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Activista advierte que nuevo edificio legislativo excluye a personas con discapacidad

Observaciones de accesibilidad se suman a otras quejas por acceso al Internet y, también, por imprevistos en pisos exteriores de la Asamblea Legislativa

Una visita reveló que el nuevo edificio de la Asamblea Legislativa tiene obstáculos para personas discapacidad.   De acuerdo con un informe suscrito por la activista de derechos humanos,Nicole Mesén Sojo el edificio presenta segregación en rutas de acceso y en la barra del público; distancias incómodas para alcanzar equipo en plenario, comisiones y despachos, entre otros obstáculos.

Mesén asegura que la barra del público tiene un espacio que “pareciera que se pensó solo para personas con discapacidad física, o sea, solo silla de ruedas”. Está separado de unas gradas que son para el público general.

“¿Por qué no podemos estar personas con y sin discapacidad juntas? Ellos dicen que es por temas de seguridad, porque las personas se ponen violentas, pero también hay personas con discapacidad que se ponen violentas. Eso no es excusa”, afirmó Mesén en entrevista con UNIVERSIDAD.

La activista señala que no se integró diseño universal, es decir, una integración de acceso y sin barreras para quienes visiten las instalaciones.

El director de Servicios Generales de la Asamblea Legislativa, Marlon Velázquez señaló que «nos acercamos mucho al diseño universal».  Velázquez dice que se puede construir una rampa que conecte las dos secciones de público, por lo que no hay segregación.

«Eso es una interpretación, ¿por qué estamos discriminando si ella está viendo el plenario de manera directa?», dijo el funcionario en entrevista.

“El acceso universal es un tema optativo, aún así nos propusimos cumplir con acceso universal. Ese siempre fue el objetivo. Fuimos quienes solicitamos al Conapdis (Consejo Nacional de las Personas con Discapacidad) que hicieran la valoración en el sitio”, afirmó.

Nicole Mesén explicó que la administración de la Asamblea Legislativa organizó dos visitas para evaluar el cumplimiento del edificio para personas con discapacidad. No obstante, las observaciones llegaron cuando la construcción del edificio iba muy adelantado. La segunda visita ocurrió en la primera semana de octubre, cuando se habilitó el edificio para su uso normal.

“Cuando nos invitaron a la primera sesión, el año pasado, el edificio ya estaba en un 70% construido. Era imposible que todas las observaciones que nosotros y nosotras hicimos las pudieran subsanar, porque ya estaba casi que terminado”, aseguró Mesén.

Por su parte, el director de Servicios Genarales, afirmó que sí hay condiciones para recibir a las personas con discapacidad y que el caso de Nicole Mesén, quien tiene discapacidad física y es de talla baja, «se sale del rango de la norma».

“Pretendemos poner una opción para ese tipo de alturas, para tratar de que las personas tengan la posibilidad de acceder a todo”, dijo Velázquez.

Las observaciones que realizó la activista se suman a otras quejas del edificio, durante esta semana. Desde el miércoles, la plazoleta del costado norte del edificio tiene baldosas quebradas porque ingresó un vehículo pequeño de carga y las quebró.

Velázquez dijo que las remodelaciones corresponden a la unidad administradora, Mabinsa S.A. y el costo será asumido por ellos.

Entre otras , también hay quejas de tecnología. En la reunión de jefes de fracción de este jueves, legisladores manifestaron tener problemas de acceso al Internet inalámbrico en plenario y despachos.

Velázquez afirmó que están negociando con Racsa, Sony Vision (quienes proporcionaron el equipo de votación) y el departamento de Tecnología de la Asamblea.

“Cuando uno se pasa por primera vez, siempre se van a estar presentando ajustes la primera vez, más en un edificio de 50.000 metros cuadrados”, afirmó el funcionario del congreso.

Difícil ingreso, uso de baños, barra de público y otros

Una rampa que desemboca en la entrada principal tiene barandas muy altas como para facilitar la movilidad. En una imagen del sector de ingreso, la silla de ruedas de Nicole Mesén pasa ajustada por dos barras de metal. La activista se queja de que las sillas más grandes tendrán problemas para pasar por allí.

Por su parte, Servicios Generales afirma que sí hay paso, porque sino otras personas con discapacidad física no habrían podido movilizarse durante la visita de octubre.

En los ingresos, Mesén señala problemas de una rampa con barandas muy altas y, también, paso estrecho por algunos lugares del edificio. (Foto: cortesía de Nicole Mesén).

Sobre los obstáculos, la activista mantiene que es un problema de diseño universal que, además, está incluido en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, dentro de su artículo 4. Sugiere que las opiniones de personas con discapacidad debieron incluirse “desde la planificación de los planos”.

El informe de Mesén afirma que, por piso, hay un único baño para personas con discapacidad física, lo cual las segrega de otros  visitantes. De acuerdo con la Ley 7600, el Estado está obligado a eliminar acciones y disposiciones que “promueven discriminación o impiden a las personas con discapacidad tener acceso a los programas y servicios”.

En la misma línea, baños de hombres y mujeres sin discapacidad funcionan con tacto, sin lectura en Braille.

“La altura del lavatorio es muy elevada y los servicios sanitarios son sumamente estrechos y las puertas se abren hacia dentro y no hacia afuera”, se lee en el informe de Mesén.

Servicios Generales aseguró que corresponde a una interpretación de la ley.

“La ley dice que necesitamos darle accesibilidad a los servicios sanitarios correspondientes, pero no tiene que ser a todos los servicios sanitarios. No busquemos pelos en la sopa. Se diseñó para darle una opción, en cada piso, para las personas con discapacidad”, afirmó el director de Servicios Generales, Marlon Velázquez.

El control para pedir ascensores es, igualmente, táctil, sin Braille. Mesén dice que se señaló la falta de señalética y guías táctiles para personas con discapacidad auditiva y visual. Una participante con baja visión mencionó que le cuesta distinguir entre paredes y piso, porque el contraste entre los colores es muy bajo.

Velázquez afirma que, en el 2021, van a lanzar un software llamado «Lazarillo» que funcionará para dar guía dentro del edificio a personas con discapacidad visual, lo describió como un «Waze que les va a permitir movilizarse».

Mesén también dice que es difícil alcanzar los equipos de votación, tanto en el plenario como en las mesas de las comisiones, que podría ser una urgencia para una persona diputada con discapacidad.

“En general, el edificio se diseñó para un modelo de persona. Si vos ves, todo está súper alto. No se pensó en la diversidad de personas, sino en un solo molde de persona”, aseguró Mesén en entrevista.

El director de Servicios Generales afirmó que existen dos curules diseñadas para personas con discapacidad, que se usarán cuando existan legisladores que utilicen sillas de ruedas.

“No vamos a instalar una curul para una persona que no está discapacitada en este momento. Tenemos las dos curules guardadas y se ajustará al tamaño, y a las sillas de ruedas”, aseguró Marlon Velázquez.

«Reconozco y para eso era la validación con personas con discapacidad, de que hay que mejorar algunas cosas. Pero ese es el norte», afirmó el funcionario.

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