Desde que recibió un nuevo edificio en 2009, la Escuela de Artes Dramáticas (EAD) de la Universidad de Costa Rica (UCR) ha enfrentado una serie de problemas que parecen no tener fin. Con tan solo tres aulas disponibles para aproximadamente 184 estudiantes y una infraestructura en nefastas condiciones, la comunidad de esta escuela ha alzado la voz nuevamente, de manera más contundente, ante la falta de atención a sus necesidades.
El 10 de junio de 2024, las instalaciones de la EAD se inundaron nuevamente, un evento que se ha vuelto casi rutinario durante la temporada de lluvias, según explicaron los estudiantes y la misma directora de la Escuela, Erika Rojas Barrantes. Sin embargo, lo más alarmante es que estas inundaciones provienen de los servicios sanitarios debido a que los tanques sépticos no soportan el volumen de agua, desbordándose y creando un riesgo significativo para la salud pública.
“Las personas estudiantes de Artes Dramáticas nos hemos sentido abandonadas por las personas que dirigen y administran la Universidad de Costa Rica, ante la poca preocupación que presentan a nuestra Escuela”, expresa la Asociación de Estudiantes de Artes Dramáticas (AEAD) en una carta dirigida a la directora Erika Rojas Barrantes.
UNIVERSIDAD visitó el edificio de la EAD y se observó que el estado es deplorable. La infraestructura eléctrica es pésima, lo que limita las actividades prácticas esenciales para la formación en artes dramáticas.
Además, la escasa utilería y las limitadas aulas agravan las dificultades. Allan Hernández, un docente de la EAD, señaló a UNIVERSIDAD: “Acá hemos intentado meter todo lo que podamos. Hasta hemos pintado porque si uno pide que pinten el estudio, ¡diay!, durarán tres-cuatro años en darnos una colaboración para la pintura”.

La AEAD ha tomado una postura firme, haciendo un llamado a las autoridades universitarias para que actúen de inmediato. En la carta dirigida a Erika Rojas y otros altos funcionarios universitarios, Jonathan Leitón González, presidente de la AEAD, destacó la urgencia de la situación, y citó los artículos 6, 325 y 363 de la Ley General de Salud para respaldar la solicitud de intervención inmediata.
En estos artículos se señala la obligación de atender la legislación en materia de salud pública y las disposiciones de las autoridades de salud, frente a cuyo incumplimiento pueden darse la clausura de las instalaciones.
La misiva recalca: “Desde la Asociación no permitiremos más silencio ante estas amenazas de salud pública y a los derechos humanos”.
En respuesta, la Oficina de Servicios Generales de la UCR realizó una inspección inmediata, y la directora Rojas Barrantes sostuvo una reunión con el personal de mantenimiento el pasado 17 de junio, con el fin de encontrar una solución viable a las recurrentes inundaciones.
Con esta revisión por la OSG y la reunión de seguimiento, se determinó que los servicios sanitarios se inundan durante las lluvias fuertes debido a su ubicación más baja que la calle, causando que las aguas residuales se devuelvan hacia la escuela. Además, se consideró inviable construir un tanque séptico por falta de espacio. La alternativa más viable es la construcción de una nueva batería de baños en la planta alta, planeada para iniciar en el verano de 2025, según indicó Rojas.
La Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) ha mostrado su apoyo total a la comunidad estudiantil de la EAD. En una carta fechada el 14 de junio de 2024, Valentina Palacio Mora, presidenta del directorio de la FEUCR, y Noelia Solís y Samuel Víquez, representantes estudiantiles ante el Consejo Universitario, se comprometieron a vigilar de cerca las soluciones propuestas y a garantizar que se tomen medidas rápidas y efectivas. Subrayaron las palabras de Ana Patricia Fumero, representante del área de Artes y Letras ante el Consejo Universitario, en la sesión N° 6812: “El área de artes es una de las áreas más vulneradas, porque no es vulnerable, está vulnerabilizada por la administración y también por este consejo al no tomar una decisión de pedir realmente cuentas”.
La problemática en la EAD no es nueva. Los estudiantes y el personal han denunciado repetidamente las condiciones inadecuadas del edificio y la falta de inversión en recursos esenciales. Desde su entrega, el edificio ha carecido de las condiciones necesarias para una educación de calidad en artes dramáticas. Esta situación se ve agravada por la insuficiente infraestructura eléctrica y la falta de utilería adecuada, que son cruciales para las actividades académicas y prácticas de los estudiantes, según lo denunciado por los estudiantes a este medio.
La atención y resolución de estos problemas no solo mejorarían las condiciones de estudio y trabajo en la EAD, sino que también reforzarían el compromiso de la UCR con la calidad y equidad en la educación superior.
