Situación fiscal, crecimiento económico y productividad: retos para ingresar a OCDE

Secretario General de organismo internacional presentó conclusiones de evaluación sobre Costa Rica.

Con la intención de integrarse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Costa Rica ha apostado por ser parte de los países de gran desarrollo económico, social y político; para ello deberá superar tres retos esenciales: mejorar su situación fiscal, lograr un mayor crecimiento económico y fortalecer la productividad y competitividad.

En una visita de dos días, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, presentó formalmente el estudio económico de la organización sobre Costa Rica, a diez meses de haber iniciado formalmente el proceso de ingreso. La OCDE es reconocida a nivel mundial porque sus países integrantes desarrollan las mejores políticas públicas a favor del bienestar económico y social de sus pueblos.

Dicho informe plantea tres retos esenciales que deberá solventar Costa Rica a través del desarrollo de políticas e iniciativas: restaurar la sostenibilidad fiscal, hacer que el crecimiento sea más inclusivo, especialmente para los trabajadores informales y las mujeres y a la vez adoptar reformas que potencien la productividad.

Gurría fue enfático en que para llegar a ser miembro de OCDE es necesario un compromiso conjunto de los principales actores de la sociedad, incluyendo gobierno, sector sindical, empresarial y sociedad civil y que todos deben estar convencidos de que este proceso de adhesión es vital en el impulso para alcanzar un mayor desarrollo.

“Este proceso no puede, ni debe ser visto, como un proyecto únicamente del gobierno, sino que los invito a todos a colaborar y a participar activamente a efecto de darle un mayor impulso tanto al diseño como a la implementación de políticas públicas en beneficio de todos los costarricenses”, indicó el secretario general de OCDE.

Costa Rica ha alcanzado altos niveles de bienestar social como educación, medio ambiente, salud, vivienda, satisfacción, alta esperanza de vida -muy por encima de Latinoamérica-, es un atractivo como destino de inversión; todos ellos, elementos que le hacen merecedor de trabajar para incorporarse a la organización internacional.

Para ello, deberá trabajar inicialmente en su situación fiscal, pues tanto la deuda pública como el déficit han crecido velozmente, lo que pone presión sobre las políticas públicas actuales.

Sanear finanzas públicas

Según el estudio, la deuda pública pasó de un 28% en 2009 a más del 40% en estos momentos. Para OCDE se requiere que el país realice un ajuste fiscal de al menos un 3% del Producto Interno Bruto (PIB) para que la deuda regrese a un nivel estable.

Recientemente, los organismos de calificación han rebajado a Costa Rica a un nivel inferior al grado de inversión y su prima por riesgo país ha aumentado; todo esto afecta la atracción de inversión extranjera directa y las posibilidades de apoyo internacional.

Precisamente, la reforma tributaria propuesta por el gobierno para incrementar sus ingresos, que ascienden a poco más del 20% del PIB, y que de paso se encuentra por debajo de la media de OCDE, que es de 34%, es bien vista por la organización.

Pero es urgente entrarle al tema del gasto público, pues existe una rígida asignación de los recursos y poco control del gobierno sobre esto, ya que un 83% de este, ya viene determinado por mandatos constitucionales y legales. Existe una fuerte presión por el gasto salarial en el sector público.

Adicionalmente, indicó Gurría, esta medida deberá complementarse con la puesta en marcha de un programa de estabilización fiscal a mediano plazo, que permita contener el gasto público y mejorar su calidad y eficiencia. Esto incluye un aumento en la transparencia y controles de las finanzas.

Asimismo, OCDE recomendó al país fortalecer la efectividad de la política monetaria para lograr la estabilidad en los precios, y a su vez, desvincular el nombramiento del Presidente del Banco Central del ciclo político para mejorar las normas de responsabilidad atribuidas a este puesto.

Otra alternativa, para solventar la situación económica del país, se centró en establecer un sistema de garantía de depósitos que cubra a todos los bancos.

En este marco, recientemente el Incae Business School realizó un conversatorio con diversos expertos para analizar la situación fiscal y macroeconómica del país y las posibles soluciones que podrían desarrollarse.

Coincidentemente con el informe de OCDE, en dicho encuentro los especialistas determinaron que el país enfrenta una situación muy singular en materia económica y fiscal, se ha presentado un incremento del gasto público, poco crecimiento de los índices económicos, una alta apreciación de la moneda, aunado a una situación social relacionada con desempleo, pérdida de capacidad adquisitiva, una educación con grandes desafíos, que requiere un mayor vínculo con las necesidades empresariales. Todo confluye en la necesidad de establecer un norte claro sobre las políticas públicas y el tipo de país que se quiere.

Ante estos temas, los expertos consideraron que las alternativas que plantea OCDE pueden ser de gran apoyo para solventar y levantar las finanzas y sostenibilidad fiscal y económica del país.

Beneficio para todos

El segundo reto que tiene el país para lograr su adhesión a OCDE es trabajar por alcanzar un mayor crecimiento económico que beneficie a todos los costarricenses, pues existe una fuerte desigualdad.

Para esto es vital mejorar la eficiencia de las políticas sociales. En especial, según el informe, se debe trabajar en la educación, pues señaló Gurría que, a pesar de que Costa Rica invierte más del 7% del PIB en este rubro, el organismo considera que los resultados son bajos.

“Sólo el 40% de la fuerza laboral ha terminado la secundaria, muy lejos de los niveles de la OCDE que alcanzan el 75% y también de otros países en América Latina. Así como la prueba PISA muestra que, en matemáticas, Costa Rica ocupa la posición 56 de un total de 64 países”, indicó Gurría en su informe.

OCDE refirió a la necesidad de que los programas educativos estén más empatados con la calidad y los resultados, de manera que se diseñen políticas educativas con énfasis en distribuir los recursos de manera más equitativa y combatir el abandono escolar (ver entrevista: En la senda educativa).

 Esto está íntegramente relacionado con las oportunidades e ingresos de la población, pues en la actualidad el 10% de la fuerza laboral costarricense más rica gana 32 veces más que el 10% de la fuerza laboral más pobre.

Según OCDE existe una enorme desigualdad, relacionada fuertemente con la limitada participación laboral de la mujer, pues menos de la mitad de las mujeres en edad de trabajar se encuentran activas en el mercado, producto, en gran medida, de sus responsabilidades en el cuidado de los hijos.

Ante este panorama, la organización recomienda fortalecer los servicios públicos de cuidado infantil y la educación en primera infancia.

Por otra parte, la informalidad laboral incide en la desigualdad, pues alcanza el 45% del empleo, que podría ser sustentado con una política que reduzca los costos laborales no salariales; agilizar el proceso para registro empresarial -adaptándolo a las necesidades de las pequeñas y medianas empresas- y reforzar el cumplimiento de las normativas.

A la vez, es vital mejorar los índices educativos de la mano con la mejora sustancial de los centros educativos y estudiantes menos favorecidos. Aunado a esto impulsar un sistema de aprendizaje en el que participen activamente los empleadores, de manera que corresponda a las necesidades del sector productivo.

La competitividad como norte

La tercera prioridad que marcó OCDE para la integración de Costa Rica es el fortalecimiento de la productividad y la competencia, pues aunque el país ha logrado atraer mucha inversión extranjera directa, las empresas locales requieren mayor valor agregado y fortalecer su productividad para insertarse en las cadenas globales de valor.

Entre sus recomendaciones, Gurría aseguró que es vital impulsar reformas que incrementen la competencia, que mejoren el gobierno corporativo de las empresas públicas, fomenten la innovación, faciliten el acceso al financiamiento y modernicen las infraestructuras de transporte.

Otras medidas deberán estar relacionadas con que el sector bancario cree condiciones más equilibradas entre los bancos públicos y privados y que se aumente el gasto del PIB en atracción de inversión, simplificar el marco institucional para tener una mayor calidad de infraestructura aérea, portuaria, ferroviaria y de carreteras.

Frente a esta serie de retos, Alexánder Mora, ministro de Comercio Exterior y coordinador del proceso de ingreso del país a OCDE, indicó que este informe es un paso vital en la ruta trazada por Costa Rica, los aportes contribuirán a la labor de diagnóstico que ya realiza el gobierno, desde sus diversas entidades, para impulsar iniciativas dirigidas a lograr un crecimiento económico y social sostenido.


 

OCDE: 10% de la población más rica, gana 10 veces más que el 10% más pobre

Costa Rica: 10% de la población más rica, gana 32 veces más que el 10% más pobre

OCDE: 75% de la fuerza laboral ha terminado la secundaria

Costa Rica: 40% de la fuerza laboral ha terminado la secundaria

OCDE: 2,4% del PIB en incentivos para inversión directa

Costa Rica: 0,5% del PIB en incentivos para inversión directa
Cifras de países de OCDE versus Costa Rica

 


Empresarios apuntan a trabajo público-privado para ingresar a OCDE

El ingreso de Costa Rica a OCDE debe estar acompañado del compromiso de todos los sectores, entre ellos los empresarios, quienes han venido impulsando una serie de iniciativas que les permita participar de decisiones consensuadas para alcanzar los objetivos planteados por la organización de países.

Francisco Gamboa, director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Costa Rica, indicó que desde la banca empresarial están totalmente de acuerdo con la posición de OCDE y sus planteamientos, sobre todo cuando señalan que el principal problema está relacionado con los índices macroeconómicos y el déficit fiscal.

Para ello, indicó el empresario, están trabajando en una comisión público-privada para definir las acciones que se podrán emprender y las alternativas para alcanzar los objetivos solicitados por OCDE.

Gamboa fue enfático en que muchos de los rezagos planteados por el foro de países no son producto de sectores específicos, sino de gobiernos anteriores que han tenido a su cargo de la ejecución de políticas públicas.

Tal es el caso del rezago en educación y promoción de la innovación, en la mejora del desarrollo del recurso humano, para que esté calificado y responda a las necesidades del mercado.

“Para alcanzar mayor competitividad es necesario permitir una mayor participación privada en la generación de energía, de manera que la industria tenga acceso a energía de menor costo, además de una mayor inversión en infraestructura, racionalización de trámites, formación dual y aprovechamiento de la ley del Sistema de Banca para el Desarrollo y de la Ley de Garantías Mobiliarias. Todas estas son cosas que OCDE ha señalado que urgen”, añadió.


En la senda educativa

Sonia Marta Mora, ministra de Educación Pública asegura que país va por el camino correcto

Uno de los temas que recalcó OCDE en su estudio económico de Costa Rica fue la alta inversión que realiza el país en materia educativa, sin embargo, señaló que los resultados no son suficientes.

Ante esto, la ministra de Educación Pública, Sonia Marta Mora, comentó a UNIVERSIDAD que se ha venido incrementando la inversión en educación, que sí se han mostrado resultados y que la política va orientada a destinar el 8% del PIB a este rubro.

¿Con la inversión que se realiza en educación, qué logros ha obtenido el país?

Por ejemplo, lo que tiene que ver con exclusión del sistema educativo, pasamos de una exclusión de 3,4% en primero y segundo ciclo en el año 2005 a un 1,3% en 2015. En secundaria diversificada era del 12,5% en 2005 y ahora es del 9,2%. En educación técnica pasamos del 11,7% al 6,9%.

En cobertura secundaria pasamos de 77,5% en 2005 al 95,3% en 2015, en cuanto al rendimiento académico en pruebas de bachillerato, en 1996 la promoción era 56,79% y en 2015 de 70,1%.

¿Entonces, considera usted que sí se ha visto reflejada la inversión que hace el país en educación?

Efectivamente, una inversión creciente sí se ha traducido en resultados, por eso nosotros defendemos fuertemente el avance hacia el 8% del PIB de inversión en educación y argumentamos que no se puede comparar lo que se invierte según el PIB de los países de OCDE con lo que invierte Costa Rica, pues lo que nosotros invertimos no alcanza ni la tercera parte de lo que hacen estas naciones desarrolladas.

Por ejemplo, Costa Rica en el 2011 invertía en educación $626 por persona, OCDE en promedio $1.980. Por lo tanto, considero que debe existir un énfasis simultáneo en inversión y resultados y esos resultados son medibles en el largo plazo.

Claro que hubo decisiones que Costa Rica debió tomar más temprano, por ejemplo la política de inversión en infraestructura, las reformas curriculares que deben actualizarse cada cinco años, algunas tienen hasta 10 años de no verse.

El informe de OCDE hace un abordaje sobre la necesidad de que la educación esté orientada más a las necesidades del sector productivo y el mercado. ¿Qué opinión le merece esta posición? ¿Qué iniciativas están impulsando en este sentido?

Sobre el abordaje que hace el informe al relacionar educación con mercado laboral indica que la educación dual puede favorecer la incorporación al mercado laboral y mejorar los indicadores de empleo juvenil.

Nosotros estamos trabajando este tema, desde mucho antes del informe de OCDE. Queremos desarrollar nuestro propio modelo de educación dual y para ello firmamos un convenio con la Cooperación Alemana. La idea es generar una cátedra costarricense de educación dual, crear un posgrado para formar a las personas con la visión que tenemos en nuestro país sobre el tema e impulsar un plan piloto.

Queremos hacer nuestra propia propuesta, porque no podemos trasplantar una experiencia de otro país, con nuestra realidad. Lo haremos dentro de un concepto de educación para formar seres humanos integrales, no solo personas para el mercado laboral, sino que se integre la movilidad social ascendente y la satisfacción del mercado productivo.

OCDE plantea que se debe ofrecer atención de los niños para lograr una mayor incorporación de las mujeres al mercado laboral. ¿Qué están trabajando en este tema?

Estamos trabajando una ampliación de la cobertura del ciclo materno, que va de los 4 años y tres meses hasta los 6 años y tres meses. Ampliamos la cobertura desde un proceso de aprendizaje desde la temprana infancia.

Entre más temprano comiencen los procesos de aprendizaje, no solo de cuido, nutrición y protección sino de enseñanza, mayor es la posibilidad de éxito escolar en los niños. Y esto tiene una consecuencia en el bienestar social y la economía del país.


 

 

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