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Presidente Solís se despide exhortando a los nuevos diputados a aprobar la reforma fiscal

“El expediente que hoy se tramita en este parlamento, si bien es insuficiente, es un paso en la dirección correcta”, Luis Guillermo Solís .

El presidente Luis Guillermo Solís, ofreció esta tarde su último discurso ante el Congreso en el que ofreció un amplio recorrido por los logros de su administración (2010-2014) y aprovechó, además, para enviar a los nuevos diputados un mensaje urgente y concreto: les reiteró la necesidad de que aprueben la reforma fiscal que se tramita en la corriente legislativa, aunque sea “insuficiente”.

El pedido a los nuevos congresistas, lo lanzó el Presidente Solís durante los últimos minutos de su informe de labores como el mandatario número 47 en la historia nacional.

“El expediente N° 20.580 (Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas), que hoy se tramita en este parlamento, si bien es insuficiente, es un paso en la dirección correcta”, les señaló.

“A ustedes, señoras y señores diputados, que inician con gran ilusión estos cuatro años de gestión legislativa les reitero, como lo he hecho muchas veces antes, y así lo hicieron también quienes me antecedieron: urge un acuerdo nacional que garantice la estabilidad fiscal del país” subrayó.

Con el proyecto, Hacienda estima que podría cerrarse el déficit fiscal en unos 2,4 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), 0,7 menos que el déficit financiero primario (sin intereses), un desequilibrio que debe cerrarse para gestionar la deuda de forma sostenible.

Apenas este 1 de mayo, la nueva presidenta de la Asamblea, la oficialista Carolina Hidalgo, manifestó que su deseo es que se apruebe la reforma fiscal en los primeros seis meses de esta legislatura, aunque reconoció que eso dependerá de la coordinación entre fuerzas políticas.

En esa línea, dijo que existe la intención de aprobar la reforma y el reconocimiento -casi total- de su importancia, aunque no ocultó que habrá un espacio para la revisión de la propuesta y la inclusión de textos para su mejora.

Sobre el trámite de la Asamblea Legislativa saliente, Solís fue crítico y lamentó que “no avanzó lo suficiente a pesar de lo apremiante que resultan ciertos proyectos de ley para resolver problemas estructurales”, como el fiscal, al que llamó “un problema no sólo de recursos, sino de tiempo”.

“Cuando esta administración planteó la transformación del impuesto de ventas, en el impuesto al valor agregado, y la reforma al impuesto sobre las rentas, a través de las iniciativas de ley N°. 19.678 y N°19.679, en septiembre de 2015, el tamaño del ajuste debía ser del 3% del PIB para cambiar el déficit primario. Sin embargo, los años han pasado y la ausencia de decisiones ha pasado la factura”, recordó.

“No se debe abandonar el trabajo y la negociación para resolver el problema fiscal. Costa Rica no merece seguir teniendo este sistema tributario y fiscal que claramente está caduco y no responde a las necesidades del país”, puntualizó.

En esta línea, señaló que “no es tiempo de excusas, no es tiempo de cálculos políticos”, pues el problema “ya pasa factura” en campos como las tasas de interés los costos de producción y sacrificios en inversión pública.

Avences y solicitudes

No obstante, Solís sí reconoció que existieron avances en campos concretos como  los recortes a las “pensiones de lujo”, con los que “el país se ahorra aproximadamente ₡21 mil millones, anualmente”.

El presidente también reconoció los avances de los congresistas en aportar leyes de la lucha contra el contrabando, el fraude fiscal y el lavado de dinero, así como la modernización de la legislación en materia civil y laboral, y el fortalecimiento de las fuerzas policiales.

“Las pensiones del Poder Judicial, también fueron objeto de un importante recorte dirigido a las pensiones más altas, con miras a darle un poco más de sostenibilidad a dicho régimen, en beneficio de la mayoría de los trabajadores de ese Poder de la República”, destacó.

Así mismo, destacó la aprobación en primer debate de la reforma constitucional 19.117, cuyo objetivo es introducir la violación al deber de probidad como una causal para la pérdida de la credenciales de diputados.

“Es un tema de decencia, en especial de evitar la impunidad y de luchar frontalmente contra la corrupción”, comentó.

Solís también pidió a los diputados analizar los proyectos que recibirán en campos como la transformación de la DIS y para la extinción del dominio, puntos esenciales para luchar contra amenazas al Estado.

“Cemento chino”

Como parte de su discurso, Luis Guillermo Solís mencionó el caso del cemento chino como un lunar de su gestión, aunque reiteró que existieron “titulares tendenciosos carentes de todo fundamento real” y que “no recibió dádiva alguna, ni participó en, ni autorizó la realización de, ninguna actividad ilegal orientada a beneficiar a ningún empresario involucrado”.

Sobre su gestión en general, dijo que espera haber “cumplido con ese mandamiento a pesar de sus limitaciones y errores,  que siendo humano no habrán sido pocos”.

“Guardo la esperanza de haber colmado al menos las expectativas de quienes en su momento me confiaron el mando del Poder Ejecutivo”.

“Pido perdón a quienes pude haber ofendido o a quienes, aún involuntariamente, pude haber contrariado con decisiones que, nunca tomadas con saña o aviesa intención, les generaron dolor, incomodidad o inquietud”.

Acompañaron a Solís en su discurso gran parte de su gabinete y su esposa Mercedes Peñas, y fue recibido en el costado este de la Asamblea Legislativa por la fracción en pleno del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Lea el informe completo: Mensaje Presidencial 2017-2018

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