Estudio del Centro Centroamericano de Población de la UCR

Inmigrantes llegan a Costa Rica impulsados por la miseria

Se analizó situación de quienes vienen al país para tener mejores condiciones y de los ticos que emigran buscando nuevas oportunidades.

Dejar el país de origen es un acto de mucha valentía y sobre todo cuando se hace por razones económicas, pues significa dejar a la familia, los amigos y lo conocido, y aventurarse en una tierra donde no se tiene arraigo, para empezar a buscar trabajo y una nueva vida. Precisamente, la situación económica es la que más peso tiene en la decisión de quienes migran hacia Costa Rica, según una encuesta realizada por el Centro Centroamericano de Población (CCP) de la Universidad de Costa Rica.

Frente a una creciente migración internacional de ciudadanos centroamericanos este tipo de investigaciones resultan esenciales, pues permitan determinar las razones y los momentos de llegada de las personas, así como entender la forma en que se insertan en las sociedades en las que se instauran.

La investigación denominada Primera Encuesta Nacional de Inmigración y Emigración de Costa Rica fue desarrollada por el CCP, gracias al apoyo de un fondo especial de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).

El enfoque de dicha encuesta estuvo orientado a entender cuáles son los motivos de las personas que eligen Costa Rica para migrar, si la experiencia les ha permitido mejorar sus condiciones de vida, definir su situación antes y después de salir de su nación y sus condiciones socio-laborales, educativas y habitacionales.

De la misma forma, se hizo un análisis entre costarricenses que han migrado, también con el objetivo de conocer sus razones y condiciones previas y actuales.

Una mejor vida

De acuerdo con Jorge Barquero, investigador de la Escuela de Sociología adscrito al Centro Centroamericano de Población, en una primera fase se encuestó a inmigrantes que se encontraban en Costa Rica y fue posible determinar que el 85% proviene de Nicaragua.

La población inmigrante en Costa Rica procede de al menos 35 distintos países alrededor del mundo, de los cuales Nicaragua es el más representativo, pero también de naciones como Colombia, El Salvador, Panamá, Estados Unidos, Cuba y los demás de países sudamericanos y europeos.

Cuando se analiza el tiempo de llegada, un 38% lo hizo en la década de 1990 y un 32% en la primera década de los 2000, a lo que se suma un 14% que arribó entre el 2010 y el 2016. El resto llegaron antes de los años noventa.

“Los datos nos demuestran que el grueso de las personas que eligieron migrar a nuestro país lo hicieron por razones económicas. Por ejemplo, un 30% dijo que era por falta de oportunidades de empleo, un 18% que buscaba un mejor trabajo y un 5% por el alto costo de vida en su lugar de origen. Hay un 25% que adujo razones de tipo familiar y la cercanía geográfica jugó un papel esencial en su decisión”, detalló Barquero.

Según el experto, en términos de género la población se distribuye entre un 55% de mujeres y un 45% de hombres, y en edades productivas de entre los 20 y 45 años. Ambos poseen mayoritariamente un nivel educativo entre primaria y secundaria, nivel educativo que se ve favorecido con la experiencia migratoria.

Un 41,5% de los inmigrantes encuestados indicaron que eran empleados con remuneración en su país de origen, mientras que viviendo en Costa Rica esta cifra aumentó a 65,9%. Es decir, se incrementó la cantidad de personas dependientes de un salario, por lo que el fenómeno migratorio les permite resolver la aspiración de tener empleo, sobre todo a los hombres.

“También experimentan una mejora en términos de derechos laborales, porque en su país de origen solo un 39% contaba con esta defensa y actualmente el dato es del 45%. A pesar de esto, no se observan claras mejoras en términos de categorías ocupacionales, pues persiste la mayor empleabilidad como trabajadores por remuneración en el sector privado y servicio doméstico, pero menor en categorías como patronos y cuenta propias”, detalló Barquero.

Por su parte, las ocupaciones que mayoritariamente realizan se concentran en trabajos de más baja calificación, situación aún más crítica en el caso de las mujeres, que en su mayoría están en ocupaciones elementales, sin contrato y con bajos salarios.

Lo que sí ha mostrado mejoras para este grupo poblacional es el aseguramiento y la salud, pues el cambio migratorio a Costa Rica les permitió en un 70% mejorar su acceso al seguro de salud, sobre todo vía aseguramiento directo o por medio de un familiar que trabaja.

Adicionalmente, se realizaron consultas sobre remesas, y cerca de un 35% dijo enviar dinero, bienes o ambos a su país de origen –de forma mensual en un 42% de los casos–. Entre los principales usos de estas remesas está la alimentación o manutención, así como la educación, materiales educativos, o para pagar servicios de salud.

Ticos al extranjero

En la segunda fase de la encuesta se pudo determinar que la población emigrante de Costa Rica se ha dirigido mayoritariamente hacia Estados Unidos –en un 70% de los casos–, y el resto hacia otros países sudamericanos y norteamericanos, entre los que sobresalen Canadá y México, y España, en Europa.

De ellos, un 35% aseguró salir en los últimos diez años, aunque también fue posible detectar salidas de 10 y hasta 20 años atrás en un 40% de los emigrantes, razón por la que presentan mayores edades que los inmigrantes.  Asimismo, son más los hombres que las mujeres quienes deciden emigrar (en un 70%).

Las razones que impulsaron a dejar el país se centran en un 33% en la falta de oportunidades de empleo, junto con un 22% que directamente dijo que buscaba un mejor trabajo en el exterior. Eso tanto para hombres como mujeres, aunque de estas últimas destaca un 23% que se fue para estudiar y un 22% por motivos de reintegración familiar (frente a un 13% y un 7% respectivamente, en el caso masculino).

“Al momento de migrar hay presencia de personas de todos los niveles educativos, desde primaria hasta superior, aunque tienden a tener mayormente estudios secundarios en casi un 40%. Además, alrededor de un 65% indica haber cursado estudios formales en el destino”, indicó el investigador.

Sobre su historia laboral, sí se dio el hallazgo de una mejora en la condición económica, con respecto a su estadía en Costa Rica, pues pasó de un 58% a un 80%, aunque la calidad del empleo no necesariamente fue mejor.

 


 

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