Las democracias occidentales, en particular Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania y Bélgica, fueron acusadas el viernes en la ONU de haber reprimido «duramente» el derecho a manifestarse en favor de la causa palestina, sobre todo al comienzo de la guerra en la Franja de Gaza.
En un informe presentado a la Asamblea General y a la prensa, la relatora especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, Irene Khan, acusó también a Israel de perpetrar «asesinatos selectivos contra periodistas en los Territorios Ocupados palestinos». y de perpetrar «graves ataques» contra medios de comunicación.
Esta abogada bangladesí de derechos humanos, experta independiente de la ONU desde 2020, criticó a «varios países europeos por imponer restricciones a la libertad de expresión, reprimir las protestas contra la carnicería en Gaza y prohibir las manifestaciones propalestinas».
Además, insistió, «las manifestaciones en los campus de Estados Unidos han sido duramente reprimidas», en alusión a la intervención a finales de abril de la policía antidisturbios para desalojar a decenas de activistas propalestinos que ocupaban varias universidades entre ellas, la de Columbia en Nueva York.
En cuanto a los países europeos, Khan apuntó a «Alemania (que) impuso una prohibición total de las manifestaciones propalestinas el pasado mes de octubre».
«Nunca a las manifestaciones pro-israelíes, pero siempre a las pro-palestinas», subrayó.
«Francia ha intentado tomar las mismas medidas, pero los tribunales las han rechazado y la evaluación se hace caso por caso», prosiguió, citando a «Bélgica y Canadá, que han adoptado posiciones idénticas».
Khan condenó también a Israel por «los graves ataques a los medios de comunicación en los Territorios Palestinos Ocupados -Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este-, los asesinatos selectivos de periodistas, las detenciones arbitrarias, las decenas de casos de destrucción de infraestructuras y equipos de prensa en Gaza, y la negativa a permitir la entrada de la prensa internacional».
«El endurecimiento de la censura en Israel y en los Territorios Ocupados sugiere que las autoridades israelíes tienen una estrategia para silenciar el periodismo crítico», concluyó.
