Las negociaciones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) avanzan lentamente, en un campo de juego doble; por un lado, la Comisión de Enlace, donde se negocia formalmente este Fondo, y, por el otro, ante los ojos de la opinión pública.
Así se desprende de una entrevista realizada por UNIVERSIDAD al rector de la Universidad Nacional (UNA), Francisco González, quién además explicó que, en ese segundo entorno, “hay absolutamente una línea del presidente para desmeritar el trabajo de las universidades públicas”.
“Estamos amenazadas (las universidades) en la sostenibilidad financiera de corto y mediano plazo”, Francisco González.
También, el académico aseguró que a las universidades se les “acaba la gasolina” para seguir haciendo frente a recortes y postergaciones. En el caso de la UNA, por ejemplo, han tenido que ajustar muchas partidas para “sobrevivir”, pero advierte que, con un FEES que no crece, o que se incrementa “un 1% paupérrimo”, solo pueden mantenerse un par de años, antes de disminuir el tamaño de la Universidad: “Vas a tener que empezar a hacer recortes fuertes”.
A continuación, puede leer un resumen de la conversación que UNIVERSIDAD tuvo con el rector de la UNA, donde se analizan los últimos avances en la negociación, el clima que la rodea y las expectativas para el FEES 2024:
¿Cómo va la negociación?
—Primero, yo quisiera manifestar que una cosa es lo que el Ejecutivo y sus representantes expresan en los entornos de difusión pública y otra cosa el manejo en el seno de la Comisión de Enlace. Es, de alguna manera, el juego que se maneja ahí. (…) Hay como dos escenarios, el de lo público y el de lo privado, de lo medianamente privado, porque al final termina siendo una negociación que tiene actas y grabaciones públicas.
Lo que quiero decir es que el escenario de la negociación de enlace es un escenario muy estrictamente limitado al tema de los acuerdos del año anterior y de la necesidad de un nuevo acuerdo para el próximo año. En ese sentido, ahí no perdemos el tono, no perdemos la forma, sino que se mantiene una mesa de negociación normal, dentro de una negociación compleja.
(…) Nosotros aceptamos el 1%, obviamente no gustosamente, pero aceptamos el 1% con la expectativa de que el Gobierno mejorara su condición económica y pudiera darnos el otro 1%. El Gobierno mejoró, así lo reconoce el ministro (de Hacienda, Nogui Acosta), que tiene toda la buena voluntad, sin embargo, aduce que, ante el manejo del presupuesto por parte de Asamblea Legislativa, a ellos se les limita el dinero, porque de donde tomaron fue de la partida de intereses para el pago de la deuda, que era “una partida que no tiene dueño”. En palabras de don Nogui, por lo tanto, es una partida que ellos podían manejar. (…) Cifra el argumento en el tema de las decisiones de la Asamblea Legislativa, respecto al presupuesto y la imposibilidad de poder ahora generar un presupuesto, dado que ya el presupuesto está cerrado, entonces, significaría ajustar una partida de otro lugar. Ese es el argumento de fondo de Nogui.
Nosotros le dijimos: “Bueno, vean, estos son los números”. A las universidades públicas, desde el 2019 hasta ahora, por recortes y postergaciones, hemos dejado de percibir ₡72.000 millones. Esa disminución es real (…) y yo lo reafirmé: “Necesitamos partir de realidades y aquí hay una realidad: las universidades vienen recortadas y, si seguimos así, no vamos a poder ser sostenibles. Estamos amenazadas con la sostenibilidad financiera de corto y mediano plazo”.
¿Qué respondió el Ejecutivo?
—Ante ese planteamiento no hubo ninguna respuesta objetando la situación que les presentamos, yo creo que por primera vez no dijeron: “Mire no estamos de acuerdo en que eso pase”.
Nos plantean un escenario apoteósico: “Esa es la realidad de las universidades, la comprendemos. Y por eso vamos a hacer todos nuestros mayores esfuerzos para el 2024. Y ya tenemos todo para el 2024”. Sin poner un solo número en la mesa, porque nosotros no hemos querido entrar a un solo número en la mesa, hasta no resolver el 1%.
Inclusive, en medio de la Comisión de Enlace, Nogui hace un planteamiento y asume un compromiso, y es que ya la plata que desde el 2019 no se le gira a la Universidad de Costa Rica (UCR) y a la UNA, como resultado de la ley de emergencias, para financiar la Red Sismológica Nacional de la UCR, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) y el Instituto Meteorológico Nacional, van a poder presupuestarlo este año. Entonces, me lo dice a mí, directamente: “Vea la voluntad nuestra: El otro año les vamos a girar los ₡2.200 millones”. Eso es para empezar a ordenar, dice él: “Queremos asumir los compromisos que antes no se asumieron. Pero lo podemos hacer a partir del 2024”.
¿Qué conversaron en la última sesión, del 20 de junio?
—Quedamos en que nosotros todavía íbamos a avanzar en argumentos que nos permitieran recuperar ese 1%. Seguir exponiendo los argumentos que permitieran tener la recuperación de ese 1%.
Hubo muy poco avance, entonces…
—Muy poco avance.
¿Cuánto duró la reunión?
—Como dos horas, dos horas y media, por ahí…
¿Se van a mantener firmes en solicitar el 1%?
—Nos vamos a mantener en que hay una necesidad de que las universidades recuperen los recursos que han sido prácticamente recortados en los últimos años y el 1% es fundamental.
¿Qué idea tienen las universidades para el FEES 2024?
—De parte del ministro de Hacienda, se nos ha comunicado una mejor expectativa de reconocimiento por inflación que el año pasado. Palabras más, palabras menos. El ministro nos dijo que tiene otra realidad económica el país, por lo tanto, tienen toda la voluntad de generar un mejor reconocimiento por inflación que el año pasado.
¿En la negociación hay un clima de tensión?
—No hay un clima de tanta tensión, la verdad. Yo veo un marco que es una negociación compleja. Estamos negociando ₡560 mil millones del presupuesto de la República, el 22% del presupuesto del MEP ¿Qué sería lo ideal? Que nosotros no tuviéramos este gobierno que ha entrado simple y sencillamente sin priorizar la educación. El Gobierno ha dado muestras claras de falta de priorización en materia presupuestaria para la Educación.
¿Qué evitó que avanzaran más? ¿Qué otros temas se tocaron?
—De nuevo con el tema de los indicadores. Se acordó que se sigue trabajando en las comisiones, que es una cosa que la ministra esta utiliza y es mentira, porque entonces ella dice que no se los hemos presentado. Se reunieron las dos comisiones y avanzaron y quedamos en que, de este viernes en ocho, ya se vería el nivel de concreción de los avances técnicos, en materia de los indicadores. Importante señalar, los indicadores no son para el próximo año, son para el 2026.
Decía el presidente en conferencia que las universidades estaban pidiendo el 1% adicional, pese a que las universidades incumplieron los acuerdos que asumieron el año pasado…
—Para nada. Es una absoluta mentira, porque no se está incumpliendo. Los indicadores forman parte del Plan Nacional de la Educación Superior Universitaria Estatal (Planes) y, en consecuencia, son acciones que tenemos todas las universidades en nuestros planes de mediano plazo. Eso es lo primero. Por eso, el título de los indicadores se llama “Consolidación de la Gestión Universitaria”. Esa es la realidad.
Segundo, los indicadores se crearon de manera consensuada entre la ministra de Educación, el ministro de Planificación, el ministro de Ciencia y Tecnología y los rectores. Esos indicadores, si tienen debilidades, como está señalando ahora esta señora, no son debilidades de las universidades. (…) Se construyeron de manera conjunta y se aprobaron de manera conjunta.
¿Pero sí se cumplió con los indicadores que se plantearon?
—Se está cumpliendo en esos indicadores, porque realmente estamos avanzando en lo que nos comprometimos a hacer. Por ejemplo, ¿no vamos a avanzar en la asignación de becas a las personas con más necesidades? ¿No vamos a avanzar en la generación de más cupos en carreras de alta demanda? ¿No vamos a avanzar en la acreditación de carreras? Es un vulgar juego de esta gente.
El presidente también dijo que el rector de la UCR insultó a la ministra de Educación y que fue irrespetuoso, entre otras cosas… ¿Qué opina usted de ese discurso que ha tomado el Gobierno y el presidente?
—Un presidente no debería de emitir criterios de esa naturaleza. Primero, él no está en la negociación, él no forma parte de la negociación y asume posiciones sin estarlo.
Yo lamento que las declaraciones del presidente continúen siendo ofensivas hacia la universidad pública y a quiénes nos corresponde liderar las universidades.
¿Cree que hay una línea de Gobierno para tratar de dañar la imagen que tienen las universidades ante la opinión pública?
—Hay absolutamente una línea del presidente —clarísima, porque no es la primera vez—, para desmeritar el trabajo de las universidades públicas. No hay el más mínimo esfuerzo por reconocer el aporte de la universidad pública al desarrollo del país.
¿Cómo inició esa actitud de confrontación entre Gobierno y universidades?
—Inició en que el señor presidente, siendo candidato a la Presidencia, nunca consideró un espacio con los rectores en el Consejo Nacional de Rectores (Conare). Inició desde su propaganda como candidato a la Presidencia, ya descalificando el trabajo de las universidades.
Entonces, parece que es una visión política de ataque a las universidades…
—Hay una posición personal del señor presidente en detrimento del quehacer de las universidades públicas y una escasa visión estratégica de conducción del país, al limitar o anular la comunicación, desde la Presidencia, con las universidades públicas.
Decía el ministro de Hacienda que la iniciativa para que las universidades puedan usar los montos que no se han podido utilizar por regla fiscal fue una propuesta del Gobierno…
—No hay mentira más grande. Es una propuesta que las universidades han venido trabajando.
Y dice que es dinero que les ha sobrado…
—Yo se lo dije en la sesión de la Comisión de Enlace: “Don Nogui, a nosotros no nos sobra, no podemos ejecutar por regla fiscal”. Él también se comprometió ahí y así lo dijo, que hay una voluntad completa, desde la presidencia de la República, para apoyar el transitorio y que podamos, durante cuatro años, hacer uso de los recursos fuera de regla fiscal.
¿El Gobierno está mintiendo en este escenario externo que usted menciona?
—Sí, claro, son mentiras. El Gobierno lamentablemente utiliza un escenario externo al propio de la negociación para comunicar su visión, lamentable. Pero en el seno de la comisión no estrictamente pasa lo que se dice ahí. (…) Lamentablemente, estamos entrando en un pulso político y no una cuestión de escasez financiera.
¿La comunidad estudiantil está verdaderamente consciente de la realidad de las universidades?
—Se ha hecho un gran esfuerzo, sobre todo este año, de parte del movimiento estudiantil, fundamentalmente yo hablo de mi Universidad. No puede haber un rector más orgulloso del movimiento estudiantil que yo. Pero falta. Falta que la gente se involucre más, que los estudiantes comprendan más y solo pueden comprender si la comunidad universitaria comprende.
