Los Libros

Ilustre olvidado

El ciudadano Pablo Alvarado Bonilla El patriota olvidado Oscar Aguilar Bulgarelli Ensayo Editorial Progreso 2021

Como bien lo indica el historiador doctor Oscar Aguilar Bulgarelli en este libro, el ilustre ciudadano Pablo Alvarado Bonilla está separado de la memoria colectiva nacional. No se le recuerda ni menciona apenas, ni aún hoy que se quieren celebrar dos siglos de la proclamación de la independencia; ni por ser, precisamente él una figura decisiva de la historia política de aquellos hechos.

Recibir la independencia por decreto no sería un hecho a celebrar y si acaso a recordar, pues lo importante no es ser declarados independientes, sino qué es lo que hicimos con esa independencia, con la soberanía adquirida, con la patria recién nacida.

La civilidad como rasgo costarricense está presente desde los primeros días de independencia. Señala el autor:

“Es obvio que en Costa Rica no se había dado una lucha armada, con actos heroicos y confrontaciones militares luchado por la independencia, ni siquiera se había dado la intención manifiesta de obtenerla; pero no por ello debe menospreciarse el proceso ciudadano inteligente, respetuoso de la legalidad y también heroico, en que se produjo; pues la heroicidad no es solo el ofrendar frente a las armas, sino la realización de hazañas o proezas memorables, es decir, que se conservan en la memoria colectiva por su importancia en la conformación política, ética, moral, económica, intelectual u otros campos de aquel pueblo; son hechos y realidades que se vuelven casi inmortales.”

Así la figura de Alvarado Bonilla destaca como promotor de una completa independencia, en su carta enviada desde Guatemala “A los ciudadanos de Costa Rica”, valioso documento que rescata Aguilar Bulgarelli en este ensayo, advierte sobre las amenazas a la verdadera libertad y democracia que la independencia reclama y la acompaña un documento que será base del Pacto social fundamental interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, primera Constitución Política del país.

Señala el historiador que dicho documento “dignificó al pueblo de Costa Rica como el único de América que inició su vida independiente respetando el imperio del principio de legalidad, sin cuya existencia y respeto no hay democracia; y puso como su gran escudo defensor, no el del militar, sino el de la ley.”

La figura estudiada de manera pormenorizada en este ensayo es la de un patriota de gran lucidez y comprensión de los intensos acontecimientos políticos que se presentaban; figura cuyos escritos vale la pena estudiar con detenimiento como esencia misma de la nacionalidad y el ser costarricense.

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