La Superintendencia General de Valores, tras una solicitud realizada por una de las inversionistas del Fondo de Inversión de Desarrollo de Proyectos Monte del Barco, subsidiaria de Aldesa, ordenó suspender una asamblea programada para este 12 de agosto mientras analiza las acciones por tomar.
La Asamblea convocada tenía por objetivo dar a conocer y aprobar un plan para desinscribir el fondo de inversión de la Sugeval «y continuar administrándolo como una sociedad anónima».
Según la solicitud presentada por Marlen Navarro, inversionista del fondo, el objetivo de la convocatoria no se detalló a todas las personas involucradas, sino solamente a quienes solicitaron expresamente la información.
Además, indica, el mecanismo de convertir el Fondo de Inversión supervisado por la superintendencia correspondiente en uno administrado por una sociedad anónima no corresponde.
Según explica la inversionista, de acuerdo con la misma información provista por la empresa, se han incumplido las políticas de inversión y lo que corresponde es la liquidación del fondo, pues desde abril este «excede el nivel de endeudamiento» permitido por el Reglamento general sobre sociedades administradoras y fondos de inversión.
El abogado y esposo de Navarro, Ronny García, explicó que cuando se establece un fondo de inversión se pactan reglas que deben cumplirse para minimizar el riesgo de los inversionistas, pero una vez que se violan las políticas de inversión de dicho fondo, lo que corresponde es la disolución, que en su criterio, es lo que procede en el caso de Monte del Barco. «Lo que corresponde ahora es liquidar y darle a la gente lo que le toca, no meterlo en una figura aún más riesgosa», dijo.
Así, consideró, la intención de la convocatoria inicial era una «como si fuera un fondo que está operando con normalidad, que no es el caso». Más bien, dijo, de haberse realizado y aprobado el plan propuesto por Aldesa, los inversionistas habrían quedado en una condición más vulnerable, pues no contarían con la supervisión de la Sugeval.
En respuesta a la solicitud de Navarro, la superintendencia consideró «que es razonable y prudente la suspensión de la asamblea convocada para el 12 el agosto del presente año. Lo anterior, sin perjuicio de que esta Superintendencia continúe con el conocimiento de los demás elementos señalados por el inversionista, y que se proceda con las acciones necesarias para su adecuada atención según el marco normativo correspondiente».
«Aldesa siempre ha hecho lo que ha querido», dijo García, «pero esta vez no».
