Universitarias Costo de los campos clínicos para la UCR sería de casi ₡180 millones al año

CCSS sostiene que jurídicamente no es posible exonerar pago de campos clínicos a UCR

Autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) negaron que las universidades privadas estén ejerciendo algún tipo de presión en las negociaciones.

Mientras avanzan las negociaciones entre la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) por los campos clínicos, el gerente general de la Caja, Roberto Cervantes, manifestó a UNIVERSIDAD que la propuesta sobre la mesa es la de realizar un “intercambio de productos” entre ambas instituciones.

“Las normas jurídicas no nos permiten exonerar a la UCR, no es posible. Nosotros propusimos un intercambio, cooperación o trueque; usted me da esto y yo le doy campos clínicos”, dijo Cervantes, quien aseveró que, de momento, la Universidad no ha aceptado esto.

Por su parte, el director del Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), explicó que, para cerrar el acuerdo, los términos pasarían por ese intercambio.

“Siempre se ha abierto la puerta a la Universidad. Si no es con el pago en efectivo de uso de los campos docentes que establece un marco normativo del reglamento, acordemos algún tipo de intercambio, de trueque”, comentó.

“Uno comparte que la UCR es un baluarte para el país y la CCSS también es un baluarte, entonces obviamente las dos en un convenio, hay mucho que se podría hacer”, Roberto Cervantes.

Esquivel detalló que, en 2019, el valor de los campos clínicos utilizados por la UCR se situó en más de ₡178 millones. Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina de la UCR, Fernando Morales, entregó un informe que indica que, en los últimos 10 años, los aportes de la Universidad hacia la Caja se acercan a los ₡20,000 millones.

“Nosotros demostramos con este documento que no es que nos han dado cosas gratis, sino que han sido recíprocamente atendidas”, comentó Morales a este semanario.

Al respecto, el gerente general de la CCSS indicó que dicho documento le genera “una serie de observaciones” ya que “no trae respaldo documental”, aunque reconoció que es posible que muchas de esas colaboraciones se hayan dado: “Ahora lo que queremos es que todo lo que se hace sea oficial”.

 “Ganar – ganar”

Cervantes explicó que la firma de un nuevo convenio, a través de la figura del intercambio de productos sería beneficiosa para ambas partes, pues tanto la UCR como la CCSS pueden obtener ventajas de la cooperación.

“Este convenio, para nosotros, la importancia que reviste es la posibilidad de investigar, la posibilidad de compartir distintas tecnologías que hay en una y en otra, la posibilidad de transferir conocimiento”, comentó.

En eso coincidió el director del Cendeisss: “Están otros servicios que ofrece la Universidad, un ejemplo es el nuevo servicio del ciclotrón que ofrecen”. Y recalcó la posibilidad de realizar un intercambio:

“Podemos como instituciones públicas hacer este tipo de convenios, pero sí debe haber una reciprocidad de las partes y tiene que quedar muy bien definido”.

Cervantes comentó que, después de la última reunión con la UCR, a inicios de mes, salió “muy esperanzado” e incluso están preparando un borrador para ver si la Universidad lo acepta.

El especialista advirtió que, de no llegar a un acuerdo, la Caja pediría a la UCR que desembolse lo correspondiente a los campos clínicos: “Sería factura y cobro”.

Asimismo, el gerente indicó que los espacios físicos también serían reclamados de vuelta: “La Auditoría lo que nos ha dicho es que esos espacios deben ser, si no se logra ningún convenio, recuperados. Son espacios de la Caja, pero la idea es igual; si logramos con campos clínicos hacemos lo mismo con lo otro. No le veo ninguna complicación”.

De hecho, para Cervantes, la UCR debe ser la más interesada en renovar el convenio, que finaliza en enero del año próximo: “Si el convenio se vence, la Caja no va a parar, la Caja va a seguir”.

Respecto de la duración, Cervantes dijo que debe ser acordada entre el rector de la UCR y el presidente de la CCSS. Para la UCR es importante mantener la duración de diez años, debido a lo largos que son los ciclos académicos.

CCSS niega presión de universidades privadas

El gerente general de la CCSS negó que las personas que integran el equipo negociador de la Caja hayan recibido algún tipo de presión por parte de las universidades privadas, en relación con el convenio de cooperación con la UCR:

“Yo le aclaro que ni yo, ninguno de mi equipo, ni el equipo negociador, ni el Dr. Esquivel, hasta el momento, yo les pregunté a todos, ninguno ha recibido ninguna presión, yo no he recibido ninguna presión y yo soy el que ha estado en esto”, dijo Cervantes.

Por su parte, Rosa Monge, presidenta de la Asociación Unidad de Rectores de las Universidades Privadas (Unire), también rechazó que los entes privados hayan ejercido alguna presión sobre la Caja: “No teníamos noticias de ninguna negociación, nos hemos enterado por la prensa”.

Monge manifestó que desde Unire consideran que “siempre debe haber un trato equitativo para universidades públicas y privadas, tanto en cuanto al pago de los campos clínicos, como la posibilidad de suscribir convenios similares con Cendeisss”.

Por su parte, el rector de la Universidad Autónoma de Centro América (UACA), Guillermo Malavassi, comentó sobre las supuestas presiones: “Yo no sé si otras, pero la UACA jamás; le parecería un campo vedado, sería como meterse en la vida ajena. Ni con el Seguro Social ni con la UCR”.

De hecho, para Malavassi, el convenio entre la UCR y la CCSS es algo positivo:

“Está muy bien que la UCR haga un convenio con la CCSS por 10 años. Esta universidad no se va a atrever a decir absolutamente nada con respecto al costo de los internados, sino que lo que la Caja establece se paga y si en alguna ocasión pareciera que fuera necesario discutir algo, se discutiría con la Caja, pero no poniendo como razón o pretexto que la UCR no paga, lo cual no es cierto”.

El rector detalló que, por campo clínico, los estudiantes pagan cerca de ₡400 mil, dependiendo de la especialidad, cifra que la universidad cancela a la CCSS sin obtener ningún rédito, ya que la UACA es una fundación sin fines de lucro.

Al consultar a Monge, también rectora de la Universidad Latina de Costa Rica, si los otros entes privados obtienen ganancias del cobro de campos clínicos, comentó que “es información privada de cada universidad”. La rectora tampoco indicó si este es el caso del centro de estudios que ella dirige.

Por otro lado, el rector de la UACA explicó que “está muy bien” que la CCSS establezca sus tarifas por los campos clínicos, “pero procurando que los estudiantes lo puedan pagar, que no se les haga imposible”.

Malavassi indicó que estudiar Medicina es complicado, debido a los altos costos de la carrera: “Para el estudiante que no tiene recursos, estudiar la carrera de Medicina es un gran problema. Tienen la vocación, tienen el gusto, tienen el interés, entonces ellos piden un préstamo donde pueden”.

En la UACA, por ejemplo, el costo total de la carrera de Medicina ronda los ₡25 millones (se aproxima a ₡1.5 millones por cuatrimestre), aunque algunos estudiantes cuentan con beca y en ocasiones se brinda un crédito limitado.

Finalmente, Malavassi comentó que “sería un sueño” que hubiera una excelente relación entre universidades privadas y públicas: “Estoy convencido de que hay grandes cosas que se podrían lograr”.

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