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Reforma del artículo 20 sobre interinato genera molestias entre los docentes interinos de la UCR

El texto, que se puso en consulta ante la comunidad universitaria en noviembre del año anterior, presenta cuatro modalidades de nombramiento del personal interino: sustitución, temporal, colaborador y aspirante.

La reforma del artículo 20 del Reglamento de Régimen Académico y Servicio Docente de la Universidad de Costa Rica (UCR) que trata sobre el nombramiento de los docentes interinos no termina de satisfacerlos.

Tanto Braulio Solano como Rafael Carvajal, docentes interinos de la UCR y miembros del Comité de Personas Interinas de la Universidad de Costa Rica (CPIUCR), dijeron a UNIVERSIDAD que ellos opinan que esta reforma no viene a solucionar el problema del interinato en la Universidad, más allá de lo establecido en un nivel administrativo.

Ambos profesores comentaron que la categorización por modalidades de los docentes interinos es un logro, porque esto podría ayudar a reducir el interinazgo en la Universidad, ya que se deja de ver a los docentes interinos como un todo igual y se empiezan a diferenciar según la plaza que ocupen.

“Es una solución un poco administrativa y técnica, de forma, pero no toman en cuenta el fondo, que son los anhelos de cada persona. La U no sabe cuántas personas de los que están como interinos quieren hacer carrera académica y otras que no, en realidad nunca han hecho este estudio”, Braulio Solano.

Las personas docentes interinas en la Universidad pueden estar ocupando una plaza libre en continuidad, una plaza libre sin continuidad y también los que llegan a trabajar a la institución por alguna especialidad que tengan, hecho que sucede mucho en Derecho y en Medicina, así como quienes están interinidad porque realizan una sustitución.

“La reforma es bastante importante, porque hace una categorización entre interinos. Antes todos los interinos estábamos todos caracterizados de la misma forma, este reglamento viene a categorizarnos. Tal vez sea un paso de la reducción del interinazgo en la Universidad”, comentó Carvajal al respecto.

Además, esta categorización ayuda a identificar al profesorado interino que tiene aspiraciones de crear una vida profesional dentro de la UCR, al crear la categoría de docente interino en modalidad de aspirante.

La observación que realiza Solano sobre esta categorización es que, en el momento en que entre a regir la reforma del artículo 20, las personas educadoras interinas en condición de aspirante posiblemente sean las que se encuentran en plazas libres, independientemente de si ellas pretenden hacer su vida profesional en la institución o no.

“Es una solución un poco administrativa y técnica, de forma, pero no toman en cuenta el fondo, que son los anhelos de cada persona. La U no sabe cuántas personas de los que están como interinos quieren hacer carrera académica y otras que no, en realidad nunca han hecho este estudio”, mencionó Solano.

Por otro lado, consideran que el proceso de consulta de la reforma no fue satisfactorio, porque sienten que las observaciones que ambos realizaron como parte de la subcomisión que analizó el caso, antes de que saliera a consulta y después de esta, no fueron tomadas en cuenta.

Sobre el tema, Patricia Quesada, directora del Consejo Universitario, comentó en una entrevista pasada que el objetivo de esta reforma es solucionar el problema del interinazgo que se vive en la UCR.

Quesada dijo que en la UCR aproximadamente un 70% de los profesores se encuentran en condición de interinato, pero que con la reforma se espera que entre un 30 y 40% podrían tener una plaza en propiedad en poco tiempo, pero que esto está sujeto al factor económico.

“Esta modificación se hace con la intención de lograr un procedimiento para que muchos de esos profesores puedan alcanzar tener propiedad”, aclaró Quesada.

El Consejo Universitario (CU) sacó esta reforma a consulta ante la comunidad universitaria en noviembre del 2020, y presentaba cuatro modalidades bajo las que se puede contratar al personal docente interino: sustitución, temporal, colaborador y aspirante.

El docente interino en sustitución sería aquel que se nombra por un periodo definido de no más de un año para reemplazar al profesor que esté en incapacidad, con permiso, vacaciones, licencia sabática o nombramiento por elección o designación.

La persona educadora interina en modalidad temporal sería la que se nombra por un plazo definido, no mayor a un año, con cargo al presupuesto propio de la unidad académica, de alguna vicerrectoría, de la Rectoría o con vínculo remunerado externo.

El profesorado interino en condición de colaborador es el que cuenta con un conocimiento especializado y con experiencia práctica para atender necesidades de la unidad académica a la que pertenece, pero que no tiene interés en ingresar al régimen académico, porque cuenta con tiempo completo en otra institución.

Por último, el interino aspirante sería aquel se nombra en plazas libres y se mantiene en esta plaza por lo menos durante un año.

Otro aspecto que se incluye en la propuesta de reforma es que a esta población interina se les informe en qué tipo de modalidad se encuentran contratadas y en qué tipo de plaza, por ejemplo, les tendrían que informar si se encuentran en una plaza libre o en sustitución.

Además, los interinos en condición de aspirantes tendrán la posibilidad de solicitar a la facultad, escuela o sede en la que laboran que se realice la apertura del concurso de antecedentes y la unidad académica deberá tramitar este concurso.

Sin embargo, las personas educadoras interinas recalcan que seguirán luchando por sus derechos, como un salario justo, continuidad y participación democrática en órganos colegiados.

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