Cifra bajó apenas 1,8 puntos porcentuales

Hacinamiento se mantiene alto pese a construcción de nuevas cárceles

680 espacios se habilitaron al momento en que población penitenciaria aumentó en 696 cupos.

La creación de 680 nuevos espacios para albergar a privados de libertad apenas hizo que el hacinamiento pasara de 33%, en mayo, a 31,3% en agosto, una reducción de solo 1,8 puntos porcentuales.

Pese a la apertura de la nueva cárcel de Pococí, en donde ya conviven 305 reos, así como la creación de 102 nuevos espacios en La Reforma, las cifras de hacinamiento se mantienen altas y por encima de los niveles permitidos por los organismos internacionales.

La cárcel Nelson Mandela, ubicada en San Carlos, es el centro más hacinado del país; tiene capacidad para 347 reclusos, pero encierra a 750. Las condiciones críticas de esa cárcel obligaron a Justicia a trasladar a 40 privados de libertad al centro semiinstitucional de San Agustín, en Heredia, en julio pasado. Este centro tiene un módulo que, antes de esta decisión, albergaba a privados de libertad en regímenes de confianza, por lo cual, los cuartos y las camas se estaban subutilizando.

Justicia hizo el traslado pese a que toda la infraestructura y el personal aún no estaban listos para brindar los servicios de una cárcel tradicional (atención psicológica, médica, cuarto para visitas conyugales, etc), según constató este semanario en una visita.

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La segunda cárcel con mayor sobrepoblación es la Gerardo Rodríguez, ubicada en Alajuela y conocida popularmente como la cárcel del Virilla. En este recinto se encierra a 1.151 privados de libertad pese a que su infraestructura apenas tiene una capacidad para albergar a 535.

La lista sigue y se propaga hasta 13 cárceles a lo largo del país, en donde 10 de ellas sobrepasan el porcentaje máximo fijado por los organismos internacionales, en donde se determina que hay hacinamiento (20%).

Los únicos centros que no están con sobreocupación son las cárceles juveniles (Adulto Joven y Juvenil Zurquí), la prisión de mujeres Vilma Curling (antes Buen Pastor) y las nuevas unidades de atención institucional, que fueron gestionadas en el Gobierno anterior, y reciben a una población con un perfil de buena conducta y una serie de características, lo que imposibilita un traslado masivo a estos nuevos y modernos inmuebles.

Según reportó el Ministerio de Justicia, la capacidad carcelaria pasó de 10.757 personas a 11.437 entre mayo y agosto, al mismo tiempo en que la población privada de libertad aumentó de 14.324 a 15.020 personas. Es decir, se abrieron 680 nuevos espacios al momento en que la población aumentó en 696 cupos.

Aunado a esto, se debe tomar en cuenta que la construcción de nuevas cárceles no es algo que puede darse todos los meses, y que cada mes entran más personas de las que salen. Por ejemplo, entre enero y julio del año anterior ingresaron unas 6.160 personas a alguno de los centros penitenciarios, mientras que salieron 4.870.

 

 

Traslados de régimen

El arranque de una nueva administración en Justicia vino con un cambio de visión, comandado por la viceministra de Asuntos Penitenciarios, Isabel Porras, quien ordenó controles más rigurosos en los beneficios carcelarios que otorga el Instituto Nacional de Criminología (INC).

Por ejemplo, en junio anterior el INC trasladó a 49 personas, la cifra más baja del año, considerando que en el primer trimestre del año, el promedio era de unos 147 traslados mensuales a cárceles semiabiertas.

Como parte de estas políticas, el promedio de personas dentro de cárceles semiabiertas (en donde los reos salen los fines de semana) también es el más bajo del año. Unos 4.346 privados de libertad eran parte de este sistema en abril, mientras que en julio ese grupo se redujo a 4.144, lo que significó una disminución de 4,6%.

“La modernización de la gestión del sistema penitenciario se complementa con acciones como el fortalecimiento del Instituto Nacional de Criminología (INC), la revisión del Reglamento del Sistema Penitenciario y de los criterios técnicos para los traslados de régimen, así como la incorporación de herramientas tecnológicas que permitirán mejorar la toma de decisiones y aumentar la seguridad del sistema”, dijo Marcia González, ministra de Justicia, mediante un comunicado de prensa.

 

 

¿Qué pasará?

Ante el crecimiento desenfrenado de la cantidad de personas que ingresan a las cárceles, el Ministerio de Justicia aseguró que se construirán 700 espacios adicionales en 2019 y otros 1.500 cupos para 2020.

Aunado a esto, Justicia utilizará el dinero que se iba a emplear -en un inicio- en la creación de una cárcel especializada para mujeres en la construcción de módulos en distintas zonas del país, con el fin de combatir el desarraigo y la desintegración familiar.

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