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Un 65% de los alimentos que se consumen en el país contiene residuos de agroquímicos

El 19,5% de los productos tiene restos de plaguicidas por encima de la normativa establecida a nivel nacional, según un estudio del Sistema Fitosanitario del Estado.

Los costarricenses tienen muchas limitantes para consumir alimentos libres de plaguicidas que implican riesgos para su salud, confirmó un estudio desarrollado por la Unidad de Control de Residuos, del Departamento del Plaguicidas del Sistema Fitosanitario del Estado (SFE), en el cual se evidenció que un 65% contiene restos de alguno de estos productos.

De acuerdo con Henry Picado, miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) solamente el 35% de los alimentos que fueron analizados en este estudio está libre de residuos de plaguicidas.

Se analizaron 5.186 muestras de vegetales, frutas y verduras durante el año 2019, de las cuales 3.482 muestras eran productos con intención de importación; es decir, tomadas en aduanas, y 1.704 vegetales producidos en Costa Rica.

“Aún peor, el informe reveló que el 19,5% de los productos tiene restos de plaguicidas por encima de la normativa establecida a nivel nacional. Una situación grave es la presencia de moléculas prohibidas en el país, encontradas en los vegetales frescos; por ejemplo, el Carbofurán y el Ometoato”, señaló el experto.

Precisamente, el Carbofurán es un insecticida altamente tóxico que genera lesiones en órganos genitales (testículos y útero).

Otro hallazgo que genera una enorme preocupación es la presencia de Fipronil, que es el agroquímico responsable de la intoxicación de 2 millones de abejas en la zona de Esparza hace unas semanas.

Asimismo, se encontró Clopirifos Metamidofós (Tamarón) y Cipermetrina en el chile dulce, lo que lo hace junto al culantro y al apio los vegetales frescos con mayor contenido de residuos.

El Clorpirifos ha sido cuestionado en el mundo pues se han reportado efectos en la capacidad de aprendizaje de las personas menores de edad que lo consumen y se encuentra prohibido en varios países.

“Las personas agricultoras enfrentan una profunda crisis económica, y uno de los principales flagelos ha sido el endeudamiento para la compra de insumos agropecuarios, pues según el Ministerio de Economía Industria y Comercio (MEIC), enfrentan serias distorsiones y sobreprecios en la venta minorista de agroquímicos”, señaló Picado.

Los reportes del MEIC muestran que estos plaguicidas tienen sobreprecios de hasta un 50% sobre el valor de importación; es decir, «que a los agricultores le cobran precios de usura», explicó Picado.

El especialista recordó que Costa Rica importó en 2018 la cifra récord de 18,6 millones de toneladas de ingredientes activos de agroquímicos, de los cuales una parte se reexporta hacia Centroamérica, pero la mayoría es comercializada en el país, generando la fama de que es la nación que consume más agrotóxicos por hectárea cultivada.

“Pese a esto, no existe ninguna iniciativa por parte del Poder Ejecutivo ni para bajar los niveles de contaminación con residuos de plaguicida en la comida, ni para controlar el distorsionado mercado de los plaguicidas”, agregó Picado.

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