Universitarias Resolución R-240-2021 establece que todos los funcionarios deben estar vacunados a partir del 11 de octubre

Rector responde al Sindeu: “No tiene ni pies ni cabeza” eliminar obligatoriedad de vacunación

Entre las preocupaciones del Sindeu se encuentran las posibles sanciones que recibirán las personas que se resistan a vacunarse contra la COVID-19, así como que se someta a los trabajadores a las ideas que “la administración desee imponer”

Tras la solicitud del Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (Sindeu) de suspender la obligatoriedad de la vacunación para funcionarios universitarios, el rector de la institución, Gustavo Gutiérrez, manifestó a UNIVERSIDAD su rechazo hacia este tipo de peticiones.

“Si usted participa de un conjunto de personas que están a su alrededor, usted las expone a estas personas. Usted no tiene absolutamente ningún derecho a enfermar a nadie. Si usted se quiere enfermar solo, lo puede hacer. Si usted se quiere morir, se puede morir. Pero usted no tiene el derecho de ir más allá y, por sus creencias y convicciones, no querer vacunarse y exponer a otras personas”, comentó Gutiérrez.

“Resulta que ahora en el sindicato tenemos gente experta en la materia que nosotros no sabíamos y no tomamos en cuenta”, Gustavo Gutiérrez.

Entre tanto, el secretario general del Sindeu, Harold Chavarría, explicó a este semanario que no están en contra de la vacunación contra la COVID-19, sino de que “al sindicato lo que le importa y le interesa es el tema de derecho laboral, con las personas que tienen, por alguna circunstancia alguna preocupación con esta vacuna”.

La carta de Sindeu

El Sindeu envió un oficio, firmado por Chavarría, en el cual solicita a la Rectoría que reconsidere “la motivación, los alcances del contenido y el fin en sí mismo” de la resolución R-240-2021.

En el texto se menciona que la administración universitaria está exigiendo a sus trabajadores una decisión que es propia del ámbito privado y que “se deja de considerar la libertad individual como derecho humano, incluyendo el control sobre el propio cuerpo y las limitaciones morales”.

Gutiérrez explicó que la medida tomada es para garantizar la seguridad de todas las personas que ingresen a la infraestructura universitaria:

“Yo puedo entender que usted tenga derecho a no vacunarse, pero no exponga a otras personas, porque llegamos a un concepto muy egocéntrico, egoísta y deshumanizado que, a mí, sinceramente me preocupa. Entonces, esas personas que se vayan a vivir a la montaña en total aislamiento mientras pasa toda esta crisis viral que tenemos encima”.

Otro punto que señala el sindicato es que no se especifican las sanciones que un funcionario podría recibir, en caso de negarse a recibir la vacuna.

Sobre esta posibilidad, la resolución indica que “se tomarán las medidas que a derecho correspondan, según comunique oportunamente esta Rectoría”.

Chavarría critica que “esa frase queda sumamente abierta; desconocemos si es que los van a referir propiamente al reglamento interno o disciplinario de la Universidad o si quieren aplicar algún tema de código de trabajo”.

Al respecto, el rector de la UCR explicó que se encuentran analizando el asunto: “Estaremos trabajando en los próximos días en el tema de las sanciones”.

Otra razón que da Sindeu para hacer la solicitud es que “se extraña el análisis y el tratamiento que recibirán las personas que, por sus creencias morales, son llamados a no recibir la inoculación”.

Sobre este punto, Gutiérrez comentó que: “Si nosotros hablamos de temas morales y hablamos de ética, es mi responsabilidad ética velar por la salud de las personas que están a la par. Eso es indiscutible. Yo personalmente he hablado con personas expertas en la materia y me dicen que esa es la posición correcta”.

Pero, el secretario de Sindeu comentó que: “La moralidad tiene varios prismas. Hay que ver qué elementos son los que producen este tipo de moralidad y cómo se podría eventualmente acompañar para que las personas no tengan este tipo de contradicciones”.

Precisamente, la disposición universitaria indica que, con el fin de lograr el cumplimiento, se iniciará con un proceso de acompañamiento y sensibilización para la comunidad universitaria, respecto al tema de la vacunación.

Esto también es criticado por el Sindeu, en cuanto manifiestan que “no es clara la forma en la que se va a realizar, y si esto implica la obligación de la persona trabajadora a someter sus ideas y moral a lo que la administración desee imponer”.

Cuando se hizo la consulta a Chavarría, sobre cómo este proceso de sensibilización podría violentar aspectos morales comentó: “Tendríamos primero que conocer cuál es el contenido de esa campaña, no podría yo referirme a algo que no conozco en estos momentos”.

Al preguntar al líder sindical sobre alguna preocupación específica, contestó que les preocupa el tipo de tratamiento que se le daría en un eventual proceso de acompañamiento a diversas situaciones, “desde temas médicos” hasta “temas étnicos o temas de fe o de creencias”.

Chavarría añadió que les preocupa que, en esa eventual campaña de sensibilización, los trabajadores puedan recibir “algún tipo de discriminación”, ya que el artículo 1 de la Convención Colectiva de Trabajo establece que no pueden ser expuestos a “ningún tipo de discriminación”.

Por su parte, el rector de la UCR comentó sobre el oficio del sindicato que “no ha habido el análisis suficiente en el Sindeu con respecto a este tema tan complejo”, y que “jamás podemos estar de acuerdo con muchas de las barbaridades que se dicen ahí”.

Gutiérrez también lamentó que esto pase en el movimiento sindical de la UCR: “A mi extraña mucho que esto se dé en nuestro sindicato; hubiera esperado cualquier otra cosa menos esto”.

Otra crítica que hizo el Rector de la UCR a la carta del sindicato, es que no se sabe si hablan “en nombre de la Junta Directiva, en nombre de sus afiliados o en nombre de tres o cuatro gatos ahí que no se quieren vacunar”.

Chavarría explicó que, de entre sus casi dos mil afiliados, han recibido más de cuarenta solicitudes por correo electrónico. También que en las instalaciones del Sindeu hay una carta con más de tres páginas de firmas de personas preocupadas por la vacunación obligatoria, aunque ellos no están “motivando el acto como tal”.

Ante una solicitud previa del Sindeu, Rectoría intentó organizar una reunión pública a la que asistieran expertos en la materia, pero esta no se pudo dar por razones de agenda, según manifestó el secretario general del sindicato, además de que no le parece conveniente que se haga el evento de forma abierta, ya que llevan temas “personales y muy sensibles”.

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