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Segundo estudio de suero equino ajustará dosis de acuerdo a peso del paciente

Nuevas pruebas se harán con 129 pacientes más que en el primer ensayo y tomará en cuenta el peso para suministrar la cantidad necesaria del producto.

Con el anuncio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) de que el segundo protocolo para la aplicación del suero equino en pacientes COVID-19 está pronto a empezar, los científicos encargados preparan las modificaciones para estas nuevas pruebas, entre las que se encuentra ajustar la dosis suministrada de acuerdo con el peso del paciente.

Según el investigador del Instituto Clodomiro Picado (ICP), de la Universidad de Costa Rica (UCR), Alberto Alape, el protocolo involucra cuatro grupos de pacientes que van a recibir diferentes dosis.

«En el primer ensayo se dio una sola dosis. Algunos pacientes respondieron aparentemente bien y en otros el medicamento no tuvo efecto. Una interpretación de los resultados es que los pacientes eran de muy diversas características, habían unos de más de 150 kg y otros de 60 kg, entonces la misma dosis para los pacientes se diluye en el volumen del paciente y no va a tener el mismo resultado. Como conclusión, para el segundo estudio se van a ajustar la dosis de acuerdo al peso del paciente», explicó.

Alape detalló que durante el primer ensayo 13 pacientes recibieron un producto y 14 otro, con pacientes de ambos grupos que evolucionaron bien. Al no tener datos diferentes, los investigadores aplicarán ahora el compuesto más económico en cuanto a su producción.

«En el primer ensayo había un producto dirigido contra la proteína de la espícula y había otro que tenía anticuerpos contra esta y contra otras proteínas virales; la pregunta era si con solo anticuerpos contra la espícula era suficiente. Como no se detectaron diferencias entre los dos grupos de pacientes, se decidió que se va a seguir adelante con el producto más simple, el que tiene solo anticuerpos contra la proteína de la espícula», afirmó.

Sobre el trabajo, el investigador del ICP resaltó la importancia de los estudios en sí mismos, ya que «hacer investigación clínica en el país no es fácil, no había habido ningún ensayo clínico intervencional en el país desde hace 15 años», por lo que considera que los objetivos planteados originalmente se cumplieron a cabalidad.

«Por la divulgación que se tuvo no se si se crearon más expectativas de la cuenta y se esperaba que íbamos a ‘pegar’ la dosis de una vez y que todos los pacientes iban a salir bien. Desde nuestra perspectiva se cumplieron con los objetivos propuestos, se obtuvo información importante sobre la seguridad del producto, se llegó a la conclusión de cuál es el producto con el que hay que seguir y ahora pasamos de 27 a 156 pacientes en pruebas. Hay que ir paso a paso, no se obtienen respuestas definitivas al primer intento», aseguró Alape.

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