades durante períodos muy extensos.

“Yo considero que la inversión social no es para que se dediquen durante toda la vida o periodos largos a funciones administrativas que son internas a la Universidad”, comentó el proponente.

También proponen que la labor de los académicos no solo se limite a dar lecciones por largos periodos, sino que asuman otro roles esenciales de la Universidad como la investigación y la acción social.

“Toda persona académica debe, además de ser docente, participar en proyectos de investigación o de acción social”, explican los abogados.

El documento señala la existencia de importantes limitaciones para evaluar y sancionar a personas académicas que no preparan bien sus cursos o en el peor de los casos que cometan irregularidades o realicen actos de hostigamiento sexual o de otro tipo contra estudiantes.

El último escalafón: la persona catedrática

Los educadores señalan que una vez que alguien que logre alcanzar el nivel de persona catedrática, debería eliminarse el estímulo salarial por antigüedad y, por el contrario, dar beneficios salariales a quienes presentan o tengan inscritos proyectos de investigación, acción social o impartan cursos sobre temas realmente novedosos.

“Medidas como estas podrían colaborar con la exclusión de prácticas y personas que, tras alcanzar el puesto de catedrático, no se dedican más a la vida académica y aun así mejoran sus condiciones laborales”, menciona la propuesta.

Llaman la atención sobre los docentes, cuya producción académica es reducida o de bajo nivel. “Una vez alcanzados los puestos, simplemente reeditan producciones anteriores con algunos ajustes o se dedican a publicar en medios de bajo rigor e importancia”, citan de ejemplo en la propuesta.

En su iniciativa plantean que aquellas personas aspirantes al más alto nivel académico deberían presentar como requisito un proyecto original de investigación o de acción social, en el que al menos se cuente con una monografía original y ser publicada en algún espacio reconocido externo a la Universidad. El proyecto lo deberán defender ante un tribunal de pares.

El motivo de la propuesta

Guevara, quien además es becario doctoral en la Universidad de Buenos Aires, menciona que las propuestas vienen desde su experiencia vivida en otros centros de educación superior.

El abogado menciona que ha visto muchas críticas hacia la Universidad en los últimos meses y que es necesario estar abiertos a ellas y analizarlas, con el fin de poder mejorar como institución.

Guevara fue quien formuló las propuestas, las cuales fueron revisadas y corregidas por Rosaura Chinchilla Calderón, quien finalmente dio su adhesión al documento.

“Lo que propongo es meramente una reforma a la carrera académica. Sobre las personas administrativas de planta (como secretarias, etc.) yo no tengo nada que decir”, concluyó Guevara.

Pie de foto: Los abogados mencionan la existencia de otras cuestiones ajenas a la carrera académica que también deberían discutirse, como la ampliación de cupos de ingreso y el fortalecimiento de la regionalización.

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