Proyecto para regular huelgas llega a su etapa final (con grandes discusiones pendientes)

Los diputados deberán definir en el Plenario legislativo temas de gran fuelle, incluidos los rebajos salariales, la posibilidad de disolver sindicatos y las huelgas contra políticas públicas.

El proyecto de ley 21.049 «para brindar seguridad jurídica sobre la huelga y sus procedimientos» llegó desde este lunes a su etapa final en el Plenario legislativo, donde ahora los diputados deberán realizar los últimos cambios que consideren pertinentes a la iniciativa antes de tomar una decisión definitiva sobre el mismo.

Quedan pendiente de discutir temas polémicos, como la forma en la que se realizarían los rebajos salariales a los funcionarios que participen de huelgas que sean declaradas ilegales, la posibilidad de disolver sindicatos por actividades ilícitas de sus integrantes —incluidos los bloqueos de carreteras— y la posibilidad de realizar movimientos contra políticas públicas.

Para resolver todos estos puntos, los diputados presentaron desde este lunes las últimas mociones de reiteración al proyecto, las cuales permitirán revisar propuestas de cambios que se desecharon en la comisión especial que tramitó el proyecto, pero que ahora podrán ser discutidas de nuevo por la totalidad de los diputados (no solo los del foro).

Actualmente, el texto propone nuevas limitaciones como la imposibilidad de que se realicen huelgas contra políticas públicas (solo por asuntos de relaciones laborales); así como la facultad de que la administración disuelva sindicatos si sus integrantes promueven actividades ilícitas o de que realice un rebajo de salarios retroactivo a los participantes de huelgas ilegales (desde el momento en que se solicita la declaratoria).

Además, el proyecto estipula una lista de servicios esenciales y otra de servicios estratégicos, en los que estarían prohibidas o limitados los levantamientos de huelga, a partir de criterios específicos.

Otro detalle del texto es que establece un modelo especial de huelga para el sector educativo, cuyos trabajadores podrían realizar movimientos hasta por 21 días naturales consecutivos o diez discontinuos, hasta que todo se resuelva entre las partes o se tenga que aplicar un arbitraje.

Todas estas reglas, sin embargo, podrían modificarse de última hora, y existen propuestas más y menos restrictivas.

Para realizar esos posibles cambios (o descartarlos), los diputados ya aprobaron sesionar de manera extraordinaria los días martes y miércoles por la mañana, por lo que se espera que el texto avance hasta su votación de forma expedita en los próximos días.

Los detalles del proyecto: 

Presión en las calles

Ante la presión sobre el acelerador, los grupos sindicales ya anunciaron medidas de presión esta semana en las inmediaciones de la Asamblea Legislativa. Allí, encabezados por los gremios del sector educativo, se mantienen concentrados desde esta mañana.

Las principales agrupaciones sindicales del país pujan contra el texto por considerarlo “restrictivo” y  “revanchista”, pues fue presentado inmediatamente después de la huelga que paralizó el ciclo lectivo de la educación pública nacional por tres meses (a finales del año pasado), cuando se discutía el proyecto de reforma fiscal, que terminó siendo aprobado.

Además, las principales agrupaciones sindicales ya anunciaron una “marcha nacional” para este martes, día en que los diputados empezarán a votar los últimos cambios del proyecto.

Ante estos movimientos, el presidente del Congreso y principal propulsor de la iniciativa, Carlos Ricardo Benavides (PLN), indicó que “entiende perfectamente que lo gremios (especialmente educativos) puedan no estar de acuerdo con otros puntos que no fueron acordados”. Sin embargo, recordó que el procedimiento para regular las huelgas en educación partió de “un acuerdo expreso que afortunadamente firmamos, porque las firmas están ahí para la historia y para lo que corresponda”.

Sobre el resto de temas del proyecto, se dice satisfecho, aunque reiterará algunos cambios. “Podría vivir perfectamente si aprobamos o no aprobamos mis mociones”, subrayó.

Eso sí, otros diputados impulsan iniciativas para dar una mayor laxitud al texto, incluido un texto sustitutivo que modificaba el grueso del texto y que achicaba las restricciones, impulsado por la liberacionista Franggi Nicolás.

Al respecto, la verdiblanca dijo que no reiterará ella esa propuesta porque su estado de embarazo e internación, pero que no descartaría que otro diputado lo haga por su cuenta. «Yo he estado hablado con varios de los compañeros que van a reiterar varias de sus mociones y que harán esfuerzos para corregir el texto», concluyó.

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