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Bloque de directivos del BCR anuncia que permanecerá para garantizar investigaciones

Confirman que no atenderán petición de de renuncia que planteó presidente Solís, como sí lo hicieron otros dos directivos durante el fin de semana

Después de conocerse la renuncia de dos directivos del Banco de Costa Rica durante el fin de semana, otros cuatro de ellos decidieron consolidar un grupo que permanecerá en sus cargos con el objetivo de vigilar que se cumplan las investigaciones sobre los créditos al empresario importador de cemento chino.

La presidenta de la Junta Directiva, Mónica Segnini, más sus compañeros Francisco Molina, Evita Arguedas y Alberto Raven consideraron “absolutamente indispensable” mantenerse para mantener “la pureza de las investigaciones y su conveniente conducción”.

Así responden cuatro de os siete directivos por escrito a la solicitud del presidente Luis Guillermo Solís, quien el martes anterior hizo pública su petición de disponer de las siete sillas para nombrar a otras personas.

Aunque en un principio la respuesta de los directivos parecía unánime por mantenerse en los puestos, en el fin de semana se conocieron las dimisiones de Ronald Solís y Gustavo Arias. Queda también en su cargo Paola Mora, a quien el grupo de cuatro decidió dejar por fuera de este pronunciamiento.

Ya no están en ánimo de presentarse junto a ella, como sí lo hicieron Arguedas y Molina el martes al anunciar en conferencia de prensa la decisión de no renunciar. Aunque el comunicado no lo menciona, en otros momentos han cuestionado el papel de Mora por su posición en favor del gerente Mario Barrenechea en su tramitación de los préstamos por $30 millones al empresario Juan Carlos Bolaños, en condiciones que hacen a los directivos temer que no permitirán la recuperación del dinero.

El presidente Solís no hizo distingo entre hechos o culpas atribuibles a uno u otro. Pidió la renuncia a todos por parejo con el argumento de que los conflictos en el seno directivo del banco estatal hacen que se debilite la gestión y los controles, aunque insisten en que el banco tienen finanzas sólidas y buenas ganancias.

Los cuatro directivos sí creen necesario hacer diferencias. Por eso se unen y recuerdan haber sido quienes cuestionaron internamente los créditos y el papel de Barrenechea, gerente suspendido por tres meses mientras avanza una auditoría interna.

“Actuaremos con la valentía necesaria para llegar hasta las última consecuencias y tomar decisiones para salvaguardar (…) Nuestro nombramiento impone una responsabilidad magna y la honraremos”, se lee en el comunicado distribuido a las 5 p.m. de este lunes.

De los cuatro firmantes, este gobierno nombró a dos de ellos: Segnini y Molina. Arguedas y Raven fueron designados durante el gobierno de Laura Chinchilla. Gustavo Arias y Ronald Solís también llegaron con el PAC, al igual que Paola Mora, aunque ella proviene del partido Alianza Patriótica que dirigía Mariano Figueres, jefe de l Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y mano derecha del presidente Solís.

Consultada por el distanciamiento de este bloque con Paola Mora, la presidenta Segnini lo justificó así: «Ella no está porque estos cuatro directores compartimos de hace varias semanas preocupación con la situación y decidimos hacer un cambio en el gobierno corporativo del banco, en el plano de la dirección y de tomar medidas de peso como fue iniciar investigación interna y  suspender a don Mario Barrenechea. Con ella no compartimos esta visión ni valores de cuál debe ser el compromiso y el deber de probidad del banco».

Segnini recordó que la semana pasada, en las indagaciones realizadas en la comisión de diputados que investiga estos créditos y la red de influencias políticas en su alrededor, se conoció que Paola Mora viajó en el helicóptero a cargo del cliente Bolaños y que además recibió un préstamo personal de parte del gerente Barrenechea.

El mandatario ahora debe nombrar a los sustitutos de Gustavo Arias y Ronald Solís. También debe, según su propio anuncio, plantear mañana martes en Consejo de Gobierno un proceso para destituir a cada uno de los cinco directivos vigentes, aunque eso implica individualizar responsabilidades y varios meses de procedimientos.

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