La práctica del presidente de la República, Rodrigo Chaves, de individualizar, atacar e identificar públicamente a personas juzgadoras o fiscales tiene un “efecto de amedrantamiento con respecto al resto de la Judicatura”, consideró la jueza Adriana Orocú, presidenta de la Asociación Costarricense de la Judicatura (Acojud).
Entrevistada tras su participación en el último encuentro de la Unión Internacional de Magistrados (UIM), Orocú ponderó que el Poder Ejecutivo “tiene toda una tribuna para que pueda ser escuchado, en cambio nosotros los jueces y las juezas, al contrario, estamos cada uno en su función sin ninguna posibilidad de poder afrontar ni con la misma calidad, ni con la misma velocidad los ataques”.
Por ello, la exposición indeseada que Chaves ha dado a esas personas además de ese amedrantamiento, “se convierte también en un foco de peligro a la integridad personal de ese juez o de esa jueza”, porque “se está eso cocinando en medio de un discurso de odio, entonces lo que puede hacer es generar una incandescencia de sentimientos de las personas”.
Una “incandescencia” que unida a la revelación que se da en redes sociales de información personal de las personas funcionarias judiciales, como dónde trabaja, número de cédula, número de hijos, “es un peligro para el juez, en un país en donde los jueces no tienen protección, en donde tiene que haber ya un atentado contra la vida para que puedan tener algún tipo de protección, pero en este país no hay recursos para eso, entonces está generando un riesgo absolutamente indebido por parte del Ejecutivo sobre esas sobre esos jueces y juezas”.
Orocú sin embargo destacó jueces y las juezas “somos seres humanos que tenemos una gran vocación de resistencia, porque el Poder Judicial es un poder de resistencia, los jueces y juezas somos un contra poder, porque lo que hacemos es limitar los excesos de poder, de quien quiere hacer las cosas como quiera”.
Por ello, se trata de una labor según dijo de “resistencia contra el poder y el poder es avasallante, aquí y en todos los países del mundo, entonces el único instrumento que tenemos nosotros es la Constitución y la ley y el valor para defender esa Constitución y esa ley”.
Sin embargo “a pesar de ese valor, ese empoderamiento, esa vocación de justicia, también tenemos familia que proteger y una humanidad también que proteger”.
Ante la pregunta de si le gustaría ver una posición más valiente en Corte Plena ante los ataques del mandatario, respondió que “claro que sí”.
Subrayó que recientemente el Poder Judicial “ha sido mucho más atacado, con mayor volumen, con mayor intensidad y con mayor frecuencia”, en un contexto en que “no habíamos tenido una Corte Plena que salga y se pare en defensa del Poder Judicial, de la institucionalidad del Poder Judicial. Eso lo hemos extrañado, lo hemos exigido en muchos comunicados de la Acojud, hemos exigido a Corte Plena que realmente cumpla con su competencia de defensa de la independencia judicial, son los primeros llamados, lo que pasa es que a veces son los últimos en llegar”.
Sin embargo, señaló que “estos ataques que han sido totalmente inéditos en el país, ya han despertado un poquito a Corte Plena y ya en el tema comunicacional ha sido un poco más abierto, menos distante, pero falta, evidentemente falta”.
Reconoció que el tema “también pasa por muchos temas de elección de magistraturas, cómo se eligen, por qué se eligen de tal forma, por qué a veces no somos agresivos en términos de defensa”. Añadió que “esto pasa, repito, porque hay un sistema de elección de magistrados que cumple solo con criterios a veces políticos y no técnicos de idoneidad para el ejercicio del cargo, entonces hay muchas situaciones que revisar”.
