Camino y terreno privado acumulan desechos

Vertederos clandestinos acumulan 800 toneladas de basura en La Carpio

Desde hace al menos seis años, dos terrenos ubicados a un costado del relleno sanitario de la Carpio, funcionan como vertederos a cielo abierto

Desde hace al menos seis años, dos terrenos ubicados a un costado del relleno sanitario de la Carpio, en la Uruca, funcionan como vertederos a cielo abierto. Ahí se acumulan 800 toneladas de escombros de construcción, refrigeradoras viejas, sillones desfondados, colchones, basura electrónica y residuos hogareños.

Es una montaña de basura arrojada allí sin tratamiento, control, ni cobertura alguna.

Se trata de un terreno privado y de un camino vecinal de 550 metros de largo, que conecta la entrada del relleno sanitario de Empresas Berthier (EBI) con la Planta Hidroeléctrica Electriona, del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

El uso de estos espacios como depósitos ilegales de basura registra múltiples denuncias ante el alcalde municipal de San José, Johnny Araya, el Tribunal Ambiental y el Ministerio de Salud, desde el año 2012.

Estos botaderos funcionan en paralelo con el relleno sanitario formal de La Carpio, que administra Empresas Berthier (EBI) desde el año 2000.

En el relleno sanitario de EBI se depositan diariamente más de 900 toneladas de basura que provienen de 34 municipalidades de todo el país.

Un estudio elaborado por la geógrafa María Fernanda Aguilar González para UNIVERSIDAD reveló que, -hasta el 15 de julio pasado- solo en el espacio de 550 metros que corre a la vera de esa vía pública, se acumulaban al menos 800 toneladas de basura, sin cobertura ni tratamiento alguno.

La basura que se acumula en el otro vertedero, que está en un terreno privado allí mismo, no pudo ser inspeccionada, ni removida por falta de comunicación con los propietarios de esa finca.

En la zona, UNIVERSIDAD comprobó la acumulación de todo tipo de basura, el tránsito de camiones que llegan a los vertederos ilegales y además el trabajo de “buzos” (personas que viven de lo que logran rescatar entre las montañas de desechos), que escarban y rompen las bolsas, lo que ocasiona que los residuos se diseminen de manera descontrolada.

En julio pasado, personal de la Municipalidad de San José utilizó tractores, vagonetas y retroexcavadoras para efectuar una operación de limpieza parcial en esa franja.

Al final logró retirar 766 toneladas de basura ubicadas a la vera de la ruta que une EBI con la hidroeléctrica.

La directora de ambiente de la Municipalidad de San José, Emperatriz Ordeñana, señaló a UNIVERSIDAD que esta operación de limpieza ya se había realizado en otras ocasiones y que, luego de vaciarlos, esos terrenos vuelven a llenarse de desechos.

Se intentó contactar al alcade de San José, Johnny Araya por medio de correos electrónicos enviados a la jefa de prensa del departamento de la Municipalidad de San José, Teo Dinarte, pero al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.

Un equipo de UNIVERSIDAD constató que a esos dos terrenos ingresan con frecuencia camiones que descargan desechos tanto en el costado del camino como en el terreno privado.

Los administradores del relleno sanitario de EBI han documentado -por medio de fotos y videos- las placas de los camiones que entran allí a tirar basura de manera ilegal.

Al respecto, la gerente general de EBI, Patricia Campos Villagra, comentó a UNIVERSIDAD que, en un terreno lateral al relleno sanitario oficial, operaba un tajo de piedra y que, al cerrarlo, comenzó a operar allí un basurero ilegal en donde se puede encontrar todo tipo de desechos sin ningún tratamiento, ni permiso de funcionamiento.

Campos comentó, además, que desde el año 2012 EBI presentó denuncias ante diferentes entidades ambientales para combatir este basurero ilegal.

Problema comunal

Los vecinos de San Vicente, Pavas, Cariari y Belén también han interpuesto denuncias sobre la quema de cables que se hace en el lugar constantemente.
La comunidad se queja de que el humo que se despide al quemar el plástico con el que están cubiertos esos cables es altamente tóxico y no solo contamina el medio ambiente sino que también es nocivo para las personas que lo inhalan.

Los trabajadores de EBI afirman que los ayudantes de los camiones de basura de la Municipalidad de San José y otras personas son quienes organizan la quema de cables en ese sector del basurero clandestino.

La gerente de EBI denunció a la Municipalidad de San José la participación de estos empleados municipales en la quema de cables para obtener cobre y venderlo.

“De La Carpio nadie se quiere hacer cargo, está como olvidada y se acuerdan de ellos (los vecinos del relleno sanitario) solo en aspectos políticos, cuando vienen las campañas presidenciales o locales y después se olvidan de la comunidad”, expresó Campos.

La presidenta de la Asociación Consejo de Comunidades de la Carpio (Asocodeca), Northellen Jiménez Calderón, también expresó su preocupación y comentó que no comprende cómo las autoridades del ministerio de Salud, que realizan cuantiosas campañas para combatir el dengue, zika y otras enfermedades, permiten que botaderos de este tipo funcionen sin ningún tipo de control.

El director de protección al ambiente humano del Ministerio de Salud, Eugenio Androvetto Villalobos, cargó la responsabilidad sobre la Municipalidad de San José, y señaló que, en general, existe debilidad en la gestión de los municipios para controlar a quienes arrojan basura en sitios públicos.

“El de la calle (vertedero ilegal) es un camino municipal, entonces son ellos los que tienen que hacer la recolección de esa basura, pero, ¿cuál es el problema? El problema es que, igual que el ministerio de Salud, la Municipalidad no tiene la cantidad de funcionarios necesarios para tener a alguien allí las 24 horas. ¿Qué es lo que pasa entonces? Que van a botar basura en cualquier momento porque no existe ninguna restricción.”

Municipalidad se demoró

La Municipalidad de San José fue la primera institución en recibir denuncias sobre la existencia de estos vertederos ilegales. La empresa EBI les envió correos con detalles de todo lo que ocurría en esos terrenos y les advirtió de los serios problemas ambientales y de salud pública que ocasionaría el depósito de basura sin tratamiento.

Así lo afirmó la gerente general de EBI, Patricia Campos Villagra,”desde el 2011 empezamos a poner denuncias a la Municipalidad de San José y desde hace dos años estamos tratando de coordinar con ellos para darle fin a la problemática, y han venido prestándole atención, pero tal vez no con la importancia que nosotros quisiéramos, ni con la rapidez que se necesita”.

“Siempre llamábamos y lo que nos decían era que nuestra denuncia estaba en trámite. Nunca tuvimos respuestas. Ese trámite debe haber quedado en el escritorio de alguien porque nunca nos contestaron. Por esa razón decidimos, en el 2012, presentar la denuncia ante el Área Rectora de Salud Carmen-Merced- Uruca”, agregó campos.

También se refirió a que, a pesar de la orden sanitaria del cierre al terreno privado que impuso el Área Rectora de Salud Carmen-Merced-Uruca, la medida no funcionó, y la gente continúa tirando basura en ambos sitios: en el terreno privado y en la vía pública.

Campos afirmó que al no tratar esa basura, los vecinos del lugar respiran fuertes olores desagradables. La gerente agregó que, sin embargo, el Ministerio de Salud le atribuye la emanación de malos olores al relleno sanitario que administra EBI.

“El Ministerio de Salud nos visita cada 15 días, nos inspeccionan para ver si todo está en orden y si estamos cumpliendo. Pero no hacen nada por los basureros clandestinos que están al lado. Incluso, ellos han salido por ese terreno donde está toda esa basura pero no toman acciones”, agregó.

Recuperar la calle

En una iniciativa en común, el ICE, EBI, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), Asociación Consejo de Comunidades de la Carpio (Asocodeca) y la Municipalidad de San José unieron fuerzas para recuperar la zona y limpiar, al menos, los desechos que se encuentran a la orilla de la vía pública que une EBI con la hidroeléctrica del ICE.

“El Proyecto consiste en hacer un cordón de caño, asfaltar, nivelar, limpiar toda la calle y poner agradable esa vía, no solo para los carros que transitan por esa calle, sino también para la gente que vive en La Carpio y que usa esa zona para trasladarse a Pavas, la Uruca y Alajuela”, mencionó Emperatriz Ordeñana.

La funcionaria municipal agregó que es probable que el proyecto demore mucho tiempo, ya que se deben realizar varios estudios antes de construir una calle como amerita el lugar.

El proyecto ya avanzó en la limpieza del terreno aledaño a la calle y en la colocación de una aguja donada por EBI que regula el transito por esa vía.

El ICE es una de las instituciones más interesadas en que se formalice el camino ya que lo utilizan para llegar hasta tres emprendimientos eléctricos: la Planta Hidroeléctrica Electriona, la Planta Térmica San Antonio y la subestación La Caja.

“Necesariamente requerimos mantener en óptimas condiciones esa vía (Avenida 63), que permite el acceso al personal técnico las 24 horas del día, para atender las labores de operación y mantenimiento, suministro de combustible, repuestos, equipos y la oportuna de atención de averías”, explicó Luis Pacheco Morgan, gerente de electricidad del ICE.

Pacheco agregó que es necesario mantener sin obstáculos esa ruta que, hasta ahora, se utiliza como botadero ilegal de residuos y que afecta seriamente la continuidad del negocio y la prestación del servicio público de electricidad.

Una vecina de la zona, Cándida Hernández, al enterarse de este proyecto lo aplaudió pero también manifestó su preocupación:

“Está bien que arreglen esa calle, pero nosotros no vivimos allí, nosotros vivimos antes. Entonces, por qué la limpieza no la hacen desde la entrada de La Carpio, si eso le corresponde a la Municipalidad también”.

“Nuestras calles están llenas de basura, producto de esos camiones que entran tirando todo. La comunidad de San Vicente tiene títulos de propiedad, ¿por qué no nos arreglan las calles?, y, ¿por qué no le hacen un asfalto?”, se preguntó Hernández

Tipos de Basura

El mal olor que emana de los desechos (del relleno sanitario y de los vertederos ilegales) es la queja de todos los días entre los vecinos de La Carpio, Pavas, Belén, Cariari y de los trabajadores de EBI y del ICE.
En ambos basureros se reciben constantemente todo tipo de desechos como materiales de construcción, basura familiar, orgánica, animales muertos, llantas de carros, colchones, plásticos, madera, cables y pañales sucios, entre otros.

Los vecinos manifestaron estar muy preocupados porque en los basureros ilegales reciben todo tipo de basura y chorrean líquidos que se filtran al suelo y que podrían contaminar las aguas subterráneas.



La basura sustenta a los “buzos”

Vecinos de La Carpio rescatan comida y objetos de los vertederos como forma de subsistir.

Jairo Fonseca Marchena es un buzo que tiene cinco meses de venir a este sector a buscar “chunches” para llevar a su casa. El recolector comentó a UNIVERSIDAD que en ese sitio ha encontrado mecates, canastas para echar ropa sucia, sillas y mesas en mal estado que “desbarata” y utiliza como leña para cocinar sus tortillas por las mañanas.

Con más tradición en el oficio de hurgar en la basura, Georgina Calero es una mujer con ocho meses de embarazo y ya tiene años de utilizar este basurero clandestino como fuente de ingreso y comida.

“Yo he encontrado cobre, adornos para mi casita, juguetes y hasta plata. Por eso, siempre me doy la vuelta por aquí”, detalló Calero.

Basura que enferma

La Carpio está conformada por ocho sectores en los que viven más de 23 mil habitantes, según el censo que el Ebais de la Carpio efectuó en el 2017.

Para la doctora, Ingrid Chávez Valverde, del Ebais de La Carpio, vivir cerca de la basura constituye un peligro inminente de infecciones y enfermedades, como el dengue, el zika, chikungunya, influenza, hepatitis viral, tórsalo, infecciones respiratorias agudas, diarrea, enfermedades de la piel y alergias, entre otras.

Algunas medidas de prevención que recomienda Chávez a los vecinos de La Carpio son: lavarse constantemente las manos, fumigar y limpiar bien las casas especialmente baño y cocina, si tienen que recoger agua para beber, hacerlo en estañones limpios y evitar el contacto con moscas y ratones que son animales que trasmiten enfermedades contagiosas.

Los vecinos de San Vicente, día tras día tienen que lidiar con toda la basura ilegal que tiran alrededor de sus casas, “la comunidad de San Vicente es la más afectada al estar al menos de 20 metros de ambos basureros a cielo abierto y tener como patio el relleno sanitario de EBI”, se lamentó Humberto Meza, vecino de la zona.

“Solo nosotros, los que vivimos aquí, damos fe de la pestilencia que nos rodea todos los días. Esto es un cáncer. Los camiones que entran todos los días a La Carpio pasan regando la calle de fétidos líquidos y nos perfuman de “hediondez”. Nosotros no podemos seguir viviendo así. Por favor pedimos ayuda ya que nadie toma el control de esto”, dijo Meza.

José Antonio Mora es un adulto mayor que vive solo en una casa ubicada cerca del relleno sanitario de EBI, tiene tres años de tener una ulcera en el pie derecho y por esa razón siempre mantiene vendada su extremidad y cubierta con una bolsa plástica, para protegerla de las moscas que vuelan cerca de su casa.

Irma Ramírez, vecina también de ese sector, comentó a UNIVERSIDAD que su esposo tiene más de una semana de estar con gripe y mucha tos y que, además, su hija padece de rinitis crónica. La vecina se queja de que vivir en medio de pestilencia y aire contaminado demora la sanación de ambos.

“Necesitamos ayuda, sino vamos a tener que hacer una huelga y ver qué hacemos con nuestras propias fuerzas. Nosotros buscamos entidades a las que les compete solucionar este problema de basura a cielo abierto, pero ellos están chineando esta ilegalidad. Y, ¿por qué? ¿Qué hay detrás de todo esto? Necesitamos una pronta respuesta”, manifestó Ramírez.



Esperanza para La Carpio

Construcción de la escuela en ilusiona a pobladores de La Carpio

Una de las buena noticias que la comunidad de La Carpio recibió este año es el arranque oficial de la construcción de una nueva escuela que recibirá a más de mil estudiantes de esa barriada.

La obra tiene un costo superior a los $7 millones y consiste de dos edificios de tres pisos, 36 aulas académicas, dos comedores, espacio administrativo, biblioteca y laboratorio de cómputo.

Además, contará con un área deportiva, planta de tratamiento y tanques de almacenamiento de agua.

Dicha construcción tiene como objetivo fortalecer la equidad, la inclusión y la calidad académica de la población, la infraestructura contará con un espacio arquitectónico que les permitirá una mejor interacción y tener una escuela de primer nivel.
Según datos del MEP, este centro educativo es parte del Proyecto de Fideicomiso en Educación MEP-BID-BNCR, cuya inversión es de $167.5 millones y tiene por objetivo cubrir las necesidades educativas de más de 35 mil jóvenes de todo el país.

Fuente: Unidad Supervisora del Fideicomiso en Educación del MEP



‘‘Siempre llamábamos y lo que nos decían era que nuestra denuncia estaba en trámite.
Nunca tuvimos respuestas. Ese trámite debe haber quedado en el escritorio de alguien porque nunca nos contestaron”.

Patricia Campos, Gerente general Empresas Berthier.

(Créditos: Foto: Miriet Ábrego)


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