UNA frena inversión de $14,5 millones en obras cuestionadas

El rector Salom anunció al presidente de la comisión legislativa de Ciencia, Tecnología y Educación que someterá la obra a consideración con la posibilidad de que incluso se declare desierto el proceso administrativo.

La Universidad Nacional (UNA) informó a la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación de la Asamblea Legislativa que suspenderá las obras de infraestructura por $14,5 millones en el espacio en que actualmente se encuentra la Plaza de la Diversidad del campus central Omar Dengo, en Heredia, informó el diputado liberacionista, presidente de ese foro, Wagner Jiménez del Partido Liberación Nacional (PLN).

Jiménez expresó su satisfacción por la decisión que le comunicó el propio rector de la UNA, Alberto Salom, quien hasta ahora había defendido la continuidad de la inversión por su valor cultural y de conectividad entre los principales edificios centrales de la institución que dirige.

Según comentó el diputado Jiménez, el rector le argumentó dos motivos principales la decisión de suspender el proyecto: primero una serie de “problemas de construcción” y segundo que además “sometería nuevamente a discusión la conveniencia de la aprobación de estas obras”.

El diputado liberacionista destacó especialmente la segunda justificación y agregó que el rector Salom le aseguró que en reunión del Consejo Universitario “se someterá a consideración la posibilidad de que se declare desierto el proceso administrativo”.

La comisión de Ciencia, Tecnología y Educación recibió al rector Salom apenas el jueves pasado, en medio de una sesión en la que varios diputados expresaron su desacuerdo por los altos montos a invertir en las obras, que consideraban de bajo impacto educativo en el complicado entorno financiero del país

Al respecto, Jiménez indicó que interpreta el nuevo movimiento del jerarca de la UNA como una reconsideración producto de ese intercambio, una actitud que “agradeció” y ante la que prometió cambiar “las reglas del debate” si la decisión se toma antes del lunes, cuando continuará la comparecencia del director universitario.

“El debate no se va a suspender, pero sí consideraría importante que si se toma esa decisión (frenar el proyecto) antes de continuar con el espacio de preguntas, darle un espacio para que él anuncie que se va a declarar desierta la obra”, indicó.

“Yo logro interpretar que efectivamente el intercambio de ideas y la formulación de preguntas en la comisión ayer ha surtido un efecto positivo y que él ahora lo está valorando para llevarlo al Consejo Universitario”, puntualizó.

Sobre la posibilidad de declarar desierto el concurso, el jefe de fracción liberacionista Carlos Ricardo Benavides, uno de los más críticos con las obras, comentó que “es sólo un buen primer paso”, pues “el segundo y más importante es redefinir el destino de los recursos, invertir en obras realmente prioritarias, mejorar la calidad y cantidad de sedes regionales”.

Falta de permiso

El rector de la Universidad Nacional, Alberto Salom, confirmó la noticia este jueves en Noticias Monumental, en donde señaló que la licitación para construir la Plaza de la Diversidad y la Casa Estudiantil no cuenta con el permiso del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA); esto significa que “existen elementos de legalidad para no adjudicar la obra”.

El jerarca indicó también que esta decisión se toma por conveniencia política “para bajar los ánimos acalorados”; sin embargo reiteró que los recursos igual se invertirán en otro proyecto.

Salom espera que, tras dar marcha atrás con el proyecto, la Asamblea Legislativa devuelva al Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), los ¢10.000 millones que recortó el pasado miércoles.

“Creo que podemos llegar a punto de equilibrio. Me gustaría ayudar a que la Asamblea contraiga esa decisión para que las universidades cuenten con esos ¢10.000 millones”, mencionó Salom.

Durante la primera sesión de Salom en el Congreso, el diputado de Restauración Nacional (PRN), Jonathan Prendas, cuestionó que el proyecto no contaba con los permisos requeridos por parte del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), un punto que puso en jaque la viabilidad del proyecto.

Según comentó el diputado Jiménez, Salom Habría reconocido que no contar con todos los permisos “iba a complicar asignar ese contrato”, motivo que facilitó la decisión tomada en relación con pausar el proyecto.

En sus intervenciones ante los diputados, eso sí, Salom indicó que la decisión dependería de las autoridades universitarias en su conjunto, pues no puede tomar las decisiones unilateralmente. “Legalmente hay un espacio en el que la administración podría intervenir, pero no es fácil. Yo lo voy a someter a consideración de la Universidad”, señaló.

Además, Salom había manifestado temores ante una eventual demanda de la empresa constructora; sin embargo, la falta de permisos igualmente no permitiría continuar con la adjudicación ya publicada.

De cualquier manera, los diputados, que habían aprobado una excitativa unánime para que Salom y la UNA detuvieran las obras, celebraron la decisión, pues consideraban que los recursos podrían emplearse más bien para fortalecer instalaciones en sedes regionales o ampliar las capacidades universitarias generales a través de la construcción de aulas o laboratorios.

Las obras planteadas incluían la construcción de un museo, algunas  aulas y rampas de acceso para los principales edificios de la institución, así como una reconstrucción de la soda y de las oficinas estudiantiles de la sede central.

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