Universitarias Ralph García

“Debe haber un diálogo de saberes entre la Universidad y los diferentes grupos sociales”

El candidato a la Rectoría de la Universidad de Costa Rica considera prioritario el fortalecimiento del sistema de becas, sobre todo en el contexto de la pandemia.

Una universidad más cercana a las comunidades, que llegue a dialogar y no a imponer sus conocimientos y que se convierta en motor de desarrollo para todas las regiones del país es parte del modelo que pretende impulsar el candidato a la Rectoría de la Universidad de Costa Rica (UCR), Ralph García.

Para García mejorar el financiamiento de las universidades pasa por fortalecer el diálogo con la clase política y visibilizar tanto la labor universitaria actual, como lo que pueden aportar a futuro.

“Nosotros proponemos hacer un uso más eficiente de los recursos, hacer una revisión a lo interno de la Universidad tomando en cuenta —eso sí— la participación de varios sectores, tanto docentes como administrativos y estudiantiles para construir una mejor gestión”, explicó García.

El candidato cree necesario hacer una gestión más transparente de los recursos que recibe la UCR y hacer una revisión tanto de las edificaciones construidas en los últimos años, como de las necesidades que tienen las diferentes unidades académicas.

“Para nadie es un secreto que la Escuela de Artes Plásticas desde hace mucho tiempo está padeciendo este problema; también la Escuela de Artes Dramáticas, ese edificio realmente es una trampa, un incendio ahí no sé cómo harían las personas para salir. De eso se trata, de que construyamos esa priorización, y de forma transparente con la comunidad universitaria”, ejemplificó.

García, quien es profesional en físico-matemática, apuntó que no cree en precarizar los salarios en la UCR, pero sí ve necesaria una reestructuración salarial con miras a un esquema más justo y menor crecimiento vegetativo.

“Deberíamos pensar si es propicio hacer una reestructuración salarial pero con miras a hacer una reestructuración más justa y equitativa, basada en producción académica en lo que se refiere a docentes, que creo que es un buen parámetro para medir”, aseguró.

Respecto de la venta de servicios, el candidato no cree que sea la “tabla de salvación” financiera para la institución, pero tampoco considera que se deba “satanizar” como se hace desde algunos sectores de la Universidad.

“Yo creo en la prestación de servicios solidaria a lo externo y a lo interno. Que los bienes que se adquieren con los dineros deben basarse en un principio solidario y usarlos para financiar aquellas propuestas de proyectos o programas que no necesariamente, por su razón de ser, van a poder prestar sus servicios a lo externo”, apuntó.

El aspirante a rector añadió que hay muchos servicios en los que la UCR no puede abandonar a la sociedad, como la revisión que se hace de alimentos importados de países con riesgo de contaminación radioactiva y que de contratarse fuera del país le costaría hasta cinco veces más al sector productivo.

García cree necesario volver al esquema quinquenal al negociar el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), pues esto generaría mayor estabilidad y menos zozobra que la actual negociación año a año; además de reforzar la imagen de la institución para que la sociedad sea consciente de su importancia.

“La Universidad tiene un alto índice de confianza, verdad y de transparencia, yo creo que aquí lo que se debe hacer es establecer una estrategia más agresiva de divulgación y de visibilización de lo que hace la UCR y creo que los medios de comunicación son los que tienen el poder para levantar esa imagen”, indicó.

Universidad más cercana

Para Ralph García, el modelo de Universidad que quiere impulsar —de llegar a la Rectoría de la UCR— es uno más cercano a la comunidad y a la sociedad, sin llegar a imponer el conocimiento en las distintas regiones.

“Yo creo que debe haber un diálogo de saberes entre la Universidad y los diferentes grupos sociales, ya sea municipalidades, asociaciones de desarrollo. Establecer cuál es el modelo de desarrollo al que aspiran estas regiones y servir como facilitador y acompañante”, describió.

Bajo esta idea de que la UCR  sea motor de la movilidad social y el desarrollo económico, principalmente en las regiones, García considera que cada una de las sedes universitarias requiere de atención de manera específica.

“Por ejemplo, el Caribe tiene sus problemas tanto con la carrera de marina civil como en su estructura de este recurso humano, también la Sede del Pacífico presenta problemas de recurso humano, y la sede Sur que está empezando es una que deberíamos impulsar bastante en este momento para afianzar la presencia universitaria ahí en el sur”, recalcó.

García cree que es necesario garantizarles estabilidad económica a las personas en condición de interinidad en la institución, tomando en cuenta las realidades y necesidades de las diferentes escuelas, pues no todo el personal en condición de interino necesita una propiedad.

“Estoy hablando de que están a tiempo completo y que su salario y su sustento depende precisamente del salario en la Universidad. A esos son a los que debemos ver primero prioritariamente y asegurarles un salario durante los 12 meses del año”, expresó.

Sobre el sector tercerizado, García considera que no se debe desechar la opción pues han realizado una buena labor y se debe valorar en qué unidades es útil tener este tipo de servicio, además de vigilar las condiciones de trabajo de estas personas.

“Que la empresa que se contrate realmente le garantice a sus trabajadores todas las condiciones laborales que ellos requieren porque lo que se está haciendo es contratando una empresa; primero hay que asegurarse de que se les estás pagando un salario justo porque estamos hablando de que somos una institución institución humanista y que vemos también reflejar ese humanismo”, añadió.

El aspirante a la Rectoría acotó que el sistema de becas debe considerarse una prioridad y evitar caer en la “falacia” de que porque los estudiantes están en sus casas durante esta pandemia no necesitan el apoyo de las becas.

“Debemos contemplar muchas realidades diferentes de estudiantes que con parte de la beca mantienen su hogar. Conozco muchos ejemplos desde que fui estudiante y cuando tuve que contratar asistentes sabía que la mitad de la beca la mandaban a sus hogares para que pudieran subsistir”, recordó.

Respecto de la posibilidad de proponer nuevas carreras, García cree que se debe apostar por aquellas que respondan mejor a la realidad nacional y mundial, como por ejemplo aquellas relacionadas con el manejo de datos (Big Data), pero además que se ubiquen de manera tal que contribuyan al desarrollo en las regiones.

“Sería bueno valorar, ubicar una de esas carreras en una sede regional para que el que quiere estudiar esa carrera tenga que movilizarse a esa sede regional, establecerse momentáneamente y contribuir con la economía local, porque ahí tendría que pagar apartamento, comprar en los comercios locales, como se hace en Europa”, explicó.

El candidato cree que la partida de servicios especiales de la Rectoría ha servido como apoyo para muchos proyectos y programas en la UCR, por lo que debe mantenerse, pero con un manejo mucho más transparente.

García considera necesario que al menos en sus dos primeros años, la persona que ocupe la Rectoría de la UCR se aboque a resolver los problemas internos en lugar de estar viajando al exterior, pues para fortalecer la internacionalización a lo que se debe apostar es a reforzar el trabajo de la Oficina de Asuntos Internacionales.

“Debemos darle un énfasis a proyectar la Universidad más hacia fuera, no solo exportando lo nuestro, sino también trayendo más visitantes a las unidades académicas, más profesores visitantes que vengan con una nueva visión; que vengan a alimentar los procesos que nosotros estamos desarrollando en las unidades académicas, tanto docentes como de investigación o de acción social”, concluyó.

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