País

Tattenbach busca mayor concentración de poder mediante una reforma al Minae

Proyecto de ley busca eliminar participación de gobiernos locales y organizaciones comunales en administración de parques nacionales y que las decisiones de los consejos regionales y locales de áreas de conservación no sean vinculantes.

El ministro de Ambiente Franz Tattenbach expuso hoy en la Comisión de Reforma del Estado de la Asamblea Legislativa que pretende “recuperar la rectoría” del medio ambiente mediante un proyecto de ley denominado Fortalecimiento de Competencias del Ministerio de Ambiente y Energía.

El proyecto (No. 23213) busca ese objetivo esencialmente mediante a transformación de instituciones, principalmente el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), de ser consideradas órganos de desconcentración máxima a desconcentración mínima.

La diferencia estriba esencialmente en que la desconcentración máxima implica que el superior jerárquico institucional, es decir, el Ministro, no puede girar órdenes a la institución. Es decir, la reforma implica que el Ministro de Ambiente, en este caso Tattenbach, pasa a tener de hecho mayor control sobre el trabajo cotidiano de las instituciones.

Respecto a la Setena, su secretario Ulises Álvarez dijo que la reforma afecta a la Comisión Plenaria, donde participan representantes de instancias como los ministerios de Agricultura o Salud, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados o el Concejo Nacional de Rectores (Conare). “Eso le ha quitado rectoría al Ministro y al Minae”. Dijo que la comisión es prescindible pues la institución cuenta con una “unidad técnica muy fortalecida”.

Rafael Gutiérrez, viceministro de Ambiente y además director del Sinac, reconoció que “se ha comentado mucho el tema de la participación de la sociedad civil”, con la cual, según reconoció, “tradicionalmente hemos desarrollado un esquema de trabajo conjunto, por ejemplo en corredores biológicos, los comités apoyan, los consejos locales y regionales y el consejo nacional de áreas de conservación con toma de decisiones”.

“En este proyecto -especificó- retomamos esa fase fundamental de la institución donde los consejos regionales se vuelven órganos consultivos, pero no decisorios”. Es decir, actualmente esos consejos, conformados en cada caso por representantes de organizaciones locales y gobiernos locales, toman decisiones que son de carácter vinculante, pero con la reforma no pasarán de emitir una opinión que el jerarca Tattenbach podrá o no tomar en cuenta.

Gutiérrez aseveró: “sí creemos en la participación de la sociedad civil a la hora de alimentar la discusión de problemática ambiental, por eso el proyecto mantiene esa figura de los consejos regionales como consultivos”, pues cuestionó su capacidad para abordar temas técnicos que tiene que ver con administración pública.

Tattenbach llegó a la Comisión además informando que traía un texto sustitutivo al proyecto, con recomendaciones hechas por la Contraloría General de la República (CGR), aunque dijo que no cambiaba nada del fondo que diputados y diputadas ya conocen.

Detalló entonces que en lo que respecta al Sinac, como se dijo pasa de desconcentración máxima a mínima “con independencia técnica especializada”, según sugirió la Setena.

Actualmente se estructura de la siguiente manera: director ejecutivo, secretaria ejecutiva, Consejo Nacional de Áreas de Conservación, consejos regionales de áreas de conservación, consejos locales de áreas de conservación; director de áreas de conservación y oficinas subregionales.

La estructura propuesta es la siguiente: director ejecutivo con un consejo técnico consultivo, director de área de conservación con consejo técnico consultivo regional y con comisiones técnicas ad hoc, y oficinas subregionales. Es decir, se eliminan del todo los consejos regionales y locales, pues según Tattenbach “nunca han existido en la práctica”.

Otros órganos que pasan de desconcentración máxima a mínima, es decir, a recibir directamente órdenes de Tattenbach, son la Comisión Nacional de la Gestión de la Biodiversidad (Conagebio), así como los parques nacionales Manuel Antonio, Isla San Lucas y Marino Ballena, que pierden su junta directiva, que incluye en cada caso a organizaciones locales y municipalidades, y pasan a ser administrados por el Minae.

Entre las consultas hechas por quienes integran la Comisión se puede destacar la de la socialcristiana Vanessa Castro, quien en primer lugar cuestionó: “ustedes señalan se devuelve la rectoría, yo difiero porque la rectoría existe”. Preguntó si existe un estudio técnico que fundamente que los cambios propuestos incidirán en una mayor eficiencia, a lo que Tattenbach replicó que “se trabajó muy conjuntamente con el Mideplan”.

La frenteamplista Rocío Alfaro preguntó si el proyecto no es regresivo en lo que respecta ala participación ciudadana, lo cual según dijo incluso puede implicar roces constitucionales. En este caso, Tattenbach dijo que “creemos que no es regresivo” y se preguntó “¿cómo vamos a interpretar la participación? No podemos tener una participación vinculante para interpretar la norma, es un tema técnico”.

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