Diálogos sobre el Bienestar


Violencia Infantil: De Epidemina a Pandeminia

Recientemente el sistema 911-PANI reportó más de 45.000 denuncias por agresiones.

Hace unos años el Hospital Nacional de Niños le dio grado de epidemia a la agresión infantil, debido al aumento del 600% en casos atendidos en este centro de salud entre el 2010 y 2011. Hoy en día se podría considerar ya como una pandemia debido a que las violencias que sufren los niños, niñas, adolescentes y jóvenes han venido en aumento desde entonces.  Más recientemente el sistema 911-PANI reporta más de 45.000 denuncias por agresiones.

Cuando Costa Rica se enfrenta a los retos relacionados con el bienestar de la población infantil efectivamente el objetivo sería detener la pandemia de las violencias que viven los niños y niñas.  Sin embargo, no es un proceso fácil y tampoco para cuatro años de Gobierno porque se necesitan acciones para cambiar patrones culturales y lograr que las prácticas que por muchos años se han naturalizado (como el castigo físico) se erradiquen. Así como adaptar sistemas defensivos para las nuevas manifestaciones de violencia como las que se viven por las redes sociales u otros medios de comunicación digital.

Se debe realizar un increíble esfuerzo en la articulación del trabajo de las instituciones de gobierno, sociedad civil, sector privado y familias, ya que el bienestar de los niños y niñas no puede ser considerado como el trabajo solo del Patronato Nacional de la Infancia (PANI). Además de sortear los obstáculos para lograr que la inversión en infancia alcance lo que corresponde por ley en un contexto de déficit fiscal.  

En los últimos cuatro años, el PANI logró ejecutar un 77% de su presupuesto (ver tabla nr.1) y en el mismo período aumentó su presupuesto en un 63%. A pesar del gran esfuerzo realizado; estos datos muestran que no sería posible para el Patronato aumentar su inversión de forma abrupta para cumplir lo que señala la ley en función del 7% del impuesto de la renta en el cual se estima que le corresponde entre 115-120 mil millones de colones para este año; lo que representa un 50% más con relación al 2017 y más de un 100% con relación a la ejecución real del año 2017.  

Tabla nr.1: Ejecución Presupuesta PANI 2014-2017

millones de colones

Presupuesto 2014 2015 2016 2017
Aprobado ₡44.582 ₡54.456 ₡60.471 ₡72.804
Ejecución 77% 73% 81% 76%
Fuente:  INFORME DE LABORES ADMINISTRACIÓN SOLÍS RIVERA (2014-2018), PANI

En este período se comenzó una importante inversión en acciones preventivas. Este camino ha demostrado ser -en muchos países- la senda correcta para el cambio en cuanto al tratamiento de las violencias.  Se requiere de inversión sostenida y sistemas de evaluación más complejos que las meras actividades. A largo plazo, el país verá los frutos de lograr una acción articulada y sostenida.

Incrementar el gasto en un contexto de crisis fiscal es algo que quizá muchos estrategas del sector económico no consideran importante porque los niños y niñas no representan actores económicos clave.  Este pensamiento es una trampa de corto plazo, porque la falta inversión en mejorar las condiciones de vida para los niños y niñas hoy va a generar que el Estado tenga que invertir más a futuro en una población que tendrá más necesidades.  Tampoco hay que olvidar que cada colón no invertido es un factor de riesgo para niños y niñas que están viniendo hoy a Costa Rica.

Incrementar la inversión del PANI debe ser considerada muy cuidadosamente para no crear un costo fijo que a mediano plazo cercene el dinero para atención directa en función de salarios y pluses; aunque si hay necesidad de crecer en personal, especialmente se requiere más representación local por medio de sus oficinas locales, ya que hay grandes áreas que no tienen cobertura efectiva.

Los informes sobre la situación de los derechos de los niños y adolescentes vienen mostrando que cada vez más población infantil vive en condiciones donde tienen serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas, siendo más del 45% los niños y niñas en el país. Cambiar esta realidad requiere de acciones desde la política económica, los esfuerzos para erradicar las situaciones de pobreza y un proceso de acompañamiento y fortalecimiento de los padres o cuidadores; para utilizar patrones positivos de crianza. La experiencia trabajando con familias en situaciones de vulnerabilidad nos ha mostrado -cuando más difíciles son las condiciones en gran parte de los casos- que las posibilidades de brindar cuidado y protección para niños y niñas se disminuye.

Al final de esta escalada de violencia, un niño o niña puede sufrir la separación de su entorno familiar por razones de protección.  Esta lógica ha hecho que en los últimos años Costa Rica atienda a más de 5.000 niños y niñas en cuidado alternativo. Este número creció en los últimos 5 años un 42%. Las directrices sobre las Alternativas de Cuidado Alternativo de las NU recalcan la importancia de lograr alternativas de cuidado de tipo familiar; en nuestro país las alternativas de este tipo tienen grandes limitaciones para su desarrollo.  Se requiere adaptar las normativas internas del PANI; más que todo las que tienen relación con el uso de recursos, pues actualmente estas están enfocadas en modelos de internamiento de niños y niñas en instituciones.

La separación familiar es uno de los eventos más difíciles de vivir para un niño o niña y tiene secuelas muy profundas. Si la separación es necesaria, en su mejor interés, vivir en un entorno familiar es lo más apropiado para disminuir riesgos.

Esta pandemia representa mucho sufrimiento y dolor en los niños y niñas y como nación respetuosa de los derechos humanos, y en especial, como firmantes de la Convención de los Derechos de Niño necesitamos unir todos los esfuerzos y generar un cambio en el paradigma para la atención de las situaciones que afectan a los niños y niñas.

Se necesitan hacer esfuerzos para la prevención y fortalecimiento de las familias; esto implica desarrollar un nuevo esquema de premisas de intervención, un trabajo articulado con varios actores gubernamentales y sociales. Los niños y niñas tienen derecho vivir en un país donde esta pandemia este erradicada.  


Diálogos sobre el Bienestar es una iniciativa de la Fundación Konrad Adenauer y la FLACSO Costa Rica.