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Comercio perdió 463.000 empleos en el 2020 y la informalidad gana terreno

Cámara de comerciantes proyecta que, de no tomar acciones nacionales, la recuperación será lenta y bajo condiciones de competencia desleal

El sector comercial, al igual que muchos otros de la economía nacional, experimentó un año de mucho sacrificio y quebrantos, sumando la pérdida de 463.000 empleos, de acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Costa Rica.

Esto fue aún más evidente durante el segundo semestre del año, como impacto de la crisis sanitaria. De esos empleos perdidos el 25% eran puestos formales y el 75% informales, dando un fuerte golpe a este grupo.

A octubre del 2020 la actividad comercial mostró una contracción interanual de -13,9% y todos los subsectores comerciales reflejaron esa contracción, como es el caso de materiales de construcción, vehículos y aparatos electrónicos que fueron los más afectados. Mientras tanto, el subsector de alimentos y bebidas evidencian una disminución cercana a cero, pero también negativa.

Los factores que incidieron en la contracción del sector comercio están la pérdida de confianza del consumidor, la reducción del consumo y la caída en las ventas, producto de los cierres por la crisis sanitaria. Todas estas condiciones afectaron de manera directa el desempleo, que alcanzó el 21,9%, para octubre de este año según el INEC.

Para el tercer trimestre, indicó Jairo Mena, asesor económico de la Cámara de Comercio, hay tímidas señales de recuperación del empleo, pero esa mejora se concentra en trabajo informal, pues el formal continúa decreciendo.

“El sector comercial en definitiva recibió un impacto muy fuerte, del cual aún no se recupera, a pesar de que tenemos indicios, van a pasos muy lentos y se requieren reformas para cambiar los temas pendientes y dar tiempo para recuperarse”, detalló Mena.

El asesor de la Cámara agregó que en total se perdieron 950 comercios, de todos los tamaños, y son empresas formales que perdieron su capacidad de venta, algunas cerraron para siempre, otras están temporalmente esperando señales de recuperación y otras buscarán reestructurarse.

Precisamente, el empleo informal fue el que recibió mayor impacto, pero también es más resiliente y con capacidad de recuperarse, pues no le toca afrontar tramitología y el pago de cargas sociales.

Desde la perspectiva de los voceros de los comerciantes, los datos evidencian que la situación económica actual presenta un escenario donde la informalidad es la gran ganadora y continuará fortaleciéndose el próximo año, si las barreras para la formalidad no cambian.

Esta situación provoca inseguridad laboral y competencia desleal para los comercios que con gran esfuerzo tratan de cumplir con todos los requisitos que implica la formalidad.

De acuerdo con los datos de la gremial, el sector comercio sigue siendo el mayor generador de empleo del país, con 288.000 trabajadores en total, lo que representa un 16% de la fuerza laboral total. Asimismo, el 25% del parque empresarial corresponde a comercios.

Julio Castilla, presidente de la Cámara de Comercio, dijo que resulta esencial ayudar a los que cayeron en la informalidad a que puedan convertir sus negocios a la formalidad, darles oportunidades, reducir la tramitología y en definitiva dejar de lado las intenciones de aplicar nuevos impuestos.

“Las familias y compañías no podemos soportar más impuestos, si queremos recuperar la economía y reactivarla, imponer más impuestos es un golpe en un país que ya de por sí es muy caro. Queremos compararnos con las naciones líderes del mundo con su promedio de cargas tributarias y en el tema social, pero éstos andan en 43% de cargas y nosotros en un 58%”, detalló Castilla.

Escenario con sentido de urgencia

Para la Cámara de Comercio será indispensable tomar medidas con sentido de urgencia para lograr recuperar la economía, que pone en primer lugar no imponer más impuestos.

“Dentro de los aspectos a recalcar para el 2021 está la urgente necesidad de impulsar proyectos a nivel legislativo que contribuyan a generar una reactivación del sector tales como el 22.108 Ley de Incentivos para la sobrevivencia de negocios y promoción de la formalidad ante el COVID-19; el 21.977 para aumentar el flujo de caja en las empresas; así como la justicia en la base mínima contributiva para incentivar el empleo, entre otros”, añadió Castilla.

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