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Profesor de historia gana demanda contra la UCR por arrebato de una plaza en propiedad

La demanda, resuelta el 23 de marzo del 2021, le dio la razón al profesor Mario Salazar y, como resultado, lo nombraron en la plaza que le quitaron en 2016.

Mario Salazar Montes, profesor de la Escuela de Historia y de Historia de la Cultura de la Universidad de Costa Rica (UCR), ganó el 23 de marzo una demanda contra la UCR, por el arrebato ilegal de una plaza en propiedad que le fue negada en el 2016.

La Vicerrectoría de Docencia, que en 2016 estaba a cargo de Bernal Herrera, consideró que el profesor Mario Salazar había presentado documentación fuera del tiempo establecido para el concurso, en concreto, una aclaración del tiempo servido en la Universidad, y por ello anularon el acuerdo en el que se le daba la plaza.

Sobre este concurso, Bernal Herrera comentó que él no le arrebató la plaza a Salazar, sino que cumplió con su deber de velar por que la normativa y el procedimiento se cumplan.

“Yo no le arrebaté la plaza, yo cumplí con mi deber. Ni siquiera soy yo quien analiza las cosas, el abogado me dice que el procedimiento está malo, que se recibió documentación extemporánea y aquí se recibió, lo que procede es anular la adjudicación de la plaza”, dijo Herrera.

Herrera externa que él siguió el Reglamento de Régimen Académico y Servicio Docente, donde se explicita “aquellos oferentes que no presenten la documentación completa al finalizar el plazo de recepción de ofertas, quedarán excluidos del concurso en forma automática.”

Por su parte, Gustavo González, abogado de la Vicerrectoría de Docencia, comentó que el presentar documentos fuera de tiempo en un concurso es incorrecto, puesto que puede significar una ventaja sobre los otros oferentes. Es por esto que toman la decisión de anular las adjudicaciones.

“Yo considero que esto es una victoria de las personas interinas contra una cultura arbitraria que se nos aplica. Siento que este triunfo es en nombre de las personas interinas, que sufrimos esa cultura injusta en distintos ámbitos”, Mario Salazar.

Mario Salazar fue el único docente de los perjudicados en presentar una demanda, en diciembre del 2016. Él alegaba que la institución anuló ilegalmente la plaza que se le adjudicó sin realizar el procedimiento administrativo adecuado, sin consultar a la Procuraduría General de la República o la Oficina Jurídica de la UCR y que violentó la prohibición legal que impide a instituciones públicas solicitar documentos que sus oficinas poseen.

La demanda se declaró parcialmente con lugar y se anularon todas las resoluciones que emitió la Vicerrectoría de Docencia sobre el tema, así como el acuerdo de la Asamblea de Escuela de Estudios Generales que declaró desierta la plaza que se le había adjudicado al profesor Salazar.

De acuerdo con Silvia Mata, abogada de la Oficina Jurídica de la UCR y encargada del caso, la UCR decidió no apelar la sentencia.

“Esta sentencia cuenta con suficiente fundamento normativo y fáctico y por ese motivo, con el visto bueno de la Dirección de la Oficina Jurídica, esta servidora recomendó no apelarla”, dijo Mata.

La actual Vicerrectoría de Docencia acató lo establecido por el juzgado y le otorgó, de forma retroactiva, la plaza en propiedad a Salazar.

Los hechos

En 2015, la Escuela de Estudios Generales publica un Concurso por Antecedentes, en el que se ofertaban ocho plazas en propiedad de una jornada de medio tiempo cada una.

Entre los requisitos estaban el tener un posgrado en Historia y al menos dos años de experiencia como docente universitario en Historia de la Cultura. Salazar cumplía con ambos requisitos, puesto que tiene una maestría académica en historia y más de tres años de experiencia dando el curso mencionado en la Sede del Atlántico de la UCR.

Luego de presentar la documentación para concursar, la Comisión Calificadora de la Sección de Historia de la Cultura notó que las constancias de tiempo servido de Salazar y otros tres docentes solo indicaban el tiempo que habían laborado como docentes, no los cursos que habían impartido.

Por ello se solicitó el criterio de la Oficina Jurídica de la UCR, para analizar si se podría pedir una aclaración sobre esta información. Esta oficina contestó que sí se podía solicitar esta aclaración, porque no era documentación extra.

Luego de esta aclaración, Salazar Montes fue preseleccionado y en febrero del 2016 la Asamblea de Escuela de Estudios Generales acordó adjudicarle la octava plaza.

Posteriormente, la Vicerrectoría de Docencia objetó y anuló este acuerdo, arguyendo que él aportó documentos adicionales a su solicitud.

Cuando Salazar solicitó a la Vicerrectoría de Docencia una explicación del porqué se había anulado la plaza, esta contestó que la objeción se hizo por incumplimiento de requisitos del oferente y que no existió ninguna objeción de legalidad.

Para julio del 2016, la Asamblea de Escuela decidió declarar desierta la plaza que se le había otorgado a Mario Salazar.

Salazar comentó a UNIVERSIDAD que, para él, esto más allá de un triunfo personal es un triunfo para todas las personas interinas de la Universidad y hace un llamado al Sindeu para que acompañe y abra sus puertas al personal interino.

“Yo considero que esto es una victoria de las personas interinas contra una cultura arbitraria que se nos aplica. Siento que este triunfo es en nombre de las personas interinas, que sufrimos esa cultura injusta en distintos ámbitos”, dijo Salazar.

Además, comentó que le queda un mal sabor de boca porque en estos casos es la Universidad la que tiene que asumir los costos económicos y simbólicos de los procesos legales.

Por último, mencionó que cree que estos juicios sirven para defender y respaldar la democratización de la institución, ya que respaldan la cultura de legalidad de la UCR, que debe defenderse.

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