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Presunta pista clandestina del narcotráfico internacional se encuentra muy cerca de base de Guardacostas eliminada en Sixaola

En 2023 se giró la orden de sacar a Guardacostas del sitio; informe de la DEA señala que al año siguiente el extraditable Edwin López Vega habría comprado terrenos para construir una pista clandestina.

Una aparente pista clandestina detectada en el Caribe Sur se encuentra apenas a unos siete kilómetros de donde hasta mayo de 2023 se ubicó una base del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) y puede formar parte de rutas internacionales de tráfico.

Una rápida consulta en Google Maps arrojó que la aparente pista clandestina se ubica a 7,71 kilómetros (km) en línea recta hacia el norte desde el centro de Sixaola, y a escasos 2 km de la playa. En automóvil se encuentra a unos 20 minutos desde la pista aérea de Sixaola.

Como se dijo, en ese sector funcionó un puesto del SNG, que realizaba vigilancia en conjunto con autoridades panameñas a lo largo del fronterizo río Sixaola. Pero en aquel momento de 2023 el viceministro de Unidades Especiales del Ministerio de Seguridad Pública (MSP), Manuel Jiménez Steller, dio la orden de sacar al SNG de allí y mandarlo 100 kilómetros al norte.

Recientemente, se conoció la solicitud de extradición que la Agencia de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, en la que se consignó que el extraditable Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, habría comprado un terreno en Sixaola en 2024, con el propósito de construir una pista de aterrizaje clandestina, destinada al recibo de “aviones cargados de cocaína” que sería destinada a Estados Unidos, según lo consignaron medios como La Nación o CR Hoy.

Ruta internacional

Consultada al respecto, la criminóloga Tania Molina Rojas afirmó que “por supuesto” se trata de una ruta de tráfico internacional y recordó que extraditables como López Vega o Celso Gamboa son “investigados y solicitados en extradición por conspiración para traficar cocaína hacia los Estados Unidos”.

De seguido se refirió a la cercanía de la pista con la frontera con Panamá, pues se ubica a menos de 700 metros del río Sixaola. “Es muy interesante, porque no solo es eventualmente la llegada de avionetas en esa propiedad cargadas desde el sur del continente, sino que eventualmente podrían estar recibiendo droga por la vía marítima hacia ciertas propiedades”.

“Efectivamente, es una una gran posibilidad de que ellos estuvieran recibiendo avionetas cargadas desde Panamá, porque está demasiado cerca de Sixaola”, indicó, sin embargo, hizo la salvedad de que “nosotros no podemos decir que hay una relación estricta, pero uno sí puede decir que llama mucho la atención que a partir de mayo del 2023, ya en todo caso, este sujeto (López Vega) sabía que no había una base de guardacostas”, lo cual “le facilitó” establecerse en ese sector con la finalidad, según la DEA, de recibir “aeronaves que vienen desde el sur del continente, que es lógico”.

“Es lo único que podemos decir, porque yo no tengo esa certeza, usted tampoco, solo podemos hacer elucubraciones de que ¡oh casualidad!, cerraron esa base y ahora resulta que este tipo tenía una pista clandestina ahí, que hay una relación”, expresó.

Decenas de pistas

Tal como publicó UNIVERSIDAD la semana pasada, la supuesta pista está en la mira de las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía Ambiental por tala y movimientos de tierra que se han dado en sitios dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo (Regama).

De manera que, si bien es difícil establecer una línea de tiempo precisa, lo que sí está claro es que en mayo de 2023 Jiménez Steller ordenó sacar al SNG de la base que mantenía en Sixaola, y al año siguiente el extraditable López Vega habría adquirido la propiedad para construir su pista de aterrizaje clandestina, según la DEA.

La fecha de mayo de 2023 fue confirmada por el propio ministro Mario Zamora Cordero y Jiménez Steller en noviembre del año pasado, ante la Comisión de Seguridad y Narcotráfico durante una sesión en que tuvieron un careo con el excomisario Martín Arias. Ese funcionario, quien fungió como director del SNG hasta su jubilación a inicios de 2024, en esa y otras oportunidades ha denunciado que la orden que le giró Jiménez Steller para realizar tal movimiento fue verbal, nunca por escrito.

Más nebulosa es la fecha de construcción de la aparente pista clandestina. Imágenes satelitales de Google Earth muestran el terreno en las coordenadas correspondientes sin rastro alguno de la aparente pista el 29 de octubre de 2021, luego el registro de imágenes salta al 19 agosto de 2024, donde ya aparece.

El propio Martín Arias confirmó a UNIVERSIDAD que el puesto que mantenía el SNG se ubicó cerca del río Sixaola, “tal vez a unos 600 metros” del puente internacional Sixaola-Guabito, “junto a la pista de aterrizaje de Sixaola, es un edificio cedido por Bandeco” y que la orden verbal de Jiménez Steller le fue girada a mediados de mayo de 2023, “unos días después” de que tanto Zamora Cordero como Jiménez asumieran sus puestos.

El último el Reporte de Situación 2019-2023, del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), publicado en 2024, apunta que “se ha logrado determinar contacto directo entre cabecillas de cárteles colombianos y mexicanos, con posibles compradores o  distribuidores en Costa Rica; para este enlace se pactan reuniones incluso de manera presencial; donde se logra concretar precios, calidad, cantidad y maneras de envío”.

Señala que “la presencia de personas costarricenses en estos envíos es más común, de esta forma aseguran el traslado de la carga y el adecuado manejo de los productos” y que “la utilización de pistas clandestinas en fincas privadas y con extensiones muy grandes provocan que el actuar de los grupos policiales sea limitado”.

UNIVERSIDAD tuvo oportunidad de abordar a Randall Zúñiga, director del OIJ, quien no negó ni confirmó que el caso de Sixaola se trate de una pista clandestina, pero dijo que en el país hay “decenas” de pistas clandestinas y mencionó un ejemplo reciente en Guanacaste, el llamado caso Coraza sobre tráfico de drogas y legitimación de capitales.


Convergencia criminal

La criminóloga Tania Molina Rojas subrayó la importancia de comprender que las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico no se limitan a esa actividad, sino que se aprovechan de otras posibilidades criminales en un fenómeno que, según explicó, se define como “convergencia criminal”.

“En paralelo van deforestando, dañan el ecosistema, se sirven de la explotación de los recursos naturales”, como la minería, “porque el financiamiento de las organizaciones criminales no es todo droga. Ellos también se financian con el contrabando, explotando, sacando madera”.

Apuntó que “la gente solo se imagina a los narcotraficantes moviendo los famosos kilos de cocaína”, pero “se financian de todos esos otros mercados y al mismo tiempo van destruyendo el ecosistema y deforestando”.

 

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