País

Por primera vez, MAG autoriza bajar impuesto a papa importada para tostar

Alegan desabastecimiento. Decreto no fue consultado con la Cámara Nacional de Productores de Papa y asume al pie de la letra la justificación de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA)

Por primera vez, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) autoriza bajar los impuestos a la importación de papa fresca para uso industrial (papas tostadas) por desabastecimiento.

El decreto, publicado en el Diario La Gaceta en diciembre del 2022, no fue consultado con la Cámara Nacional de Productores de Papa y asume al pie de la letra la justificación de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA).

La autorización da paso al ingreso de 3.455 toneladas, además de las importaciones del contingente de papa fresca del Tratado de Libre Comercio República Dominicana – Centroamérica– Estados Unidos, con una tarifa del 14% (en lugar de la del 45%).

En el decreto se encarga al MAG y al Consejo Nacional de Producción (CNP) la vigilancia de uso de la papa que se beneficie de la reducción arancelaria, para efectivamente usada para tostar y no para uso de mesa, ya que el país es autosuficiente en el segundo caso.

La decisión de bajar el arancel por desabastecimiento se basa en un estudio técnico emitido por el CNP y del cual el decreto cita la siguiente afirmación: “Si bien es cierto el abastecimiento nacional está garantizado para los primeros meses del año, la disponibilidad es escaza (sic) y con gran presión en los precios internacionales, los cuales repercuten también a nivel nacional”.

Este estudio, sin embargo, no ha sido compartido con la Cámara Nacional de Productores de Papa y la Corporación Hortícula Nacional, aseguran sus representantes.

El ingeniero agrónomo y presidente de la Cámara Nacional de Productores de Papa, Fabián Segura, le parece alarmante que el Ejecutivo tomara la decisión a sabiendas de que el CNP se reservaba recomendar la reducción del arancel y sin consultar a productores y organizaciones.

“Por muchos gobiernos, una empresa en particular que acapara las importaciones  ha tratado eliminar el arancel aduciendo requerimientos de industria. Esto (la reducción del arancel) no había pasado nunca porque no lo lograban justificar, pero este Gobierno lo puso en bandeja” dijo Segura.

“La decisión viene a beneficiar a pocos, va a afectar a mipymes e industriales pequeños y los precios nunca bajan porque la plata se queda en la intermediación. Las otras empresas sí trabajan con la papa nacional y no han tenido problemas, habría que preguntarles porqué ellos no” agregó.

El gerente general de la empresa Kitty, Juan Carlos Salazar, una de las mayores importadoras de papa fresca para uso industrial, sostiene que en el país no hay suficiente papa que resulte en el color que prefieren los consumidores:

“Nuestro país no cuenta con una variedad de papa apta para la industria que nos dé la materia prima que necesitamos en cuanto a cantidad, calidad y rendimiento pues no toda la papa es apta para freír, solo la de zonas bajas por eso se le llama papa de mesa a la que consumimos y de industria a la de proceso. En muchas ocasiones el precio de la papa local ha estado muy bajo y nosotros como industria no podemos consumirla porque los azucares que contiene son muy altos por la variedad y zona donde se cosecha lo que provoca que las hojuelas salgan de color café lo cual no es agradable para el consumidor”.

El 80% de la papa que utiliza Kitty es importada, aproximadamente 5 mil toneladas y Salazar asegura que los consumidores percibirán una baja en el precio apenas terminen con sus inventarios, mientras el decreto esté en funcionamiento.

Kevin Gómez, director de la Corporación Hortícula Nacional y productor de papa, explicó que en el país se trabaja con variedades que priorizan la nutrición y la seguridad alimentaria. Por esta razón, o hay variedades para uso industrial, pero sí variedades de papa “doble propósito” (como la que él produce) que sirven en la mesa de los hogares y para tostar: «Nosotros vendimos el año pasado 4 mil quintales a una tostadora grande, eso es lo que consume en un mes y lo que trabajamos nosotros en medio año, pero la mayoría de lo que se coloca es en pequeñas tostadoras, es mentira que el desabasto se de por que compite con la papa de mesa (como afirma el decreto)».

“Si hay materiales que se pueden utilizar pero a las tostadoras no les gusta. La gente tiene un mal concepto de la calidad, la relacionamos aspectos visuales, pero si usted se va a Suramérica y ve las papas son feas, pero en contenido nutricional son mucho mejor que las de acá. Las tostadoras quieren características visuales como las de la papa de mesa -aunque no se vayan a ver- pero con las características físicas-químicas de una papa para tostar” dijo Gómez.

Las papas de mesa y las industriales tienen una diferencia fundamentales: la segunda tiene menos azúcar y agua para que al freír la hojuela no se queme y de un mejor color, explicó Gómez, quien además es profesional en economía agrícola y agronegocios.

“La decisión es la correcta pues la industria de la papa tostada da empleo a mas de 3000 personas de forma directa y si nosotros como empresa no tenemos materia prima para trabajar deberíamos despedir a todas estas personas, además aportamos impuesto al país, muchos empleos indirectos, cargas sociales, impuestos municipales, etc”

Salazar también argumenta que las empresas que venden papas tostadas en el país están en desventaja en el mercado internacional porque en Centroamérica y Estados Unidos tienen acceso a la papa a un costo muy bajo con un arancel del 15%: “Es hasta este gobierno que la industria ha tenido apoyo (…) el gobierno esta haciendo lo correcto ellos no nos están dando ni mas ni menos solo están dejándonos trabajar en igualdad de condiciones”

Gómez encontró risible que la CACIA argumentara que aportaba empleos en la justificación que dio al MAG: “¿Todos los trabajos del sector papero no importan?”.

El año pasado -entre protestas del sector agrícola pidiendo auxilio del Gobierno y en oposición a sus propuestas- el empleo en el sector agrícola y afines cayó un 18% (12 mil trabajos menos), según datos de la última encuesta de empleo del INEC.

Para el productor cartaginés y vicepresidente del Encuentro Social Multisectorial, Jeison Leitón, no es la reducción del arancel lo preocupante sino su implementación tras años de abandono en política pública que le hubiera permitido a los paperos abastecer al sector industrial “desde hace años” bajo los estándares que imponen.

“Lo que pasa es que al sector productivo lo tienen abandonado, desde el TLC estamos esperando, pero mientras tanto las áreas de siembra se van reduciendo y por eso da la necesidad aumentar el contingente. De toda la papa tostada que se produce en Costa Rica el 70% viene de afuera, si pudiéramos recuperar ese mercado generaríamos más trabajo en las zonas rurales y nos permitiría mantener un precio estable para el consumidor” comentó Leitón.

“No hay voluntad de solucionar el problema poniendo a los productores a producir. En el futuro van a empezar a traer la papa cruda, porque la misma falta de políticas públicas nos van a extinguir” agregó.

El 76% de la papa de Costa Rica se produce en Cartago, según datos del CNP. En esta provincia -como reportó UNIVERSIDAD- los pequeños productores reportan graves afectaciones económicas ante la falta de acceso a crédito agrícola que les permita sostener la actividad (altamente riesgosa y sensible al clima) y subsistir. A lo largo de los años productores han optado por quitarse la vida, ahogados por deudas caras que no se ajustan a las necesidades del sector, situación que se agravado con el importante aumento en el costo de los insumos agrícolas a nivel mundial.

Salazar dijo que su empresa, también cartaginesa, estaría dispuesta a comprar más papa nacional cuando los productores tengan acceso a semillas para este uso específico “sin embargo de este tema se ha trabajado durante mas de 25 años por medio del INTA y la Universidad para poder desarrollarles una semilla que cumpla con lo anterior pero ha sido casi que imposible. El día que eso suceda la industria no tendrá necesidad de importar”.

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