“El Sótano” a punto de apagarse

Después de cinco años de activismo cultural, El Sótano decidió hacer un alto en el camino. La falta de público y deudas pendientes produjeron el cierre del espacio por el que han transitado cientos de músicos originales.

Una mezcla de enojo, frustración y alivio es lo que le queda a uno después de conversar con el dueño de El Sótano, José María Alfaro, un productor musical  conocido como “Chema”, quien lleva cinco años tratando de hacer gestión cultural en Barrio Amón.

Este lunes por la noche “Chema” informó por redes sociales que le pondría fin a este proyecto; la noticia impactó a los seguidores y fieles asistentes del espacio (que ya se había vuelto tradicional para los que disfrutan de la música en vivo) , quienes expresaron su dolor ante el triste y próximo cierre.

Pero ¿por qué cerrar? La decisión surgió a raíz de una serie de deudas insostenibles que acumula el proyecto y a la peor “temporada baja” que ha afrontado El Sótano, desde el 13 de marzo del 2013, fecha de su inicio.

Por El Sótano han pasado cientos de músicos, quienes tuvieron en este escenario el espacio perfecto para desplegar su talento, dejar la timidez atrás e incluso grabar discos.

Ahora, el futuro parece incierto para estos artistas y para el público asistente de esta antigua casa esquinera ubicada en Avenida 11 y Calle 3; sin embargo, su principal gestor no descarta volver en un futuro con un proyecto renovado y una gran dosis de activismo cultural.

Fue un cierre sorpresivo. ¿Cuál fue el detonante?

-El cierre se da por muchos factores que se juntan pero el principal es porque estamos un poco cansados de nadar contra corriente. Se dieron un montón de deudas que se venían arrastrando, productores que nos debían plata desde el año pasado, platas de patentes, cobros de Hacienda, etc. Todo sumado a la recesión que se está viviendo y se refleja en que la gente no está consumiendo tanto arte y cultura. La temporada baja que es esta, ha estado extremadamente baja. El público en esta temporada lluviosa no estuvo presente.

Además, nos dimos cuenta que el modelo era muy bonito, era una utopía pensar que había un lugar que le dedicara y abriera las puertas a los artistas que estaban necesitando un espacio. Pero nos dimos cuenta que estábamos produciendo demasiados eventos que tienen un valor cultural y social altísimo pero que esos proyectos no son rentables y lo triste es que uno está regido por las mismas normas y leyes que un negocio normal, cuando debería haber apoyo por parte de la Municipalidad, el Ministerio de Cultura y otras instituciones, para fomentar centros culturales en la ciudad. Es necesario que entiendan que la gestión cultural no es como cualquier otro negocio. Somos un establecimiento cuyo enfoque no es generar dinero sino cultura.

Pero, ¿qué pasó ayer? ¿Por qué ponerle fin al proyecto esta semana?

-El fin de semana tuvimos tres eventos internacionales y no recibimos el apoyo que se necesitaba para los conciertos y fue una afectación emocional. Ya la deuda era insostenible. Teníamos un evento lindísimo en el marco de la diáspora afrocostarricense, una banda de Panamá que venía a tocar calypso y un guitarrista de jazz internacional. Se esperaba un montón de gente pero se viene un aguacero y la gente ya no sale al concierto. Si la gente quiere que el lugar esté abierto tiene que venir. A veces el apoyo no es constante. Los lugares que hacen cultura necesitan de apoyo.

¿Se han sentido solos o desamparados haciendo gestión cultural?

-Por parte de instituciones gubernamentales sí. Ayuda nula.

¿Cómo hacían para mantener el espacio?

-El capital privado, compañías y gente que cree que San José necesita más espacios, pero el capital privado no puede aguantar tanto tiempo y no es eterno. Las entradas fueron parte del problema, nosotros éramos de los lugares de música que menos le cobraba al artista para que así pudiera tener mayor ingreso. Sino lo hacíamos, tampoco hubiésemos podido hacer la mitad de los eventos que sucedieron. Es un programa cultural. El público aquí en Costa Rica lo cambia a uno por un partido y una cerveza, se van a comer chicharrones. Aunque tuvieran la idea de ir a El Sótano, si cae un día de partido uno sabe que nadie va a llegar. El fútbol manda sobre la cultura. Ha sido la peor temporada desde que estamos abiertos.

Lo noto enojado…

-Estoy triste, enojado y aliviado. Aliviado porque es demasiado estresante manejar un lugar de gestión cultural privado, donde uno tiene que ver de dónde saca plata para producir obras de teatro que no son rentables, conciertos que no son económicamente viables. ¿Por qué no existen incentivos para que gente como nosotros sigamos funcionando si somos tan importantes para el ecosistema? A dos horas de anunciar que cerraríamos ya me habían llamado todos los medios de prensa grandes. Pero si somos tan importantes, ¿dónde está el Ministerio de Cultura que nos llamó? ¿dónde está la Municipalidad para tratar de ayudarnos? Tengo frustración, porque hasta que uno no dice que va a cerrar, la gente no reacciona. Me embarga también la tristeza al ver los comentarios de la gente que nos escribe.

En cinco años de este proyecto, ¿qué es lo que más le ha impactado?

-La gran cantidad de músicos que han pasado por aquí, los artistas que surgieron. Cuando abrimos no sabíamos que había tanta gente haciendo cosas en Costa Rica y de un momento a otro teníamos una familia de artistas que tomó esto como su casa. La gente está conmovida porque se sentía a gusto aquí y que esto era su casa. La previa a las elecciones de este año fue importante también porque prestamos la casa para que la pintaran y que el movimiento feminista tuviera una voz.

¿Es una decisión definitiva?

-Nosotros cerramos ahorita porque llegamos a un punto en el que no tenemos los fondos para continuar la operación. La decisión de ayer era definitiva pero ahora hay un montón de gente súper triste y preocupada de que San José se quede sin el único espacio que le abría las puertas a la música original. Vamos a tener que cerrar por un tiempo y replantear el proyecto a ver que sucede. Hay un montón de gente que se está organizando para recaudar fondos y esta semana la gente puede llegar a despedirse de esta etapa del proyecto que no sabemos si va a ser la última o transitoria.

AGENDA

Martes: último jam de Jazz Subterraneo con la participación una banda de músicos de New Orleans, la cuna del jazz en El Sótano. El evento es gratuito pero se estarán aceptando donaciones en apoyo a todos estos años de Activismo Cultural.

Jueves: 3er aniversario de SwingJosé, escuela de Lindy Hop en San José con banda en vivo en Amón Solar y Navegando Sueños (Elena, Óscar, Bernal y Hippert) en El Sótano.

Viernes: fiesta de cierre oficial con un Dance Floor Inferno de lujo en edición especial del Día del Negro en Amón Solar.

Sábado: durante el día edición de El Ropero de Amón y el Tango. En la noche, en Amón Solar debutará la banda GPS conformada por tres leyendas del rock nacional que están haciendo nueva música original. En El Sótano otra edición de Radio Bemba Vol 6 // 1° de Setiembre.

Domingo: primera edición del Festival Internacional de Boleros.

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